Dirección de operaciones y logística
Analizar y estudiar las mejoras en la gestión de procesos como parte de la gestión empresarial.
facultad de escuela de negocios · dirección general para negocios
mar. 09 de feb. 2021
0

La dirección de operaciones y logística es una de las consideradas funciones básicas o primarias que debe tener en cuenta cualquier empresa. En la actualidad, esta función está cobrando cada vez más importancia en las empresas, junto con otras funciones básicas, tales como las de gestión de personas, la función financiera, la de marketing o la función comercial. Esta visión no es incorrecta, pero si es limitada. Por estas razones se hace necesario pasar un momento definiendo el aprendizaje, tal y como se plantea en nuestro Programa MBA , ya que así es posible entender a fondo el proceso cognitivo.

La dirección de operaciones y logística y la gestión de los procesos, esto es, de las operaciones, permite a las empresas aportar valor a sus grupos de interés, y por tanto a la sociedad en su conjunto. Para ello, y en línea con la estrategia corporativa, los responsables de operaciones deben identificar, diseñar y gestionar adecuadamente los procesos para gestionar la producción, las capacidades y los recursos necesarios, con el objetivo de generar la máxima eficiencia en la gestión de las operaciones.

En el ámbito de la dirección de operaciones y logística, todas las actividades de la empresa pueden y deben ser consideradas como procesos. La gestión de procesos a través de este enfoque permite realizar un seguimiento exhaustivo a todas las actividades de transformación que se realizan en la empresa, permitiendo con ello identificar posibles desviaciones y, en su caso, establecer las medidas correctivas necesarias para evitar resultados no deseados.

La dirección de operaciones y logística procesos, todas las actividades de la empresa pueden y deben ser consideradas como procesos. Desde la planificación de las adquisiciones y las compras, hasta la atención a los clientes, incluyendo la gestión de posibles sugerencias y/o reclamaciones, deben considerarse como procesos.

Para poder mejorar la gestión, cualquier proceso debe estar siempre alineado con la estrategia corporativa de la empresa. Esto permite generar valor más allá de los requerimientos que las empresas deben afrontar de manera regular.

La gestión de procesos

En términos generales, en el ámbito de la gestión y dirección de empresas, se puede distinguir dos tipos de procesos; por un lado aquellos que tienen que ver con el modelo de negocio (procesos de negocio) y que se vinculan a la obtención de resultados en la línea o líneas de negocio de la empresa, y por otro lado aquellos que tienen que ver con el proceso productivo de la empresa, con la función de operaciones de la empresa, en este caso vinculados a la satisfacción de las necesidades que tiene la empresa.

En el caso de la función de operaciones, cualquier empresa debe ser capaz de añadir valor al bien, producto o servicio que se crea, a partir de un proceso de transformación que permite aportar valor a aquellos que tienen interés en ese bien, producto o servicio, al demandarse este en el mercado.

La función de operaciones, por tanto, parte de una serie de inputs o de insumos, que posteriormente pasan por un proceso de transformación que permite obtener una serie de outputs, materializándose estos en bienes o servicios.

En el contexto anterior, se puede considerar como proceso a cualquier actividad o agrupación de
actividades relacionadas entre sí, en las que se utilizan recursos, inputs o insumos (entradas), y sobre las que se aplican determinados controles, para llevar a cabo un proceso de transformación secuencial sobre dichos recursos y obtener con ello una serie de resultados, outputs, bienes y/o servicios (salidas).

Cualquier empresa debe por tanto tener en cuenta los siguientes elementos diferenciadores que intervienen en la gestión de procesos:

  • Los recursos, inputs o insumos (entradas), disponibles o utilizados inicialmente.
  • Las actividades de transformación que se realizan y que permiten combinar los distintos recursos de acuerdo con la dirección operativa que lleva a cabo la empresa.
  • Los outputs, bienes y/o servicios (salidas), que resultan del proceso productivo.

Enfoque basado en procesos: matriz o mapa de procesos

En el ámbito de la gestión de procesos, todas las actividades de la empresa pueden y deben ser consideradas como procesos. Desde la planificación de las adquisiciones y las compras, hasta la atención a los clientes, incluyendo la gestión de posibles sugerencias y/o reclamaciones, deben considerarse como procesos.

Asimismo, en la búsqueda de la gestión con criterios de eficacia en los resultados y de eficiencia en la reducción de costes, la empresa debe identificar y gestionar correctamente todas las actividades que en el marco de la función de operaciones se interrelacionan entre sí.

En línea con lo anterior, la empresa puede aplicar el denominado enfoque basado en procesos, que consiste en identificar y gestionar sistemáticamente todos los procesos de la empresa y prestar atención, de manera especial, a aquellos procesos en los que se identifican actividades relacionadas entre sí.

La gestión de procesos a través de este enfoque permite realizar un seguimiento exhaustivo a todas las actividades de transformación que se realizan en la empresa, permitiendo con ello identificar posibles desviaciones y, en su caso, establecer las medidas correctivas necesarias para evitar resultados no deseados.

El enfoque basado en procesos permite a cualquier empresa actuar sobre los procesos, ya que no es posible actuar sobre los resultados/outputs obtenidos. En ese sentido, el enfoque basado en la gestión de procesos permite establecer controles sobre los distintos procesos, actuando en su caso sobre alguno de los procesos (causas) y, con ello, controlar de esa manera el efecto final (resultado/output).

Este enfoque permite establecer procedimientos competitivos y procesos que incorporan controles que automatizan la supervisión de las distintas actividades que intervienen en los procesos de transformación.

En el marco de su estrategia de operaciones, las empresas deben por tanto alinear la gestión de los procesos con su estrategia de negocio, y para ello deben aplicar dicha estrategia a sus procesos de transformación.

Asimismo, las empresas deben tener siempre en cuenta en la gestión de procesos las necesidades de los clientes, los costes vinculados a los procesos de transformación, así como las posibles ventajas competitivas que se generan.

Enfoque basado en procesos: matriz o mapa de procesos

Asimismo, en la búsqueda de la gestión con criterios de eficacia en los resultados y de eficiencia en la reducción de costes, la empresa debe identificar y gestionar correctamente todas las actividades que en el marco de la función de operaciones se interrelacionan entre sí.

En línea con lo anterior, la empresa puede aplicar el denominado enfoque basado en procesos, que consiste en identificar y gestionar sistemáticamente todos los procesos de la empresa y prestar atención, de manera especial, a aquellos procesos en los que se identifican actividades relacionadas entre sí.

Es momento de dar el siguiente paso, y TECH Universidad Tecnológica quiere ayudarte a lograr esta meta. Hemos diseñado cuidadosamente el Master en Executive MBA, que hace parte de nuestra escuela de negocios, junto al Máster en Digital Business Management. Especialízate hoy de la mano de los mejores, amplía tus conocimientos y continúa tu capacitación en la mayor universidad virtual del mundo.

Artículos relacionados

1 /

Compartir