Las radiaciones como delito
En urgencias se presentan graves casos esporádicos por exposición a diversas fuentes e intensidades de radiación.
facultad de medicina · toxicología
jue. 12 de ago. 2021
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En urgencias, se presentan graves casos esporádicos por exposición a diversas fuentes e intesidades de radiación. Los expertos en toxicología están preparados para atender este tipo de situaciones, incluso si se trata de radiaciones que puedan estar consideradas como delito.

Conceptos básicos

La radiación es la energía que emiten los átomos excitados. Los materiales que contienen átomos excitados pueden encontrarse de forma natural en el entorno, o bien ser creados por el hombre. No es factible evitar del todo la radiación natural. No obstante, los niveles en que se encuentra dicha radiación natural son bajos.

Toda la materia está formada por átomos. Los átomos son invisibles a simple vista o con ayudas ópticas. Los tres componentes básicos del átomo son los protones, los neutrones y los electrones. Cuando la mayoría de la gente habla de radiación, en lo que está pensando es en aquella que procede de los átomos. No obstante, hay muchos tipos diferentes de radiación. La luz visible, el calor, las ondas de radio y las microondas son distintos tipos de radiación.

Cuando se habla en este tema de radiación, se hace referencia a la radiación ionizante, que es la radiación con energía suficiente para extraer un electrón del átomo.

Material radioactivo y radiactividad

El material radiactivo es todo material que emite radiación. El proceso por el cual un átomo inestable emite radiación se denomina radiactividad. La radiactividad resulta de la falta de estabilidad nuclear. Esta estabilidad resulta cuando las fuerzas nucleares de gran intensidad entre las partículas del núcleo compensan la fuerza repulsiva eléctrica entre los protones. Cuando la relación entre protones y neutrones sitúe al isótopo fuera de la banda de estabilidad, se tendrá un radionucleido que tiende a alcanzar la estabilidad. Es decir, el estado de mínima energía. Así libera espontáneamente el exceso de energía en forma de radiación.

Las Radiaciones ionizantes sí tienen energía suficiente para producir iones en la materia que atraviesan. Incluyen no sólo la radiactividad, sino también unas radiaciones electromagnéticas denominadas rayos X. Estos se originan en la interacción de partículas cargadas con la materia.

Los átomos radiactivos pueden generarse mediante procesos nucleares, aunque también existen en estado natural. Los materiales radiactivos naturales (NORM, por sus siglas en inglés) más habituales son el uranio, el torio y el potasio. Cuando un átomo radiactivo pasa por el proceso de desintegración radiactiva, también llamado decaimiento radiactivo, suele transformarse en otro elemento.

Tipos principales

La transformación del núcleo hacia la estabilidad puede seguir caminos diferentes, emitiendo diferentes tipos de radiación.

  • Alfa α: está compuesta de dos protones y dos neutrones fuertemente ligados, emitidos desde un núcleo inestable con elevado número másico. Las partículas α no suponen riesgo de irradiación desde el exterior. Sin embargo, cuando el radionucleido que emite la radiación α está incorporado dentro del organismo, se pueden producir daños localizados muy intensos debido a la ionización especifica tan grande. Por tanto, la radiación α no precisa blindaje. Sin embargo, la manipulación de isótopos emisores α exige todas las medidas de protección que eviten su incorporación en el organismo.
  • Beta, β: está formada por electrones e- o positrones e+ de origen nuclear. Son partículas mucho más ligeras que las α y con la mitad de su carga eléctrica negativa o positiva. Las partículas β- de mayor energía pueden llegar a interaccionar con el núcleo del átomo. Producen la llamada radiación de frenado, también conocida como “Bremsstrahlung”. Esta es la radiación electromagnética (fotones) emitida cuando partículas cargadas con alta velocidad sufren una rápida aceleración.
  • Gamma (γ): La radiación (γ) está compuesta de fotones. Es decir, con cuantos de energía electromagnética con carga y masa en reposo nulas. Los rayos γ, al igual que los X, son radiaciones electromagnéticas de la misma naturaleza que la luz visible. Por ejemplo, pero con mayor energía, la suficiente para producir ionizaciones en la materia sobre la que incide.
  • Neutrónica: está compuesta de neutrones energéticos. Proviene de reacciones nucleares inducidas, de la fisión y de la emisión espontánea de algunos átomos radiactivos.
  • Frente a contaminación: la contaminación radiactiva es material radiactivo indeseado. Se deposita dentro o en la superficie de estructuras, zonas, objetos o personas. Cuando el material radiactivo se usa adecuadamente y está controlado tiene muchas aplicaciones beneficiosas. Por ejemplo, en la mayoría de los detectores de humo se emplea material radiactivo. También en determinadas herramientas de diagnóstico y tratamientos médicos.

Efectos sobre el organismo

En principio, la radiosensibilidad viene definida por las leyes de BERGONIE-TRIBONDEAU, 1906:

  1. Una célula es más radiosensible a mayor actividad reproductiva.
  2. Una célula presenta una mayor radiosensibilidad a mayor número de divisiones.
  3. Una célula es más radiosensible con menor grado de diferenciación.

Estos principios establecen una consecuencia lógica en los tejidos humanos, de tal manera que la respuesta de estos a la acción de las radiaciones ionizantes será más intensa y rápida en función del grado de reproducción de las células que los componen con una relación directa: A> reproducción> mayor respuesta. Esto da lugar a dos tipos de efectos:

  1. Estocásticos: van a carecer de dosis umbral. Aparecen por azar. Cuando aparecen son graves y se presentan tras largos periodos de latencia.
  2. Deterministas: son consecuencia de una dosis de radiación conocida. Permiten establecer una relación causa efecto. La gravedad va a depender de la dosis recibida. Su aparición es temprana y se corresponde normalmente con un accidente radiológico.

Clasificación del OIEA

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha establecido una clasificación de las fuentes radiactivas en función de su potencial relativo para causar efectos nocivos tempranos en la salud. Se aplica si no se manipulan de forma segura o con la debida protección.

  • Categoría 1: estas fuentes podrían causar la muerte o lesiones permanentes en las personas que estuvieran en contacto con la fuente durante un corto periodo de tiempo (desde unos pocos minutos a horas).
  • Categoría 2: estas fuentes podrían causar la muerte o lesiones permanentes en las personas que estuvieran en contacto con la fuente durante un periodo de tiempo más largo que en el caso de las fuentes de Categoría 1.
  • Categoría 3: estas fuentes podrían causar lesiones permanentes en las personas que estuvieran en contacto con la fuente durante un periodo de tiempo más largo que en el caso de las fuentes de Categoría 2.
  • Categoría 4: estas fuentes podrían causar lesiones temporales en las personas que pudieran estar en contacto con la fuente durante un periodo de tiempo más largo que en el caso de las fuentes de Categoría 3. Las lesiones permanentes son improbables.
  • Categoría 5: estas fuentes podrían causar, si bien sería improbable, lesiones temporales menores a las personas.

Sistemas de detección

Es posible detectar las fuentes radiactivas y efectuar un seguimiento de sus movimientos. El rango de detección eficaz dependerá del tipo y la cantidad de radiación emitida por la fuente. También de la posible presencia de material de blindaje que puede reducir la cantidad de radiación que capta el detector.

Equipos de detección

Los cuatro tipos básicos de equipos que se usan para detectar el tráfico ilícito de material radiactivo son los siguientes:

  1. Portales fijos de detección de radiación.
  2. Detectores de radiación personal.
  3. Detectores portátiles de rayos gamma y de neutrones.
  4. Dispositivos portátiles de identificación de radionucleidos.

Aunque están diseñados para detectar material ilícito, los equipos detectarán asimismo los materiales radiactivos naturales. Estos movimientos legítimos de los materiales que emiten radiación incluyen los de los isótopos médicos, los fertilizantes e incluso la cerámica o el cemento.

Portales fijos de detección

Los portales fijos de detección de radiación (PDR) están constituidos por columnas, paneles dobles o individuales que contienen detectores de radiación gamma y de neutrones. Son detectores desmontables, normalmente de tipo arco. Son instalados en una gran variedad de puestos de control (pasos fronterizos por carretera o ferrocarril, aeropuertos y puertos marítimos) para la inspección de personas, vehículos, paquetes y mercancías.

Detectores portátiles

Los detectores de rayos gamma y los detectores de neutrones se caracterizan por una mayor flexibilidad y capacidad de discriminación que los portales detectores de radiación o los detectores de radiación personal. Se utilizan como principal dispositivo de detección. También para complementar los portales de detección de radiación, a la hora de comprobar la presencia de fuentes de neutrones o de rayos gamma y localizarlas.

Contaminación y exposición

La premisa primordial para minimizar la exposición a la radiación de toda persona que haya de hacer frente a un incidente RN (radiológico o nuclear), probable o confirmado, es la que se rige por el principio conocido como ALARA o ALARP. Viene de acrónimos ingleses de, respectivamente, as low as reasonably achievable (“tan bajo como sea razonablemente posible”) y as low as reasonably practicable (“tan bajo como sea razonablemente factible”). Una regla de oro para reducir la exposición a la radiación es la que se resume como: tiempo, distancia y blindaje.

Básicamente, la exposición del personal de respuesta se verá reducida cuanto menos tiempo pase en la zona de alto riesgo. Un error común es creer que los sistemas tradicionales de protección, como la ropa de protección, impiden la contaminación superficial. Por tanto, lo que no es el caso salvo en circunstancias muy específicas. La ropa puede actuar como un depósito de contaminación RN, especialmente si hay agentes RN en suspensión. En los casos en que el material está en suspensión, es importante proteger los pulmones. Como primera medida de intervención se tiene que garantizar que se utiliza el equipo adecuado para proteger las vías respiratorias. Los trajes totalmente herméticos y provistos de un respirador autónomo aumentan el nivel de protección frente a la inhalación de materiales RN. Aunque la superficie del traje seguirá constituyendo un peligro, por ser ahí donde se deposita la contaminación.

Posibles rutas de exposición

  1. Inhalación: el depósito de un agente RN en los pulmones es especialmente peligroso. Los pulmones y las vías respiratorias altas son estructuras sumamente intrincadas y húmedas. Esto potencia la adhesión de partículas finas. El polvo inhalado permanece en los pulmones durante periodos prolongados y no puede eliminarse fácilmente.
  2. Ingestión: la ingestión es el principal mecanismo por el cual el material se introduce en los tejidos corporales. Una vez ingeridos, los agentes RN pueden ser metabolizados por dichos tejidos. La ingesta de agua o alimentos, o la contaminación de los labios, suponen un riesgo añadido para el personal de respuesta. A ellos hay que recalcarles que la ingestión es un importante factor de riesgo. Por lo tanto, se ha de evaluar si los alimentos y el agua son seguros, antes de consumirlos.
  3. Absorción: los materiales RN pueden introducirse en el cuerpo por otros medios. Los dos más probables son la absorción superficial a través de la piel (intacta o no), o a través de una lesión en la barrera cutánea que permita a las partículas acceder al sistema circulatorio o integrarse en el tejido, donde seguirán irradiándolo. Resulta difícil gestionar la absorción, pero puede procederse a eliminar el material mediante el enjuague de la zona afectada. Se debe cuidar que el drenaje se mantenga alejado de la lesión en el tejido.

Protección radiológica

La protección radiológica (PR) es una disciplina científica. Tiene como finalidad la protección de los individuos y sus descendientes contra los riesgos que se derivan de la utilización de fuentes de radiación ionizante.

La PR se concreta en un conjunto de normas legales, métodos técnicos y medidas dirigidas a prevenir la aparición de efectos biológicos deterministas. Así mismo, limita la probabilidad de aparición de efectos biológicos estocásticos hasta valores considerados aceptables para los trabajadores expuestos y los miembros del público.

Tipos de actividades y exposiciones

Se distinguen dos tipos de actividades que suponen la exposición de los individuos a las radiaciones ionizantes:

  1. Prácticas o actividades humanas que aumentan la exposición global a la radiación.
  2. Intervenciones o actividades que pueden reducir la exposición global al incidir sobre sus causas. Un ejemplo de intervención es la actuación de equipos de emergencia ante un accidente o actividad de carácter ilícito relacionada con actividad radiactiva.

La exposición humana se divide en tres tipos:

  1. Ocupacional. Es decir, la recibida en el lugar de trabajo y principalmente como consecuencia de este.
  2. Médica, principalmente la exposición de las personas en el marco de procesos diagnósticos o de tratamiento.
  3. Público, que abarca todas las demás exposiciones.

El sistema de PR (protección radiológica) para las intervenciones se basa en los siguientes principios:

  1. El beneficio debe ser superior al daño. Es decir, la reducción del detrimento debe ser suficiente para justificar el daño y los costes de intervención incluidos los costes sociales.
  2. La forma, alcance y duración de la intervención debe optimizarse. De esta manera, se maximiza el beneficio de la reducción del detrimento por irradiación menos el detrimento asociado a la intervención.

Reglamento sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes

Según el Reglamento sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes (RPSRI), distingue entre:

  1. Trabajadores expuestos (TE). Personas sometidas a una exposición a causa de su trabajo derivada de las prácticas aludidas en el Reglamento que pudieran entrañar dosis superiores a alguno de los límites de dosis para miembros del público.
  2. Persona en formación o estudiante. Persona que, no siendo trabajador, recibe formación e instrucción para ejercer un oficio o profesión relacionado con actividades que pudieran implicar su exposición a radiaciones ionizantes.
  3. Miembros del público (MP). Personas de la población, con excepción de los TE. Las personas en formación y los estudiantes durante sus horas de trabajo, así como las personas expuestas en el marco de procesos de diagnóstico o tratamiento médico.

Materiales radiológicos

Normalmente, los materiales RN (radiológico/nuclear) deben estar bajo control regulatorio. En lo que respecta a las armas nucleares, la política de contención y de disuasión llevada a cabo por las potencias norteamericanas y soviéticas. A esto se unía el factor represalia. Se conformó un período de paz internacional bajo la sombra de la política de Destrucción Mutua Asegurada (DMA). Esta DMA se puso especialmente de manifiesto durante la crisis de los misiles de Cuba en el año 1962.

En la Cumbre de Washington de abril de 2010, la secretaria de Estado Hillary Clinton y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, firmaron el Plutonium Disposition Protocol. Ello implica el compromiso de ambos países para deshacerse de no menos de 34 toneladas métricas de plutonio militar.

Sin embargo, el periodo que se abrió al terminar la Guerra Fría supuso el surgimiento de poderosos actores no estatales entre los que habría que incluir organizaciones delictivas, grupos terroristas transnacionales, grupos de culto fanáticos, etc. Todos van a protagonizar diversos casos de intento de adquisición de agentes o materiales para armas no convencionales.

Motivos de susceptibilidad

Los principales motivos por los que el material nuclear y otros materiales radiactivos son susceptibles de ser sustraídos dependen de lo atractivos que resulten para una organización delictiva:

  1. Un grupo de este tipo podría tratar de fabricar un artefacto nuclear improvisado (IND, por sus siglas en inglés).
  2. Los otros materiales radiactivos podrían utilizarse también para amenazar a la población civil con diversos tipos de dispositivos de dispersión radiológica (RDD, por sus siglas en inglés), que propagaran contaminación radiactiva.
  3. Dispositivos de exposición a la radiación (RED, por sus siglas en inglés). En este caso, expondrían a dicha población a dosis de radiación que pudieran incapacitar o matar.

Delitos relacionados con materiales RN

Aunque “tráfico ilícito” es una expresión que carece de una definición precisa, puede, en general, considerarse que es el traslado o posible traslado de material RN que está fuera del control regulatorio. Dicho material es, por tanto, susceptible de ser adquirido por delincuentes o terroristas que pudieran tratar de utilizarlo para provocar un incidente RN.

Históricamente, las estadísticas sobre tráfico ilícito las han realizado el OIEA, que gestiona la Base de Datos de Incidentes y Tráfico. Hay otras organizaciones que también recopilan información similar. La información de este tipo es de utilidad para el personal de las fuerzas del orden. Tiene como propósito concienciar acerca del tráfico ilícito en general. También funciona para alertar con tiempo de que ciertos materiales podrían estar siendo trasladados a una determinada nación o jurisdicción.

Tipos de traficantes

  • Traficantes con un fin último delictivo que son, asimismo, los “usuarios finales” del material.
  • Grupos especializados u organizados. Tratarán de obtener este material de forma ilegal. Les mueve el valor de su venta y que no son selectivos sobre a quién se lo van a vender.
  • Grupos oportunistas o semiorganizados que pueden estar traficando con distintos productos. A los que le mueve la remuneración obtenida a cambio de traficar con dicho material.
  • “Mulas” que desconocen que están siendo utilizadas para traficar con dicho material.

Supuestos

  • Casos de contrabando, con un fin último no delictivo, para usos comerciales en el extranjero. El traficante sabe que el material es radiactivo y potencialmente peligroso.
  • Casos de contrabando, con un fin último no delictivo, para usos comerciales en el extranjero. El traficante no sabe que el material es radiactivo y potencialmente peligroso.
  • Casos de tráfico accidental, en los que los portadores desconocen que están llevando material nuclear u otros materiales radiactivos.
  • Casos de delincuentes que robarán todo aquello que piensen que pueden vender en el extranjero. Sin embargo, no saben que el objeto que han robado o que están pasando de contrabando contiene material radiactivo u otros materiales radiológicos.

Formas de dispersión

Los sistemas de dispersión se describen abiertamente en manuales terroristas y obras extremistas. Básicamente, se estaría hablando de:

  1. Dispositivos de dispersión radiológica: un dispositivo de dispersión radiológica (RDD, por sus siglas en inglés). Es todo dispositivo que provoque la dispersión intencionada de material radiactivo.
  2. Bomba sucia: una bomba sucia es una de las variantes de un RDD. Está constituida por explosivos convencionales o caseros, a los que se les añaden isótopos radiactivos con la intención de propagar radiactividad en una zona de gran amplitud.
  3. Dispositivo de exposición radiológica: al dispositivo de exposición radiológica (RED, por sus siglas en inglés) también se lo denomina “fuente sellada oculta”. Un RED es un dispositivo terrorista cuya finalidad es exponer a las personas a altas dosis de radiación ionizante sin su conocimiento.
  4. Envenenamiento por administración o inyección de material nuclear u otros materiales radiactivos: el material radiactivo puede ser sumamente tóxico cuando se inyecta o se ingiere.
  5. Ataques a centrales térmicas de uranio (centrales nucleares): efectuados con explosivos químicos o por el impacto de vehículos con explosivos, gasoil, gasolina, etc.

Ciencia forense nuclear/radiológica

La ciencia forense es, básicamente, la aplicación de la ciencia a la investigación de asuntos jurídicos. Los conocimientos científicos y la tecnología varían entre una disciplina y otra. Pero esta ciencia puede, en última instancia, aportar la información necesaria para establecer correctamente quién cometió un determinado delito.

Al igual que ocurre con todas las investigaciones sobre delitos graves, la recogida y el análisis de pruebas forenses tradicionales, como huellas dactilares, cabellos, fibras y perfiles de ADN, pueden resultar valiosos. En primer lugar, para el proceso de identificación. A continuación, para el enjuiciamiento del autor del delito.

Radiación en urgencias

La especialidad de Toxicología tiene muchos enfoques académicos, los cuales pueden ser encontrados en TECH Universidad Tecnológica por medio del Máster en Enfermedades Infecciosas en el Servicio de Urgencias o el Máster en Ecografía Clínica para Emergencias y Cuidados Clínicos. Todos constituyen una disciplina muy relevante dentro de la Medicina.

Al tener una importancia creciente dentro del acervo de conocimientos de la ciencia médica, vale destacar el rol avanzado que tiene el Máster en Toxicología en Urgencias. Se trata de una especialidad que antes fue erróneamente ignorada por los programas curriculares del ámbito sanitario, pero que ahora es el centro de interés para muchos profesionales.

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