Objetivos nutricionales
Los objetivos nutricionales se enfocan en brindar un mejor estilo de vida, mas saludable a cada persona.
facultad de enfermería · nutrición clínica para enfermería
vie. 26 de feb. 2021
0

La nutrición se ha convertido es un aspecto al cual le hemos dado mayor relevancia en nuestra vida diaria. El hecho de llevar una dieta sana y complementar la misma con ejercicio hace parte de una vida saludable. Los objetivos nutricionales se centran en esto, y cabe aclarar que los mismos deben ser supervisados y controlados por los profesionales de la salud. La farmacéutica tiene también influencia en ello, ya que este experto tiene una mayor cercanía con los pacientes.

Contexto de los objetivos nutricionales

Son recomendaciones dietéticas cuantitativas y cualitativas de determinados macro y micronutrientes, enmarcadas en la política nutricional de un país y dirigidas a toda la población con el objeto de conseguir un óptimo estado de salud. Especialmente, para prevenir las enfermedades crónico-degenerativas más prevalentes en la actualidad (cardiovasculares, obesidad, diabetes, algunos tipos de cáncer, osteoporosis, etc.).

Su finalidad no es recomendar aportes suficientes de nutrientes, sino adecuar la ingesta dietética media de la población para prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas y degenerativas. Toman como punto de partida el patrón dietético promedio existente en un país en un período de tiempo. Se utilizan con el fin de planificar políticas y estrategias a nivel nacional. Más que como guía orientativa individual, se expresan como ingestas medias a nivel nacional.

Los objetivos nutricionales son la base para el planteamiento de guías alimentarias. Estas van dirigidas a la población y en ellas se representa la forma práctica de alcanzar los objetivos nutricionales para una población determinada. Todos los objetivos se basan en el supuesto de que, a nivel nacional, la disponibilidad total de alimentos sea suficiente para toda la población. Además que se puedan distribuir de acuerdo a las necesidades individuales.

Incluyen aquellos nutrientes para los que hay evidencia científica suficiente sobre su papel en la salud y en la prevención de enfermedades crónicas actuando como factores de riesgo o de protección. Por ejemplo, en el caso de los lípidos, no solo es importante aportar una cantidad mínima para suministrar ácidos grasos esenciales, para que la dieta sea palatable y también energética (>25% kcal) sino que en la actualidad es también necesario marcar una ingesta máxima, que se recomienda no superar (<35% kcal), para prevenir algunas enfermedades crónicas y especialmente la enfermedad cardiovascular.

Las proteínas dietéticas deben ingerirse en cantidad y calidad ajustadas a las necesidades individuales, es decir, con una adecuada presencia de aminoácidos esenciales.

Los objetivos nutricionales en la vida moderna

Además, puesto que el concepto actual de nutrición óptima va más allá de la alimentación. Considera también, por su relación e interacción con la salud, la actividad física y otros aspectos del estilo de vida, los objetivos nutricionales. Incluyen también pautas sobre actividad física, peso corporal y tabaquismo.

No incluyen las cifras de aquellos minerales o vitaminas para los que hay establecidas ingestas recomendadas (IR), a menos que en alguno de estos nutrientes un consumo extra, dentro del rango de seguridad y del aportado por una dieta habitual, pueda ser un factor de protección en alguna enfermedad crónica. Para su establecimiento hay que conocer bien:

  • Los hábitos alimentarios de la población a la que van destinados.
  • Los problemas nutricionales o de salud relacionados con la alimentación, así como los factores de riesgo y/o de protección que hay en la dieta que habitualmente se consume.

Los objetivos nutricionales de una dieta completa deben considerar la presencia de:

  • Proteínas (aminoácidos esenciales y no esenciales).
  • Las características de los hidratos de carbono (polisacáridos, oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y fibra).
  • La distribución de grasas de origen animal y vegetal (ácidos grasos saturados, insaturados y colesterol).
  • El contenido en sales (macro y microminerales).
  • Vitaminas (hidro y liposolubles).
  • El valor calórico.
  • El contenido hídrico aportado por los alimentos y las bebidas.

Los hidratos de carbono no se consideran nutrientes esenciales, ya que pueden obtenerse a partir de precursores presentes en la dieta. Las recomendaciones dietéticas vigentes estiman que el 50-60 % del valor calórico de la dieta deber ser aportado por los glúcidos, preferentemente en forma de azúcares complejos o polisacáridos, o al menos 125 g/ día de hidratos de carbono.

Una dieta balanceada

La carne, el pescado, los huevos y la leche son fuentes de proteínas (15-22 %) de alto valor biológico, mientras que los cereales y legumbres aportan cantidades importantes (10-30 %) pero de peor calidad, al ser pobres en ciertos aminoácidos como la lisina o la metionina, considerados limitantes.

Las recomendaciones dietéticas diarias de proteína en el adulto se establecen en 0,8-1 g/Kg de peso y deben suponer un 10-15 % del valor calórico de la dieta. Las grasas de la dieta pueden encontrarse en forma visible (aceites, margarinas, etc.), o invisible (leche, huevo, grasa intramuscular), aconsejándose que aporten un 30 % del valor calórico de la dieta, con un aporte de los distintos ácidos grasos del:

  • Saturados 7-10 %.
  • Monoinsaturados 10-15 %.
  • Poliinsaturados 8-10 %.
  • El ácido linoleico y el linolénico son considerados como esenciales y deben encontrarse en cantidades regulares (2-6 %) del valor calórico de la dieta.

El aporte energético o valor calórico de la dieta debe ajustarse a las necesidades individuales. Las recomendaciones de agua deben adaptarse a las características de la dieta, la actividad desarrollada y las pérdidas por el riñón, sudor, etc. En un individuo normal las recomendaciones de agua son del orden de 1 ml/ kcal. A continuación podéis consultar la Tabla con los objetivos nutricionales para la población española.

Habitualmente, los objetivos nutricionales se formulan en un documento técnico dirigido a los profesionales de la salud y a los responsables gubernamentales, con el objetivo de mejorar los indicadores de salud existentes y prevenir las enfermedades crónicas. Los contenidos recogen la evidencia científica del conocimiento actual y se adaptan en ciertos matices a las características de la población diana y al hábitat relacionado.

Guías alimentarias

Se elaboran como un documento divulgativo dirigido a la población pero también a los profesionales de la salud, a la industria alimentaria y al ámbito educativo. Sus contenidos trasladan los distintos puntos incluidos en el documento de objetivos nutricionales con un mensaje que se aproxime a la realidad cotidiana, la cesta de la compra, la cocina y el plato. En muchas ocasiones las guías alimentarias se acompañan de un icono representativo, círculo, pirámide, plato, peonza, olla, etc., que pretende resumir y escenificar de manera clara, fácil y didáctica el perfil alimentario recomendado.

En España la más conocida es la pirámide de la Alimentación Saludable de la SENC, actualizada en el 2015. El interés por la relación entre la dieta y las enfermedades degenerativas crónicas (obesidad, cardiopatías, diabetes, osteoporosis, cáncer), es cada vez mayor. La influencia de la dieta en la aparición de estas puede remontarse ya a la infancia, y por ello las acciones preventivas, incluyendo la información a la población sobre los aspectos dietéticos y nutricionales, son necesarias.

La variedad de alimentos de la dieta mediterránea es una característica positiva que se pone de relieve cuando se comparan nuestros hábitos alimentarios con los de otros países desarrollados. La dieta de la población española se caracteriza por la riqueza de los patrones de alimentación tradicionales de las diferentes regiones, que en lo posible es deseable respetar, ya que son compatibles con una nutrición adecuada.

Objetivos nutricionales guiados por profesionales

La nutrición balanceada debe hacer parte de nuestra vida cotidiana, si deseamos altos niveles de bienestar y gozar de una buena salud. Es posible encontrar diversas dietas en la web, pero hay que tener en cuenta que no todos los metabolismos reaccionan de la misma manera. El conocimiento en esta área es una necesidad social que se exige a los profesionales, más aún a aquellos quienes tienen un contacto cercano.

TECH Universidad Tecnológica conoce estas necesidades sociales y es por ello que diseño su Facultad de Farmacia. En la misma es posible encontrar especializaciones de alta calidad tales como el Máster en Infectología Pediátrica y el Máster en Elaboración y Desarrollo de Medicamentos Individualizado. Sin embargo, cabe resaltar que el programa más cercano a el ámbito nutricional relacionado con la farmacia es, sin duda alguna, el Máster en Asesoramiento Nutricional en Farmacia Comunitaria. En el, el profesional dominará en su totalidad temáticas como la revisada en tan solo un año.

Artículos relacionados

1 /

Compartir