Trastorno depresivo inducido por sustancias
El psicólogo debe conocer todas las herramientas que están destinadas a la salud bio-psico-social del paciente con trastornos psicológicos.
facultad de psicología · farmacología terapéutica en psicología
lun. 26 de abr. 2021
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El psicólogo del XXI debe conocer todas las herramientas que están destinadas a la salud bio-psico-social del paciente que padece trastornos psicológicos. Tal es el caso de los individuos que padecen de una depresión profunda inducida por sustancias psicoactivas o medicamentos que repercuten en los hábitos de las personas.

Características

En un trastorno del estado de ánimo derivado directamente de los efectos de una substancia química, ya sea un fármaco, un tóxico o una droga. A veces el cuadro depresivo no es simultáneo a la administración de la sustancia, sino que en ocasiones se desarrolla hasta un mes después del consumo sospechoso. Similar a ello es el conocido como trastorno dual, la coexistencia de un trastorno por abuso de sustancias y otro trastorno mental. Dentro de estos, la depresión es de los más frecuentes. En ambos casos, la depresión está relacionada con la sustancia, ya sea por intoxicación o por abstinencia.

Los síntomas son tan importantes que constituyen un trastorno diagnosticable según los criterios habituales. La mayor dificultad en el diagnóstico estriba en distinguir si se trata de un episodio depresivo primario al que se ha sumado el consumo de tóxicos, o si la depresión es consecuencia del consumo. La edad de inicio (es infrecuente un primer episodio de depresión mayor en personas mayores de 45 años) y por supuesto los antecedentes personales (consumos, medicaciones, episodios previos depresivos) ayudan a diferenciar ambas situaciones. Alcohol, fenciclidina (PCP), anfetaminas, opiáceos, algunos hipnóticos y ansiolíticos, el antiinflamatorio indometacina, algunos antihipertensivos, antipsicóticos y otros varios medicamentos pueden causar depresión como uno de los efectos indeseables.

Por otro lado, la abstinencia de alcohol, anfetaminas, cocaína y algunos ansiolíticos, también puede causar depresión. Los metales pesados, algunos gases y disolventes industriales y el monóxido de carbono también pueden causar estados depresivos por intoxicación.

Tratamiento

La mayor dificultad para el tratamiento farmacológico estriba en la posibilidad de interacciones entre los fármacos prescritos y las sustancias de abuso que consume el paciente, entre los antidepresivos y los fármacos utilizados para el tratamiento del trastorno por uso de substancias, y el posible uso abusivo de la medicación. Es, por todo ello, muy importante que el tratamiento lo lleve a cabo una única unidad, ya sea la de atención a drogodependientes o la unidad de salud mental.

Aunque los ISRS son los antidepresivos más empleados para el tratamiento de la depresión dual, los estudios y revisiones de ensayos demuestran que no son la mejor opción ya que no mejoran los síntomas depresivos como los no-ISRS. En los mismos estudios recientes se han mostrado más eficaces los ATC imipramina y desipramina para la depresión asociada al consumo de alcohol, cocaína y opiáceos. En cualquier caso, los antidepresivos no modifican el consumo de sustancias, aunque hay un estudio aislado que asocia el tratamiento con venlafaxina con incremento del consumo de cannabis.

Algunos estudios sugieren que buprenorfina (fármaco opiáceo utilizado en el tratamiento del dolor agudo) sola o asociada a naltrexona (antagonista opiáceo con efecto anti-craving) tendría también efecto antidepresivo en la depresión dual.

Criterios DSM

Trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento

  • Alteración importante y persistente del estado de ánimo que predomina en el cuadro clínico y que se caracteriza por estado de ánimo deprimido, disminución notable del interés o placer por todas o casi todas las actividades.
  • Existen pruebas a partir de la historia clínica, la exploración física o los análisis de laboratorio de (1) y (2):
    • Síntomas del Criterio A desarrollados durante o poco después de la intoxicación o abstinencia de una sustancia o después de la exposición a un medicamento.
    • La sustancia/medicamento implicado puede producir los síntomas del Criterio A.
  • El trastorno no se explica mejor por un trastorno depresivo no inducido por una sustancia/medicamento. La evidencia de un trastorno depresivo independiente puede incluir lo siguiente: los síntomas fueron anteriores al inicio del uso de la sustancia/medicamento. Los síntomas persisten durante un período importante (aproximadamente un mes) después del cese de la abstinencia aguda o la intoxicación grave. Existen otras pruebas que sugieren la existencia de un trastorno depresivo independiente no inducido por sustancias/medicamentos.
  • El trastorno no se produce exclusivamente durante el curso de un síndrome confusional.
  • El trastorno causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Sólo se hará este diagnóstico en lugar de un diagnóstico de intoxicación por una sustancia o abstinencia de una sustancia cuando los síntomas del Criterio A predominen en el cuadro clínico y cuando sean suficientemente graves para justificar la atención clínica.

Introducción a la Psicofarmacología

Los fármacos son las principales herramientas que poseen los médicos y psicólogos para el tratamiento de múltiples trastornos. La evaluación mental de los pacientes y el conocimiento profundo del comportamiento humano se enseñan por medio del Máster en Intervención en Psicología y el Máster en Psicología Educativa y de la Salud, pero TECH Universidad Tecnológica cubre todas las dimensiones biopsicosociales de las personas con la variabilidad de sus posgrados de alta calidad.

En el caso del Máster en Psicofarmacología para Psicólogos, se conoce a fondo el funcionamiento de los medicamentos para poder ceñirse desde la especialidad a la psicoterapia, ya sea individual o por intervención grupal.

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