Tecnologías de producción en las vacunas
Las tecnologías de producción en las vacunas hacen parte de los avances en desarrollo de apoyo a la salud más grandes de la última era.
facultad de enfermería · pediatría en enfermería
vie. 30 de jul. 2021
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La producción de una vacuna es un proceso de gran complejidad que pasa por varias etapas que se encuentran rigurosamente controladas. Estas tienen que cumplir los máximos estándares de calidad y seguridad, por lo que exige su realización con estrictas medidas de asepsia y en una atmósfera controlada. Las tecnologías de producción en las vacunas han sido un gran paso en el desarrollo de la protección a la salud.

Para cumplir con ello, los controles se van realizando durante todo el proceso de producción para garantizar la calidad de las materias primas, equipos, procedimientos y productos finales. Sin embargo, una de las grandes barreras es la reproductibilidad de los resultados iniciales, debido a la variabilidad de las materias primas de tipo biológico; en este proceso, también pueden encontrarse las siguientes dificultades:

  • Largos y complejos procesos de producción
  • Falta de predictibilidad
  • Dificultad en la producción de materias primas o de antígenos
  • Dificultad en la producción de las vacunas combinadas
  • Discrepancia en los resultados de los controles entre fabricantes y agencias
  • Incremento de la demanda de las vacunas

Tecnología de producción de vacunas

Las vacunas pueden clasificarse según su composición; en vivas, inactivas y genéticas. Las vacunas vivas consisten en microorganismos vivos atenuados que pueden replicarse en el huésped vacunado al que inmunizan, sin causar la enfermedad natural, las vacunas inactivadas contienen microorganismos enteros inactivados o subunidades de estos, que actúan como antígenos inmunógenos no replicantes y las vacunas genéticas inmunizan mediante la codificación de la proteína inmunizante. Las tecnologías de producción de vacunas pueden dividirse en clásicas y modernas:

  • Tecnologías clásicas: son aquellas que no utilizan la metodología ADN recombinante. Incluyen procedimientos empleados para la obtención de las vacunas vivas atenuadas como pases sucesivos en cultivos celulares, medios de cultivo, vacunas inactivadas enteras o sus subunidades inmunógenas como la inactivación por procedimientos físicos o químicos. Otra de estas técnicas es el empleo de virus homólogos causantes de enfermedades veterinarias similares a las humanas. Se asume que el virus animal está naturalmente atenuado para el ser humano. Estas tecnologías se han venido empleando hasta hace poco tiempo.
  • Tecnologías modernas: los nuevos métodos de producción de vacunas consiguen patógenos atenuados, a través de procedimientos como la atenuación molecular o la selección de mutantes sensibles a la temperatura. En ellas se emplea la tecnología ADN recombinante para la obtención de proteínas inmunizantes. Por ejemplo, expresan proteínas inmunizantes en plantas a las que se les ha introducido el gen que las codifica, conjugan polisacáridos capsulares con proteínas para convertirlos en T-dependientes o producen péptidos inmunizantes por síntesis química. Entre ellas se destacan las vacunas contra el hib, el meningococo C y el rotavirus, entre otras.

Por otra parte, las vacunas génicas son aquellas constituidas a base de vectores vivos de genes o vacunas de ADN. Estas utilizan las técnicas modernas de producción de vacunas de suministro de genes, para la consecución de objetivos inmunológicos.

Tecnologías de producción de vacunas vivas atenuadas

Estas vacunas son consideradas como ideales, ya que generan una infección similar a la que se produciría de forma natural con una reacción mínima, por lo que la respuesta inmunitaria es similar a la que se produciría de forma natural (anticuerpos y linfocitos Tc), con menor intensidad, por lo tanto, la protección conferida es de larga duración. Asimismo, el punto clave en estas vacunas es que la atenuación de la patogenicidad sea la adecuada, es decir, que sea lo suficientemente intensa para que no se produzca un cuadro clínico asociado a la enfermedad, pero que no sea completa para que no sea inmunógena. Teniendo en cuenta lo anterior, se destaca la siguiente clasificación:

Vacunas a base de variantes de otras especies

Se consiguen mediante diferentes procedimientos, el más común es el empleo de patógenos de otras especies que presentan inmunidad cruzada con los patógenos humanos; el ejemplo más clásico de esto es la vacuna de la viruela, la cual consiste en el empleo de virus que causan en los animales, enfermedades similares a las humanas, por ello, se pretende prevenir y proteger, mediante inmunización cruzada del agente infeccioso que la causa, debido a que el virus animal funcionaría como un virus atenuado.

Además de la vacuna de la viruela, cabe destacar la vacuna contra el rotavirus, cuya composición constaba de rotavirus de vacas y monos, pero, no demostró ser lo suficientemente inmunizante en humanos. Por este motivo, en la vacuna del rotavirus se empleó un segmento del virus animal, codificando la proteína de superficie del virus humano.

Vacunas de bacterias vivas atenuadas

Por pases sucesivos en medios de cultivo: el siglo pasado se consiguió la creación de vacunas bacterianas vivas, a través del cultivo de bacterias y un proceso de pases sucesivos en medios de cultivo in vitro; la única vacuna conseguida de esta forma es la BCG o antituberculosa. Esta vacuna contiene una cepa viva atenuada del bacilo Mycobacterium bovis y se obtuvo tras más de 200 pases sucesivos in vitro y su creación duró más de diez años. Cabe resaltar que, de la cepa original hay derivadas en distintos lugares, según inmunogenicidad y tolerancia variables.

Vacunas de virus vivos atenuados, por pases sucesivos en cultivos celulares

Se refiere a la consecución de cultivos celulares de virus y, por tanto, a la creación de vacunas atenuadas, mediante la disminución de la patogenicidad, a través de pases sucesivos en cultivos celulares hasta su atenuación. Algunos ejemplos son la vacuna de la polio oral, la vacuna del sarampión, la rubéola, la parotiditis y la varicela, en estas se sometía al virus a pases sucesivos in vitro, en diferentes cultivos celulares, con el fin de atenuar su patogenicidad; en la mayoría de las vacunas creadas por este medio se han tenido que probar en ensayos con humanos, debido a la inexistencia de animales donde pudiesen probarse.

Vacunas de bacterias vivas atenuadas mediante mutagénesis química

Actualmente, se ha conseguido la atenuación molecular de los patógenos, mediante métodos químicos y técnicas de recombinación genética (técnicas modernas de producción de vacunas). La única vacuna comercializada de esta forma es la anti tifoidea oral viva atenuada Ty2; se obtuvo a partir de una cepa salvaje Ty2 de Salmonella typhi, tratada con el agente mutagénico químico nitroso, quinidina.

Para ello se seleccionó una mutante con ausencia completa de actividad enzimática Uridina difosfato galactosa-4-epimerasa y una reducción en el 80 % en la actividad de las enzimas Galactoquinasa y Galactosa-1-fosfato uridiltransferasa. Posteriormente, se seleccionó una mutante que carecía, además, del antígeno Vi; esta vacuna se puede administrar vía oral y proporciona buenas respuestas inmunitarias humorales y celulares.

Vacunas virales vivas a base de mutantes termosensibles y adaptados al frío

Estas vacunas se obtienen seleccionando mutantes, en función de su capacidad de multiplicación a temperatura diferente de la del cuerpo humano, elevadas o más bajas. Su método de obtención se genera a través de la replicación, con menos intensidad in vitro que sus respectivos virus parentales; gracias a esto serán fenotípicamente atenuados y menos virulentos, sin perder la capacidad inmunógena.

Un ejemplo es un mutante CA de la gripe probada en numerosos estudios y que ha probado ser inmunógeno y eficaz, no obstante, aún no se ha comercializado. Asimismo, se destaca una vacuna doble TS del virus respiratorio sincitial, que ha sido probada con éxito en EE. UU., la cual garantiza una menor probabilidad de reversión a la patogenicidad que la TS simple.

El profesional en la vacunación

Dentro del ámbito de la salud, la vacunación se ha convertido en tendencia. A raíz de diferentes vivencias que el ser humano ha tenido que atravesar en la historia, la salud ha tomado un lugar crucial en su lista de prioridades. Es por ello que los presupuestos financieros. la planeación y muchos de los nuevos proyectos siempre incluyen la salud pública en su espectro.

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