Habilidades tecnológicas en docentes
Las habilidades tecnológicas en docentes hacen parte de como se dinamiza y actualiza el proceso de aprendizaje en la actualidad.
facultad de educación · innovación
mié. 17 de nov. 2021
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Antes de adentrarnos en las habilidades tecnológicas en docentes es necesario conocer como funciona el ser humano digital en la modernidad. El término migrante digital o tecnológico hace referencia a aquellas personas nacidas antes de 1980. Estas, aunque nacieron después no han tenido acceso a la tecnología, aunque esta fecha es orientativa; da cuenta de un cambio generacional en donde la tecnología se ha popularizado. Así, entrando los ordenadores en casi cualquier domicilio, aspecto que por aquel entonces era impensable debido al elevado coste de estos.

El migrante digital es aquella persona que no ha nacido con esta disponibilidad tecnológica. Este ha tenido que “esforzarse” por entrar en el mundo tecnológico, lo que hace que le “cueste” adaptarse a los cambios tanto de plataformas como de programas; estando difícilmente a la moda o usando “lo último”.

En ocasiones se comenta sobre la brecha digital que puede estar identificada por la edad de la persona. Por ello, se incrementa la brecha intergeneracional, aspecto que influye en la facilidad para el uso de las nuevas tecnologías. Su abaratamiento y popularización han permitido que casi cualquier persona tenga a su disposición un smartphone o tableta; mismos con los que pueda estar conectado en cualquier momento.

Además, los talleres de alfabetización digital han permitido que mayores que nunca tuvieron contacto con la tecnología accedan a este “mundo”; poco a poco van manejándolo y dominándolo cada vez más.

Características del nativo digital

Los jóvenes a quienes se les ha denominado nativos tecnológicos prácticamente han nacido con el auge de la tecnología. Esto a través de tabletas, Smartphone, y empleando sistemas de comunicación inmediata como Facebook, Twitter o Tuenti. Ellos ven como “normal” e incluso imprescindible el uso de estos avances para cualquier actividad que vayan a realizar. Para estas personas el cambio es algo natural, sabiendo que los programas caducan en poco tiempo; esto ya que surgen nuevas versiones mejoradas o nuevos productos que les sustituye con facilidad.

En algunos jóvenes se da el fenómeno de vivir por y para el smartphone, o mejor dicho, para los usos que a través de este dispositivo actúan; ya sea de juego o de conectividad en las redes sociales, siendo fácil que caigan en la ciberadicción. Misma por la cual son incapaces de “desconectarse” parcial o totalmente de su dispositivo móvil. Siendo uno de los riesgos más destacados en este ámbito el de la adicción a la tecnología. Hay que tener en cuenta que cualquier sustancia o actividad humana se puede convertir en adictiva siempre que se den las siguientes condiciones:

  • Pérdida de control de la voluntad.
  • Usar excesivo tiempo en manifestada actividad quitándosela de otras ya sean relaciones laborales o sociales.
  • Cierto nivel de aislamiento, a menos que sean “adicciones sociales”.
  • Consecuencias negativas tanto económicas, emocionales, así como familiares, debido a mencionada dependencia.
  • “Inclusiones” de pensamientos, haciéndose difícil no pensar en ello y provocando una elevación de la ansiedad y del desasosiego cuando está un tiempo sin acceder a expresada adicción.
  • Consecuencias negativas en el desempeño académico.

Competencias digitales en docentes

Educación en ofimática

Tradicionalmente, se ha primado el papel de la comunicación en el aula, lo que ha marcado mucho las competencias que el docente tiene que tener además de otras habilidades de gestión desarrolladas que permitan el normal desempeño dentro del aula. En la comunicación bidireccional, participan ambas partes, es decir, no se trata de una mera transmisión de información, sino que el alumno va a participar de su aprendizaje, gracias a las cuestiones que realice o el diálogo que establezca con el docente, por lo que es preciso que este tenga también unas habilidades de comunicación desarrolladas para ello. Así los alumnos por su parte irán desarrollando con la edad y con la práctica las competencias de:

  • Buen emisor: la capacidad de transmitir un mensaje se puede entrenar, tal y como se hace en las facultades de periodismo, pero esto no es suficiente cuando se trata de ser un buen emisor, la labor del docente se aproxima más a la de un conferencista que a la de un periodista, el primero transmite emociones, experiencias y por supuesto conocimientos, manteniendo a la audiencia “en vilo” y atento a lo que dice, mientras que el segundo se “limita” a transmitir información de forma genérica.
  • Buen receptor: a diferencia de lo que pueda pensarse, el docente poco a poco ha abandonado el papel de “sabio”, que hablaba a sus pupilos sin ningún tipo de interrupción o pregunta, tal y como se hace en las clases magistrales de la universidad. En cambio, ahora se propugna por una participación del alumnado, tanto en cuanto a intervenciones con comentarios y preguntas, como en trabajo de grupo, para lo cual se requiere que el docente desarrolle habilidades de “saber escuchar”, para poder responder adecuadamente a las demandas de sus estudiantes.

Habilidades tecnológicas en docentes: gestión de elementos digitales

La tecnología ha permitido que surjan nuevas competencias relacionadas con este ambiente, así la creación de contenidos mediante foros, wikis o blogs; la protección de datos de los alumnos siguiendo las medidas requeridas de seguridad. Por tanto, lo que se ha realizado ha sido una modificación en cuanto al ámbito de las competencias docentes, ampliándolo al uso de la tecnología, además de la incorporación de nuevas competencias que con anterioridad no existían.

De esta manera el docente, además de poder acudir a los tomos enciclopédicos, puede hoy en día acceder a través de Internet a las publicaciones o foros especializadas para obtener información de primera mano sobre la temática que va a atender. Igualmente, y con respecto a la comunicación, el docente debe manejarse a través de programas de videoconferencia, grabaciones para las clases off-line y la incorporación de interacción a las presentaciones para mejorar la exposición, superando las “transparencias” de las clases magistrales.

Ya no basta con usar las mismas herramientas año tras año, sino que la tecnología hace que se requiera de un esfuerzo casi constante por parte del docente para actualizarse en cuanto a la formación a impartir y cómo hacerlo. La creación de contenidos, por tanto, se hace básica y fundamental en el docente, que ya no se limita a impartir docencia, sino a crear contenidos que puedan ser compartidos, subidos “a la nube”, pero también comentados por los propios alumnos.

Igualmente, es labor del docente gestionar el material y la información que los alumnos manejan, enseñándoles sobre las fuentes primarias, dónde pueden consultar y qué tienen que tener en cuenta para considerarlo fiable.

La tecnología en la educación

En la actualidad se han desarrollado diversidad de herramientas que permiten al ser humano facilitar muchas tareas que antes resultaban complejas. Esto se ha convertido en un paso a la evolución y abre las puertas a nuevas etapas en cada campo de aplicación de la misma. La educación no escapa de ello, y es por esto que el experto de este ámbito debe conocer gran parte de estas utilidades.

TECH Universidad Tecnológica se ha centrado en el desarrollo optimizado de su innovadora metodología de casos de estudio. Esto ha permitido que esta institución cuente con un alumnado enfocado en la excelencia, mientras se capacitan en diversas áreas. En el caso de su Facultad de Educación, se encuentran programas tales como el Máster en Educación Católica y el Máster en Neuroeducación y Educación Física. Por otra parte, para aquellos profesionales que buscan dominar el área de la tecnología aplicada en las aulas, no cabe duda que su mejor decisión será optar por el Máster en Tecnología Educativa y Competencias Digitales.

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