Filosofía como actividad cotidiana
La filosofía como actividad debe tomarse como algo cotidiano, ya que esta es la base del conocimiento y el saber humano.
facultad de educación · didáctica por materias
mié. 20 de ene. 2021
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El ser humano es un ser racional. Esta es la manera en la que el individuo se comprende a sí mismo; no es algo que se haya descubierto, es lo que se es, pero se es racional en tanto el sujeto se comprende de esta manera. La comprensión de la filosofía como actividad cotidiana es determinante para la vida en tanto se percibe, se piensa, se toman decisiones y se actúa con base a lo que se pueda comprender. Se podría decir, a partir de esto, que son las respectivas comprensiones de la realidad, de los demás y de sí mismos, lo que hace la auténtica diferencia entre la constitución mental y por lo tanto entre la vida del niño y la vida del adulto. Por ello, se hace necesaria la presencia de un educador capacitado como profesional de la educación que imparta y comparta estos conocimientos con su alumnado.

Nadie puede negar que el individuo es un ser pensante, al menos es así en un sentido mínimo e indispensable como para la subsistencia. Sin embargo, se podrían invertir los recursos y los esfuerzos en educarse, en moldearse para ser nuevas personas, lo que equivale a decir, invertir los recursos en cambiar, en mejorar la vida, en cambiar la realidad, o al menos, en cambiar el modo o los modos en que se percibe o se comprende, si es que se prefiere hablar de esta manera.

Educación filosófica

Al hablar de educación, en un sentido amplio, que incluye a la educación no formal, a la educación que se recibe por el simple hecho de interactuar con otras personas, de formar parte de una comunidad lingüística, de habitar un entorno cultural. El ser humano es la única especie animal que puede educarse.

Se podrían adiestrar a ejemplares de otras especies, pero no se podrían educar. La educación requiere racionalidad y la racionalidad requiere lenguaje. Esto significa que los seres que habitan, el lenguaje son los seres que pueden comprender. Que puedan comprender es lo que permite que se puedan educar.

Se pretende con estas reflexiones poner de manifiesto dos asuntos prioritarios en esta tarea: la primera es la necesidad de la filosofía, es decir, se trata de establecer qué valor tiene para cada uno, seres de la cultura, la práctica de la filosofía, para esto se necesitará abrir la reflexión, introducir el concepto de filosofía, debatir sobre las maneras de comprenderla y finalmente las posibilidades y las necesidades de enseñarla.

La educación formal tiene, fundamentalmente, la tarea de formar en valores, la tarea de otorgar sentido a la vida en comunidad, mejorar esa vida, para el conjunto de la sociedad y por lo tanto también para los individuos, por lo tanto, hay que ser conscientes de la necesidad de una sociedad más equitativa, más justa y con mayor libertad para sus miembros.

El pensamiento y la vida cotidiana

El ser humano es un ser racional porque es un ser del lenguaje. Al decir esto se dice muy poco, pero a la vez, en estas pocas palabras se está diciendo mucho. Al decir que se es un ser del lenguaje se está diciendo que se es un ser cuya vida se construye en el lenguaje y en virtud del lenguaje.

Esto puede sonar, en principio, bastante extraño, particularmente si se piensa que el lenguaje se reduce a la simple emisión de palabras u oraciones. Si así fuera no se podría explicar qué es lo que hace ser racional, seres que actúan generalmente conforme a razones.

No se podrían dar cuenta de algo tan evidente como es el hecho de que se piensa, de que en la vida hay hechos, pero también hay valores. Hay que decir entonces que las herramientas para lograr la comprensión no son las palabras, son los conceptos. Se dejará en suspenso este punto a fin de generar una nueva tensión en la reflexión.

Filosofía como actividad; hacer sin pensar

Se acaba de decir que casi la totalidad de las acciones cotidianas exigen pensar, al menos en un amplio sentido, sin embargo, también se dice que en no pocas ocasiones las personas actúan sin pensar o que no piensan lo que hacen.

Se puede aceptar que esto es así sin entrar en contradicciones con lo anteriormente expresado si se advierte que muchas veces el pensamiento no busca ni necesita profundizar en cuestiones complejas.

En ese sentido, muchas veces el ser humano se torna incoherente, entra en contradicciones, dice y hace cosas que no se han considerado con el suficiente detenimiento, vuelve sobre los pasos y deshace lo que se ha hecho un momento antes, etc. Es muy importante que en la consideración pública exista la convicción de que las actitudes reflexivas y de profundización son una condición necesaria para la mejora en la calidad de vida de una comunidad democrática.

¿Por qué es necesaria la conversación?

Se decía al comienzo de la primera lección, que se es un ser del lenguaje. El lenguaje es también un fenómeno social, es decir, un fenómeno cuyo surgimiento tiene como condición necesaria una comunidad de seres humanos.

El lenguaje es el medio en el que los seres lingüísticos pueden comunicarse con los demás, pero a la vez, esa comunicación es necesaria para constituir al individuo como ser racional. La conversación es una de las formas paradigmáticas en las que se lleva a cabo esa comunicación y es precisamente en esa conversación en la que se construye el pensamiento. Se piensa con otros cuando se escucha lo que otros dicen, cuando se reacciona a sus dichos y cuando otros reaccionan a los propios, cuando piden razones y también cuando se dan.

También se piensa con otros cuando se observa y se considera lo que otros hacen y los posibles cursos de acción que se pueden tomar. Hay que tener por seguro que si no se pudiera interactuar con los demás en alguna de estas maneras el pensamiento sería extremadamente pobre.

La filosofía como actividad cotidiana

La filosofía es una de las ciencias mas antiguas y que más trascendencia han tenido en la humanidad. El amor por el conocimiento ha sido una marca que ha dejado la humanidad a través de la historia y que seguirá atravesando generaciones y generaciones, además de abarcar mucha más información con el paso del tiempo y con los hechos que ocurran en la modernidad.

Hay que adaptar estos conocimientos a las nuevas escuelas: los educadores actuales deben tener un pleno conocimiento en estas áreas, además de tener la capacidad de transmitirlo a sus aprendices y alumnos. El dejar este legado en las nuevas generaciones tendrá una amplia repercusión en como se desarrollará la humanidad en futuras generaciones, de ahí su relevancia hoy día.

TECH Universidad Tecnológica conoce esta constante necesidad del ser humano, y ha diseñado la Facultad de Educación para dar pronta solución a estas necesidades. Dentro de ella es posible encontrar especializaciones tales como el Máster Dirección y Gestión de Centros Educativos y el Máster en Educación Católica.

Por otro lado, el Máster en Enseñanza de Filosofía y Valores Éticos brinda herramientas para los educadores profesionales que deseen realizar este proceso de transmisión del conocimiento de manera optima y sencilla. Todo en tan solo un año, acompañado siempre por expertos en materia.

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