Modificación del estilo de vida
La modificación del estilo de vida hace parte del proceso de adoptar hábitos saludables en nuestra vida.
facultad de ciencias del deporte · entrenamiento personal
lun. 26 de abr. 2021
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Los hábitos de vida saludables juegan un papel crucial en nuestro estilo de vida. Llevar una dieta y una rutina de ejercicio adecuada a nuestra vida diaria nos brindará una serie de beneficios importantes para nuestra salud. Por esta razón muchas personas optan por mejorar su estilo de vida de la mano de expertos que guíen este proceso. La modificación del estilo de vida es un proceso importante y riguroso que debe realizarse paso a paso y en lo posible bajo supervisión estricta.

Definición y datos epidemiológicos

Este artículo indaga sobre la problemática del sedentarismo mundial en busca de brindar un sustento académico contemporáneo a la problemática, tanto en sus aspectos biológicos como sociales a nivel internacional, teniendo en cuenta que la consolidación de hábitos activos es el resultado de un complejo proceso de socialización y motivación en el que interaccionan aspectos personales y ambientales.

Actualmente, la falta de Actividad Física (AF) en la población, se ha convertido en una problemática a nivel mundial, teniendo una gran repercusión en la salud general de las personas. La realización de AF es un agente fundamental para la prevención de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) como, por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer, o factores de riesgo, como la hipertensión, el exceso de glucosa en la sangre o el sobrepeso.

Se estima que el sedentarismo es la causa principal de aproximadamente el 21 al 25 por ciento de los cánceres de mama y de colon, 27 por ciento de diabetes, y aproximadamente un 30 por ciento de las cardiopatías isquémicas. Las ECNT representan actualmente el 71 por ciento de la carga mundial total de morbilidad y se ha estimado que, de cada 10 defunciones, seis son atribuibles a ECNT.

En Argentina se calcula que mueren cada año 39.000 personas de entre 40 y 79 años a causa de la inactividad física (Ministerio de Salud de la Nación, 2013). Como consecuencia de esto, la AF ha sido recientemente designada como uno de los 10 principales indicadores de salud. Realizar de manera regular una AF adecuada en calidad y cantidad, no solo previene ECNT, sino que también incrementa la masa muscular y la fuerza en los individuos, al mismo tiempo que se observa una mejoría en los restantes órganos que conforman el aparato locomotor potenciando la función metabólica.

Contexto de las adaptaciones

Se adentrará en la importancia que tiene el músculo como eje de salud metabólica y de interacción con los restantes órganos del cuerpo humano. En este artículo se destacará la importancia que tiene con base en mejorar el potencial oxidativo de la maquinaria muscular. Esto favoreciendo así el correcto metabolismo de los hidratos de carbono y ácidos grasos.

No hay que olvidar que ambos macronutrientes son fundamentales como recursos energéticos en el cuerpo. Sin embargo, su desequilibrio puede traer aparejados trastornos metabólicos que alteran el correcto funcionamiento del organismo. La práctica de AF (en sinergia con un plan nutricional) también ve favorecido el hecho de permitir una reducción de la masa grasa corporal. Así pues, permitiendo un mejor control de la masa corporal total.

No se debe olvidar que el AF también registra un mejoramiento en el bienestar psicológico de los sujetos. Lo anterior reduciendo el riesgo de desarrollar síntomas de depresión y ansiedad. Al mismo tiempo que favorece el mejoramiento en el estado de ánimo y autoconfianza en los sujetos.

Según proyecciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el crecimiento poblacional y la mayor expectativa de vida en la población mundial provoca que esta esté envejeciendo a pasos acelerados. Observándose entre 2000 y 2050 un incremento al doble de los habitantes del planeta mayores de 60 años, pasando del 11% al 22%. En números absolutos, este grupo de edad pasará de 605 millones a 2000 millones en el transcurso de medio siglo.

El hecho de que se pueda envejecer bien depende de muchos factores, se puede ver que la capacidad funcional de una persona aumenta en los primeros años de la vida, alcanza la cúspide al comienzo de la edad adulta y, naturalmente, a partir de entonces empieza a declinar.

Epidemiología en República Argentina y España

Tercera encuesta nacional de factores de riesgo

En la tercera Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) de la República Argentina, un gran porcentaje de personas contestaron que su salud era mala o regular. Siendo esta categoría 5,5 veces mayor en personas de 65 años o más (42,1 por ciento) que en aquellos de 18 a 24 años.

También se observó a nivel nacional que la prevalencia de AF baja fue de 54,7 por ciento. Esto manteniéndose estable respecto de la registrada en la 2 ° ENFR 2009, mientras que para las personas mayores de 65 años la AF baja fue de 67,6 por ciento, (Ministerio de Salud de la Nación, 2013).

Por otro lado, en la República Argentina se han observado estudios que muestran tasas bajas de AF a nivel infanto-juvenil. Esto pudiendo ver que, en la segunda Encuesta Mundial De Salud Escolar Argentina, el 83 por ciento no realiza al menos 60 minutos diarios de AF.

Las recomendaciones mundiales de niveles apropiados de AF para la infancia y adolescencia son de unos 60 minutos diarios como mínimo. Esto de AF moderada a intensa, con el fin de: desarrollar el aparato locomotor; desarrollar el sistema cardiopulmonar; aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos); mantener un peso corporal saludable; evitar el inicio en el consumo de tabaco, alcohol y drogas.

Fomentar las relaciones interpersonales y la integración. Estos datos, junto a otros indicadores que se desarrollará más adelante, muestran una población juvenil con un estilo de vida que conlleva bajos niveles de AF. El principal inconveniente en la falta de AF en los niños que muestran estos comportamientos de sedentarismo tienden a repetirse en la edad adulta.

Encuesta nacional de salud

Con base en la Encuesta Nacional De Salud llevada adelante por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España en el año 2017; el porcentaje de sujetos sedentarios que son considerados sedentarios alcanza el 36,04 por ciento de la muestra estudiada. Un dato interesante es que en todos los registros de esta encuesta realizada en diferentes años desde 1993, se observa un mayor grado de sedentarismo en las mujeres en comparación a los varones.

Grado de sedentarismo por edades

En el caso de España las mujeres alcanzan un valor pico del 55% de sedentarismo en el intervalo de edad entre 15 a 24 años. El sexo masculino comparte el intervalo etario, pero con un valor levemente menor de 52,9 por ciento de la muestra. Lo interesante es que en el siguiente intervalo de 25 a 34 años es donde en ambos sexos se encuentran los valores más bajos de sedentarismo con un 10,8 % para los varones y un 17,4% para las mujeres.

A partir de allí, ambos sexos siguen creciendo en valores de sedentarismo, pero no alcanzan los valores picos registrados en el primer intervalo. Entre los 65 a 74 años los varones encuentran el segundo puesto de mayor nivel de sedentarismo con un 39,1%. Esto representa 13,8 puntos menos que el valor pico registrado y es en ese periodo el único en donde los valores de los varones supera al de las mujeres.

El segundo puesto de sedentarismo en las mujeres se encuentra entre los 55 a 64 años con un valor de 43,2% (11,8 puntos menos que el valor más alto). Por último, es interesante remarcar que el periodo etario en donde se registró mayor diferencia entre ambos sexos fue entre los 35 a 44 años con un valor rango de 14 puntos.

El entrenador como factor de salud

En TECH Universidad Tecnológica cada día se estudian a profundidad problemáticas sociales como factor de desarrollo educativo. Esto permite que cada nuevo programa educativo que se lanza al mercado de solución a un espacio laboral abierto, además de suplir una necesidad social. Tal es el caso de la Facultad de Ciencias del Deporte, donde pueden encontrarse diversas especializaciones tales como la Maestría en Medicina Hiperbárica en la Actividad Física y en el Deporte y la Maestría en Nutrición Deportiva.

Sin embargo, ninguna de estas especializaciones se acerca tanto a la temática central del presente artículo tanto como la Maestría en Entrenamiento Personal Terapéutico. En este programa el profesional podrá adquirir las herramientas necesarias para afrontar cualquier panorama de este ámbito laboral.

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