Niveles de intervención en la orientación profesional
Los niveles de intervención en la orientación profesional permiten conocer los alcances del educador en el área de la orientación vocacional.
facultad de educación · sociolaboral
jue. 28 de oct. 2021
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Dentro de los múltiples niveles de intervención en la orientación profesional se debe conocer principalmente el contexto en el cual se desarrolla esta área. El marco de intervención de la orientación psicopedagógica incluye las siguientes áreas de intervención y formación de los orientadores según Bisquerra:

  • Orientación profesional.
  • Orientación en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
  • Atención a la diversidad.
  • Orientación para la prevención y el desarrollo.

Otros autores como Watts y Van Esbreck (1997); Maruny i Curto (1989) y Álvarez, et al. (1998:67) expresan, desde un punto de vista constructivista, que la orientación constituye la suma total de experiencias dirigidas al máximo desarrollo del sujeto en las áreas personal, escolar y vocacional y/o profesional, las cuales se funden interactivamente en una concepción holística de la personalidad. Los contextos de intervención se simplifican en tres grandes categorías: sistema escolar (educación formal)/ Medios comunitarios/ Organizaciones.

Modelo clínico

El primer modelo es el clínico, se denomina así debido a que se entiende como “una atención directa e individualizada enfocada a resolver problemas”.2 El modelo clínico o de atención individualizada: “counseling” en texto de Bisquerra supone atención individualizada y de actuación o atención directa. El Counseling en el mundo europeo o de Estados Unidos de América, en escenarios educativos, es un proceso psicológico de ayuda a la persona en la interpretación de la información educativa en conexión con sus propias habilidades intereses y expectativas.

Se realiza un diagnóstico individual y se elige y decide una estrategia de abordaje también individualizada. En el contexto educativo, la derivación al sistema de salud, público o privado, es lo que predomina, como intervención clínica degradada en tanto es escasa la implicación del agente que opera en el ámbito educativo: se detecta el problema, se lo sitúa en el individuo y su contexto extraescolar, se lo deriva para asistencia clínica individualizada. Puede involucrar una relación terapéutica o remedial, diádica, cara a cara, asimétrica, en la acción psicológica o psicopedagógica, o próxima a la psicoterapia u orientación psicológica. Se interviene frente a un problema “situado” en la persona.

Desventajas de este modelo:
  • Modelo: reduccionista, sesgado exclusivamente en lo asistencial, descontextualizado, individualizador de patología con división jerárquica y asimétrica de roles. El destinatario es más bien pasivo, con escasa interacción con los demás agentes intervinientes en el contexto escolar.

Niveles de intervención en la orientación profesional: modelo de consulta

A través de la consulta, el consultor capacita a otros profesionales, o para-profesionales y personas (familias, tutores, animadores, formadores, …) para actuar en su relación con el sujeto; a diferencia de lo que ocurre en el modelo de counseling, la actuación directa no la realiza el consultor, sino aquellos a quienes este capacita y forma, interviniendo directamente solo en aquellas raras ocasiones que lo requiera el tipo de intervención. En concordancia con esto, Brown y Brown (1987), señalan que la consulta es un proceso de resolución de problemas que tiene dos objetivos fundamentalmente:

  • Ayudar al consultante a adquirir conocimientos y habilidades para resolver el problema que les atañe.
  • Ayudar a los consultantes a desarrollar y ejecutar lo que han aprendido para que, a su vez, puedan ayudar al cliente.

La característica de este modelo es la intervención indirecta e individual o grupal, frente a la directa existente en el modelo clínico. La consulta es un modelo de intervención indirecta que implica en relación simétrica a varios profesionales.

Características comunes del modelo de consulta

  • Es racional, pues incluye todas las características de la relación orientadora, y supone un intercambio de información entre el consultor y otros agentes.
  • Se basa en una relación entre personas o profesionales con status similares, estableciéndose una relación de igualdad y simétrica.
  • Es una relación triádica, en la que intervienen 3 tipos de agentes: – consultor > consultante > cliente.
  • La relación no solo puede afrontarse con personas individuales, sino también sobre personas que representan a servicios, recursos y programas.
  • Tiene como objetivo la ayuda a un tercero, que puede ser una persona o grupo.
  • Afronta la relación desde diferentes perspectivas, como la terapéutica, la preventiva y la de desarrollo; se suele iniciar a partir de una situación problemática (terapéutica) para luego afrontar la consulta más de tipo preventivo o de desarrollo.
  • La relación es temporal, dura un tiempo determinado.
  • La intervención del consultor es indirecta, aunque excepcionalmente pueda intervenir directamente con el cliente.
  • El intermediario de este modelo es el consultante, que hace de mediador entre el consultor y el cliente.
  • Es necesario trabajar con todos los agentes que inciden en el cliente.
  • Es un modelo que potencia la información y la formación de profesionales y para-profesionales.

Las fases del proceso de consulta se sintetizan en:

  • Establecer una relación entre un consultor (orientador) y un consultante (por ejemplo el tutor, profesor, familia, institución, etc.).
  • Analizar el conjunto de la situación y clarificar el problema.
  • Explorar alternativas.
  • Establecer planes de acción, conjuntamente entre consultor y consultante.
  • Poner en práctica, el consultante, los planes con los destinatarios últimos de la intervención.
  • Evaluación de la puesta en práctica del plan de acción.

Modelo de servicios

Se centra en la acción directa sobre algunos miembros de la población, generalmente en situaciones de riesgo o déficit. Características comunes del modelo de servicios:

  • Suele tener un carácter público y social.
  • Intervención directa.
  • Carácter terapéutico y de resolución de problemas.
  • Actúan sobre el problema y no sobre el contexto que lo genera.
  • Suelen estar ubicados fuera de los centros educativos.
  • Su implantación es zonal y sectorial.
  • Actúan por funciones, más que por objetivos.
  • Se centra en las necesidades de los alumnos con dificultades y de riesgo.

Las fases de este modelo son:

  • Demanda por parte del cliente.
  • Atención puntual a la solicitud del cliente.

En este modelo se puede atender a grupos de personas además de la atención individualizada. Entre las ventajas de este modelo destacamos:

  • Facilitan información a los agentes educativos.
  • Favorecen la distribución y el ajuste de los alumnos en función de criterios externos definidos por el sistema.
  • Favorecen la distribución y ajuste de los alumnos.
  • Colaboran con el tutor/profesor y con los padres.
  • Conectan el centro con el resto de servicios de la comunidad.

Por otro lado encontramos inconvenientes como:

  • Poco conocimiento y conexión con la institución escolar.
  • Descontextualización de los problemas y de sus propias intervenciones.
  • Sus funciones están predefinidas.
  • Enfoque básicamente remedial y terapéutico.
  • Escasez de recursos humanos para afrontar las funciones que se les asigna.
  • La relación entre profesionales está poco coordinada y es poco profunda.
  • Contribuyen a la identificación de roles entre profesionales de la educación, dejando la orientación en tierra de nadie.
  • Ausencia de una conceptualización de los problemas y de sus propias intervenciones.
  • Sus funciones vienen marcadas.
  • Su adecuación a los centros no es racional.

Modelo de programas

Se plantea como un modelo basado en la planificación de actividades de orientación. Origen: surge como alternativa a la intervención terapéutica y pasiva del modelo de servicios (demandas ante un problema concreto e intervención diagnósticaremedial-externa). Base orientadora: se basa en el concepto preventivo del campo de la salud mental, estableciéndose tres tipos de prevención, primario anticipadora de problemas mediante estrategias o recursos adaptativos para afrontar las situaciones por las que ha de pasar el sujeto; secundaria dirigida a la población de riesgo que aún no manifiesta el problema a partir del diagnóstico temprano o actividades que reducen o eliminan los desajustes presentes o probables; terciaria (más propia del modelo de servicios) actuando sobre el problema con lo que se convierte en reactiva, tratando de que desaparezca y no se manifieste de nuevo. La Orientación se entiende como una responsabilidad compartida.

La orientación profesional desde el educador

Elegir un camino en la vida adulta siempre supone un reto. Por esta razón, es importante que cada uno de los integrantes de las nuevas generaciones cuente con la orientación adecuada. Esta relación de confianza en donde el educador se convierte en un guía es construida cuidadosamente y por etapas. Por ello, es de vital importancia que el profesional en este campo tenga pleno conocimiento sobre como debe aplicar sus herramientas en cada alumno.

TECH Universidad Tecnológica ha diseñado un amplio portafolio educativo enfocado en las necesidades educativas del profesional moderno. Esto ha permitido que cada uno de los programas cuente con altos estándares de calidad y excelencia. En el caso de su Facultad de Educación, se desarrollan posgrados como el Máster en Cooperación Internacional para el Desarrollo de los Pueblos y el Máster en la Formación del Profesor de Geografía e Historia en Educación Secundaria. Por otra parte, para aquellos educadores que busquen complementar sus conocimientos base en el campo de la guía y el liderazgo de las nuevas generaciones, no cabe duda que su mejor opción educativa será el Máster en Orientación vocacional y profesional.

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