Fisiología de la visión en color
Los espectros en la visión en color pueden variar bastante según la fisiología de los globos oculares de cada persona.
facultad de medicina · oftalmología
jue. 20 de may. 2021
0

Las enfermedades oculares pueden presentar complicaciones, ya sean graves, crónicas o leves. En este último caso, los espectros en la visión en el color pueden variar bastante en cada persona y estos, a su vez, pueden comprenderse con el estudio de la fisiología de los globos oculares. La oftalmología, en este caso, hace su aparición como la disciplina de la salud dispuesta a ofrecer explicaciones.

El ojo humano es capaz de percibir una pequeña parte del espectro electromagéntico llamada espectro visible. Incluye entre los 400 y 760 nm, siendo capaz de diferenciar alrededor de 7 millones de colores. Al ser dependiente de los conos, la visión en color es una propiedad de la visión fotópica central. De esta forma, la percepción del color es máxima en el centro de la retina, extendiéndose hasta los 15-20º. A partir de este punto, la percepción rojo-verde desaparece y, en la extrema periferia, no existe en absoluto la visión en color.

Descubrimientos

Entre 1670 y 1672, Sir Isaac Newton demostró que la luz blanca estaba formada por una banda de colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil/índigo y violeta. Lo descubrió mediante la proyección de esta a través de un prisma.

En 1802, Thomas Young propuso la teoría tricromática (reformulada en 1852 por Herman Helmholtz) según la cual la visión en color es, en realidad, una visión tricromática gracias a tres tipos de receptores diferentes para longitudes de onda corta, media y larga, que no son más que los tres tipos de conos existentes. El fundamento de esta teoría se basa en el hecho de que se puede obtener cualquier color a partir de los tres colores primarios.

En 1878, Ewald Hering postuló la teoría de los procesos oponentes, según la cual cada receptor produciría dos tipos de respuestas anatagónicas entre sí gracias a los siguientes emparejamientos: azul-amarillo, rojo-verde y blanco-negro. De esta manera, cuando un miembro del par resulta estimulado en mayor medida que su oponente, este será el color percibido. Y cuando sean estimulados por igual, se percibirá el color gris. Esta teoría se fundamentó, entre otras, en la presencia de los postefectos cromáticos negativos, el contraste cromático simultáneo y la demostración de las deficiencias cromáticas (las personas con deficiencia a un color presentan también ceguera para el oponente).

En 1959, Edwin Land propone la teoría Retinex, partiendo de la constancia en la percepción del color a pesar de los cambios en la iluminación. Esta teoría postula la existencia de tres sistemas independientes (sensibles a diferentes longitudes de onda) que forman imágenes que, aunque nunca se mezclan, sí se comparan y se diferencian en claridad. De tal manera, cuando se combinan en la corteza cerebral, posibilitan la percepción en color.

Fisiología

La teoría de los procesos oponentes explica el funcionamiento de la vía óptica. Asimismo, la teoría tricromática explica el funcionamiento de los fotorreceptores. Lo anterior gracias a la presencia de los tres tipos de fotopigmentos en los conos, con picos de sensibilidad para diferentes longitudes de onda:

  • Protan: pico de sensibilidad a longitud de onda larga (L) de 560 nm. Estos son, por tanto, sensibles al rojo.
  • Deutan: pico de sensibilidad a longitud de onda media (M) de 530 nm. Estos son sensibles al verde.
  • Tritan: pico de sensiblidad a longitud de onda corta (S −short−) de 420 nm. Estos son sensibles al azul.

Déficits de visión cromática

Típicamente denominado daltonismo (en honor a John Dalton, su descubridor), el déficit de visión cromática se debe a la ausencia de alguno de los pigmentos de los conos. Su origen es habitualmente genético, por alteraciones en el cromosoma X, lo cual explica su mayor frecuencia en varones. Existen tres grados de déficit de visión cromática en función de su intensidad:

Dicromatismos

Es el más habitual debido a la ausencia de uno de los tres pigmentos visuales que se muestran a continuación:

  • Deuteranopia: Ausencia del pigmento sensible a la longitud de onda media, sensible al color verde.
  • Protanopia: Ausencia del pigmento de longitud de onda larga, sensible al color rojo.
  • Tritanopia: Ausencia del pigmento de longitud de onda corta, sensible al color azul. Este es el subtipo menos habitual y es el que causa una mayor pérdida perceptiva en comparación con los anteriores.

Tricomatismo anómalo

En este caso, el paciente presenta los tres tipos de pigmento. No obstante, al menos uno funciona de manera anómala. De este modo perciben el color si bien no de la misma manera que un tricrómata normal, pues precisa de una intensidad de color mucho mayor para poder captarlo. De la misma manera que con los dicromatismos, se dividen en deuteranomalía, protanomalía y tritanomalía.

Acromatismo o monocromatismo

En estas personas, ninguno de los tipos de conos es funcional, por lo que no pueden percibir el color. Así, solo aprecian el blanco, el negro y el gris con base en la detección por parte de los bastones.

Visión en medicina

Las complejidades de las patologías oculares hacen necesaria las especializaciones de los profesionales de la salud. TECH Universidad Tecnológica ha hecho un gran trabajo al organizar diferentes programas académicos de alta calidad, como la Maestría en Oftalmología Clínica y la Maestría en Tecnologías Ópticas y Optometría Clínica, para preparar a los estudiantes ante cualquier situación.

Teniendo en cuenta las diferentes partes del ojo, y que en cada una de ellas pueden presentarse enfermedades oculares diferentes, las técnicas más apropiadas para la intervención pueden variar en cada tipo de patología. Por ello, en TECH también se ha diseñado la Maestría en Patología y Cirugía de la Mácula, Retina y Vítreo con el objetivo de capacitiar a los médicos oftalmólogos y retinálogos en este novedoso campo.

Artículos relacionados

1 /

Compartir