La salud emocional gracias a la acción motriz
La salud emocional gracias a la acción motriz hace parte de como el movimiento es afectado por el estado anímico en el ser humano.
facultad de educación · educación física
jue. 31 de mar. 2022
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Para entrar en contexto, se hace necesario resaltar que la salud emocional gracias a la acción motriz se basa en la psiconeuroinmunología. Esta ciencia estudia cómo se relaciona el sistema inmunitario con todos los sistemas del cuerpo, donde los procesos cerebrales tienen una gran relevancia. El desarrollo de este tema se basa en los trabajos desarrollados por Martínez-Selva, Mcgonigal y Mora que ponen de manifiesto la relación entre las emociones y la salud. Indican como las emociones afectan al sistema inmunitario, siendo las emociones negativas responsables del debilitamiento de las defensas del mismo, mientras que las emociones positivas lo refuerzan.

El sistema inmunitario contribuye al mantenimiento de la homeostasis y a la defensa del organismo frente a agentes externos. Es el responsable de regular la susceptibilidad a las enfermedades. El sistema nervioso central, por su parte, desempeña un papel destacado en el desarrollo de la respuesta inmunológica. La estimulación y la lesión del hipotálamo alteran las respuestas inmunológicas, por ejemplo.

Los estudios que abordan esta relación entre las emociones y la salud se han centrado con frecuencia en una emoción concreta, el estrés, confirmando que las personas que han estado sometidas a situaciones estresantes de forma continuada tienden a presentar un declive mayor en el estado de salud. El estrés es una reacción fisiológica que se pone puntualmente en marcha como respuesta programada para preservar la vida de la persona. Es una descarga global dirigida por el cerebro ante el peligro.

Antecedentes de estudio

En los orígenes del hombre esta era la respuesta que permitía el enfrentamiento o huida ante un depredador, la defensa de las crías, la lucha por alimento, etc. En todos los casos esta respuesta era fisiológica y positiva, puesto que el organismo reaccionaba de forma coherente y se podría decir totalmente asombrosa: se liberan muchas hormonas, se produce una contracción muscular potente, aumenta la actividad cardíaca, los vasos sanguíneos favorecen un aumento del flujo sanguíneo, aumenta el volumen de aire en los pulmones, se producen multitud de respuestas fisiológicas en los aparatos y sistemas del organismo.

Cuando la situación estresante cesa, también está programada la vuelta a la calma y a los valores basales previos. Hoy en día es poco probable que se dé una amenaza física, pero sí que se viven con relativa frecuencia amenazas “psicológicas” como la presión en el trabajo, el insomnio ante situaciones complejas, los problemas familiares, etc. que desatan el mecanismo relatado. Son estas las que pueden llevar a la patología del estrés y hacen referencia al estrés crónico.

En este caso, la respuesta ante el estrés no es fisiológica, aguda y puntual, sino que se produce ante un organismo que no está preparado para reaccionar y es, por lo tanto, cuando suceden las respuestas dañinas, ya sea sobre el corazón, sobre el flujo sanguíneo, etc. La respuesta dañina también puede darse a partir de la liberación constante de glucocorticoides que actúan directamente sobre el cerebro. En principio, su acción es de defensa del organismo frente al estrés. Cuando no cesa y se produce de forma prolongada, por el estrés crónico, es cuando sus efectos son nocivos para las neuronas.

Estrés y emociones

Por otro lado, recientes investigaciones se han centrado analizar el estrés desde otra perspectiva y se ha llegado a proponer que un nivel de estrés moderado intermitente podría favorecer el sistema inmunitario, siendo el elevado nivel de estrés el que se relaciona con la enfermedad. Las investigaciones de Mcgonigal recientemente han evolucionado en esta dirección, llegando a las siguientes conclusiones:

  • Lo que parece ser que determina la afectación del estrés es la creencia que se tiene sobre él. En sus estudios descubrió que las personas que informaron que vivían mucho estrés y que tenían una percepción de que este tiene un gran impacto en la salud tuvieron una mayor tasa de riesgo para su salud, que conllevó un aumento del riesgo de muerte prematura de un 43%. Sin embargo, las personas que reportaron mucho estrés, pero poca o ninguna percepción de que el estrés afectara a la salud, tuvieron la tasa de riesgo más baja de todos los grupos encuestados, incluso más baja que aquellos que no sintieron casi ningún estrés.
  • Los picos puntuales de estrés pueden fortalecer el sistema inmunológico. El estrés a corto plazo hace que las glándulas suprarrenales liberen hormonas que se preparan y desplazan a las zonas. Mismas donde pueden ser necesitadas de forma preventiva, incluso antes de que haya una herida o infección.
  • El estrés puede hacer a las personas más sociables. Esto se debe a que paralelamente a la liberación de cortisol en el organismo, se despierta la liberación de oxitocina. Este neurotransmisor, como se ha visto, predispone una conducta social y desata las acciones necesarias para pedir ayuda y conseguir solventar la situación (sobrevivir).
  • El estrés aumenta la producción de neuronas que pueden mejorar el rendimiento, el aprendizaje y la memoria.

La salud emocional gracias a la acción motriz: las emociones positivas en la salud

Hoy en día se sabe que las emociones son las que mueven la vida, la vida en toda su magnitud y amplitud. Este puesto que sin la energía base de la emoción, los seres humanos se encontrarían deprimidos, apagados. Por lo tanto, se puede decir que las emociones, en primera instancia, son imprescindibles no solo para aprender; sino para algo mucho más relevante para sobrevivir y es que una persona decaída tiende a apagarse. Recientemente, se han descubierto casos de muertes en personas mayores sin relación alguna con un fallo orgánico que justifique esta muerte.

Es a raíz de estos casos que se ha comenzado a hablar del apagón emocional. Es definido como un síndrome que conduce a la muerte desde una decisión profunda, orgánica y tal vez inconsciente, de no querer vivir más. Como expuso en la propuesta de las doce claves para mantener el cerebro sano de Mora, los aspectos emocionales y socio-emocionales son de una relevancia fundamental. En esta misma dirección se encuentra el trabajo de Carter. Comenta que una vez superado el primer propósito del cerebro que es sobrevivir, su segundo propósito se centra en resolver las necesidades emocionales.

Con respecto a la salud y su relación con las emociones positivas, concretamente, se encuentra la propuesta de Bárbara Fredrickson. Esta ha creado un modelo para exponer la función que cumplen las emociones positivas. Explica que las emociones negativas, por su función de supervivencia, limitan las posibilidades de acción. En cambio, las emociones positivas lo amplían el rango de pensamientos y acciones, como, por ejemplo, la emoción de la curiosidad es como comentan muchos autores la puerta del aprendizaje. Lleva a conductas exploratorias y a la vivencia de muchas otras emociones.

El proceso de educación y las emociones

Las emociones juegan un papel importante en la cantidad de información que puede recibir el cerebro humano. Esto se debe a que el mismo, dependiendo de su estado anímico tiene una mayor capacidad cerebral y poder de concentración. Por esta razón, se hace crucial que el profesional en educación cuente con los conocimientos necesarios para ejecutar diferentes modelos educativos que le permitan transmitir el conocimiento sin que el mismo se vea afectado por este factor anímico.

TECH Universidad Tecnológica cuenta con un portafolio en el que cada uno de sus programas ha sido diseñado enfocado en la alta calidad y la excelencia educativa. Claro ejemplo de ello se puede resaltar dentro de su facultad de educación, dónde destacan especializaciones tales como el Máster en Didáctica de Geografía e Historia de Primaria y el Máster en la Formación del Profesor de Biología y Geología en Educación Secundaria. Sin embargo, para aquellos profesionales que buscan dominar el área de la educación emocional, no cabe duda que su mejor decisión será optar por el Máster en Neuroeducación y Educación Física.

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