La cultura institucional

La cultura institucional permite que la idea y el sentido de pertenencia por la empresa se conviertan en los principales valores de un equipo de trabajo.

facultad de educación
viernes, 29 de julio de 2022
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Antes de revisar el término de la cultura institucional, es necesario conocer su relación con la educación. La relación entre escuela y empresa no siempre es evidente y menos para los profesores o docentes del claustro; sin embargo, una escuela o centro educativo posee las dos vertientes. Por un lado, es una “empresa” que debe ser gestionada como tal, para ello hay que trabajar sobre los recursos materiales y humanos de los que dispone y tratarlos como tal, es decir, como recursos. La escuela es un órgano vivo, cuya función principal es educar y proporcionar una educación integral de calidad. Esta vertiente es menos tangible que la anterior, pero ambas son igual de importantes si lo que se pretende es proporcionar una educación de calidad.

Es el objetivo final del equipo directivo de un centro educativo. Por lo tanto, no se deben perder ambas perspectivas: educativa y empresarial. Los centros educativos no son islas independientes y ajenas al sistema socioeconómico de un país. Es fundamental interiorizar que son organizaciones (el término organización proviene del griego, significa órgano y se puede traducir como: acción, obra, trabajo, disposición) inteligentes y organizaciones que aprenden, pero con una idiosincrasia particular y distintas a una empresa privada.

En la Sociedad del Conocimiento se puede afirmar que la organización no se basa únicamente en las personas que trabajan en ella o los clientes a los que realiza un servicio, sino que también es el espacio en el que está inmersa, la realidad social del entorno, el tamaño, los recursos materiales de los que dispone, etc. Todo esto va a generar una cultura institucional propia e inherente a cada uno de los elementos humanos y materiales de dicha organización. De esto se deduce que las personas no deben ni pueden quedar al margen de la cultura institucional.

Análisis cultural de las organizaciones educativas

La cultura institucional de un centro educativo se basa en los pilares básicos de Misión, Visión, Valores y Responsabilidad en consonancia con el cumplimiento de los requisitos legales, los documentos que debe poseer con base en la LOMCE: Programación General Anual, Proyectos Curriculares, Programaciones de Aula, Plan de Acción Tutorial, Plan de Fomento de la Lectura, Reglamento de Régimen Interior, etc.

  • Misión: Explica principalmente cuál es la actividad de la organización en el mercado laboral. En el caso de un centro educativo, define las líneas de actuación en relación con la oferta educativa relacionada con los servicios que presta a las familias en consonancia con la metodología del centro. También es un referente de marketing y comunicación externa, ya que concreta el valor añadido y diferenciador con otros centros educativos.
  • Visión: Define las metas a conseguir en corto, medio y largo plazo. Señalando las pautas de actuación y el plan estratégico en acciones concretas. Dichas metas deben de ser realistas, tangibles y alcanzables, así como evaluables mediante parámetros de trazabilidad.
  • Valores: Son los principios éticos, morales y sociales sobre los que se respalda la cultura institucional de la organización, creando pautas de comportamiento y responsabilidad corporativa. Los valores mostrarán “la personalidad” del centro y denotan sensibilidad, credibilidad y honradez.
  • Responsabilidad: Hace referencia al compromiso de cumplir íntegramente con los objetivos, servicios y acciones del centro educativo de forma interna y externa, demostrando los valores que promulga, constatado el respeto hacia toda la comunidad educativa.

Análisis de cultura

El análisis de la cultura y de cómo determina la gestión de los recursos humanos debe tener presente que:

  • Todas las culturas tienen aspectos positivos y negativos. El entorno es el que desenvuelve la organización, de acuerdo con sus objetivos, sus presiones internas y externas y sus expectativas de futuro.
  • Todas las culturas se pueden comparar. El carácter o signo distintivo habrá que buscarlo en la forma de aplicar la misma.
  • Cualquier cultura bien gestionada puede ser eficaz en cualquier tipo de organización. Es fundamental que la cultura sea bien definida, plasmada, comunicada y llevada a cabo en los parámetros que establece la misma.

Es evidente que los centros de éxito son aquellos que han definido claramente su cultura, respetando, transmitiendo y manteniendo su identidad cuando las circunstancias cambiantes han aparecido en modo de presión por el entorno y han seguido firmes en la determinación de sus objetivos y cómo conseguirlos. El objetivo final de un centro educativo como organización es conseguir una educación completa de sus alumnos en conocimientos, desarrollo de capacidades, habilidades, destrezas y valores cívicos interiorizados.

Tipos de cultura

La cultura autoritaria

Organización jerarquizada y piramidal cuyo poder de decisión se encuentra muy concentrado, requiere de procesos muy sistemáticos, por lo general cerrados y con parámetros muy rígidos.

La cultura por objetivos

Muestra la voluntad decidida de eficiencia y actualización. Su finalidad es la de conseguir los objetivos por medio de la competitividad y el éxito cuantitativo. Su método de acción es conseguir el fin por medio de la tarea periódica. El rasgo característico es la exigencia de resultados. Este tipo de cultura denota aspectos positivos, como, por ejemplo: es flexible, variada, exigente y se adapta fácilmente a los cambios y, por otro lado, muestra aspectos negativos como: transmite estrés a los trabajadores, puede tener altos costos hasta la consecución de los objetivos y ser excesivamente competitiva entre los miembros de un departamento y división.

La cultura burocrática

Se basa en principios normativos y legislativos como referencia de base. Las organizaciones perfectamente burocratizadas necesitarán de una nueva norma para dejar de aplicar la norma vigente. Un centro educativo requiere de unas normas legislativas que se deben aplicar con la diligencia necesaria para evitar errores e improvisaciones.

El exceso de procedimientos de gestión y burocracia (centrados en la estructura institucional, basada en una serie de documentos que ayudan al centro educativo a organizar y planificar la enseñanza, los recursos humanos y materiales de los que se dispone y a evaluar, por un lado, resultados académicos y, por otro lado, la gestión y organización del centro) puede ser un inconveniente para la productividad del docente, ya que no hay que olvidar que aunque son parte de sus tareas y obligaciones, existen otras competencias didácticas y pedagógicas fundamentales.

La cultura de motivación

Aunque se basa en la cultura por objetivos, en realidad tiene como fundamento conseguir la motivación y, por lo tanto, la felicidad de las personas que forman la organización, porque se da por hecho que los objetivos motivados alcanzan óptimos resultados. Dicha cultura de motivación aporta beneficios organizacionales como el incremento de la autoestima de las personas, la confianza, la versatilidad y flexibilidad y la adaptabilidad a los cambios y progresos. Vale la pena decir que la finalidad de un centro educativo como organización es conseguir una educación de calidad basada en valores. Para conseguirlo se estructurará de dos maneras con relación a la estructura organizativa.

Vertical

Estructuración jerárquica que implica que la facultad de tomar decisiones está en el nivel más alto de la “empresa”, disminuyendo a medida que se desciende en el organigrama.

Horizontal

Reparto operativo de tareas, funciones y responsabilidades en los diferentes estamentos que conforman la organización. Se realizan las labores con mayor o menor grado de independencia, pero con procesos dinámicos y funcionales.

Director educativo como líder

En la actualidad se hace necesaria la presencia de una figura que dirija y tome decisiones en un equipo de trabajo. Éstas, precisamente, son las características de un líder óptimo, que puede aplicar sus habilidades en cualquier contexto. Esto no excluye al campo educativo, donde se hace un requisito que existan muchos dirigentes, jerarquizados dependiendo de sus capacidades. Para pulir y mejorar las mismas, la especialización académica se ha convertido en una de las opciones más acertadas por los profesionales del área.

TECH Universidad Tecnológica se centra en la actualidad en el desarrollo de la educación superior en modalidad virtual. Esto le ha permitido implementar un portafolio donde se oferta una gran gama de programas. En el caso de su Facultad de Educación, destacan posgrados tales como el Máster en Educación Católica y el Máster en Neuroeducación y Educación Física. Por otra parte, para aquellos profesionales que buscan dominar el ámbito de la dirección y el liderazgo en la educación, no cabe duda que una de sus mejores elecciones será optar por el MBA en Dirección de Centros Educativos.

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