Tipos de acuicultura
Los tipos de acuicultura catalogan y categorizan los diferentes criaderos de vida acuática establecidos por el ser humano.
facultad de veterinaria · producción animal
mié. 29 de sep. 2021
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Como ya se sabe, la acuicultura es un grupo de técnicas, conocimientos de crianza y actividades que están encaminadas a la cría de organismos acuáticos. Por tanto, se debe tener claro, que no solo se dedica a la cría de peces en todas sus modalidades, sino que también lo hace con otros organismos que habitan en el agua; estos como moluscos, crustáceos, así como de la vegetación y la microflora que forma parte de su hábitat. Se han visto que existen muchos tipos de acuicultura, hay muchos sistemas distintos, finalidades productivas, y sobre todo, especies que cultivar.

Este artículo se va a centrar en los organismos que se cultivan, se hablará de las características de los cultivos de peces, moluscos y crustáceos. La acuicultura en general, en todas sus modalidades está pensada para no sobreexplotar los recursos naturales. Entre otras cosas, se ha convertido en un motor económico muy importante para muchas regiones. Es una actividad cuyo crecimiento también está sirviendo de apoyo a la investigación y a las nuevas tecnologías; mismas que se han volcado en ella para conseguir todo tipo de mejoras en su desarrollo.

Cultivo de peces

Dentro de las prácticas acuícolas el cultivo de peces es sin duda el que más se ha extendido. Son muchas las especies que se cultivan hoy en día, tanto marinas como continentales. Como resulta muy complicado abordar todo el cultivo de peces en general, este artículo se va a centrar en el cultivo de peces de agua dulces.

El cultivo de especies continentales está fundamentalmente centrado en dos modelos extremos. Por un lado, se tienen los cultivos intensivos o industriales, y por otro, los extensivos o también clasificados como rurales. Los modelos más intensivos, se fundamentan en el cultivo en tanques, con una elevada densidad de siembra, alimentación artificial. Esto con el uso de equipamiento para el reacondicionamiento del agua.

Es un modelo similar al que pueda realizarse en otras prácticas ganaderas intensivas. Al igual que estas, se puede emplazar en locales cerrados, dónde se tenga el control de absolutamente todas las variables. Esto gracias a todo el equipamiento y medidas tecnológicas que poseen. El modelo extensivo o rural, se desarrolla en emplazamientos al aire libre. Son cuerpos de agua, con un ecosistema propio, donde existe vida, que se mantiene gracias a los rayos solares, que interactúan con la flora acuática y otros microorganismos que son fotosintéticos y producen el oxígeno necesario para la supervivencia de otras especies.

Este modelo se puede comparar con otras prácticas agrícolas, en las que las plantas que se cultivan gracias a la energía solar producen su propio alimento. La diferencia está en que la producción en el medio acuático es mucho más eficiente y rápida que en el medio terrestre.

Desarrollo en el agua dulce

En este tipo de acuicultura normalmente se emplean policultivos, se buscan especies con diferentes hábitos alimentarios, para así aprovechar la producción natural del cuerpo de agua. A veces también se emplea el monocultivo, si se quiere intensificar un poco más la actividad. En la piscicultura los primeros emplazamientos que se comenzaron a usar para realizar los cultivos eran pozas excavadas, rellenadas con agua de lluvia. Con el desarrollo de esta práctica, se diseñaron otras estructuras para albergar los cultivos, que estuvieran mejor adaptadas a la situación del terreno, y preparadas para una fácil recepción del agua para su llenado.

Principalmente en su diseño, se buscaba incorporar la posibilidad de poder vaciarlos y así facilitar su drenaje y la cosecha. Cuando se calcula el agua necesaria para un cultivo, hay que tener en cuenta la cantidad de agua que se va a perder por evaporación y por las infiltraciones a través de los diques y del fondo La profundidad de la poza dependerá de la ubicación de esta, del clima, el tipo de suelo, etc.

Por ejemplo, en regiones con altas temperaturas, se aconseja que los estanques no tengan una profundidad superior a 2 metros, y no menor a los 1,5 metros, esto es porque con menor profundidad, el agua podría adquirir temperaturas muy altas, favorecerse la proliferación incontrolada de plantas acuáticas indeseadas entre otras consecuencias que harían inviable el cultivo.

Por el contrario, si se tienen estanques con una profundidad superior a los 2 metros, el desarrollo del cultivo también se dificultaría, puesto que podrían tener pobre incorporación de oxígeno. La vida se desarrolla en el estanque, de forma que se establecen unas interrelaciones entre los diferentes grupos de seres que en él habitan.

Cultivo de moluscos bivalvos

Dentro de las modalidades que abarca la acuicultura, el cultivo de moluscos bivalvos es una de las que ocupa un lugar más importante. Nuevamente, el incremento cada vez mayor de la demanda de este producto, sumado a la sobreexplotación de los recursos naturales, ha provocado la rápida expansión de esta actividad, que pretende conseguir con la cría controlada abastecer las necesidades del mercado. Los factores que hay que tener en cuenta antes de iniciar un cultivo de este tipo son los siguientes.

La calidad del agua y su captación

La mayoría de los moluscos bivalvos cultivados son marinos, por lo tanto, uno de los factores más importantes es poder garantizar un medio de calidad para su crianza. Lo primero, es conocer cómo se hará la captación del agua del mar para el cultivo. Teniendo claro dónde se quiere ubicar el cultivo, hay que saber de qué parte se pretende captar el agua marina, y estudiar su calidad durante todo el año, para ver cuáles pueden ser las variaciones más frecuentes que se enfrentan.

No solo se necesita información de las aguas superficiales sino también de toda la columna de agua, ya que pueden aparecer termoclinas y circulaciones ascendentes de forma periódica. El lugar elegido para el emplazamiento junto con la especie o especies que se quieran cultivar y el tipo de cultivo, van a marcar qué parámetros de calidad del agua se deben estudiar con más exactitud.

Parámetros de vital importancia para estos organismos son: la temperatura, la salinidad y los niveles de oxígeno. Hay que evitar captar agua, que pueda recibir vertidos industriales, o contaminación procedente de otras actividades. El agua bombeada, antes de entrar en el cultivo debe pasar por un filtro de arena; se encarga de retener la mayor cantidad de material particulado, así como gran parte de desechos y organismos que pueden afectar el cultivo. Existe también la opción de obtener el agua de mar a partir de un pozo de agua marina.

El agua de estos pozos tiene una calidad excelente y no necesita filtración previa además suele tener una salinidad y temperatura constantes. Aquellas plantas que pueden ver limitada en algún momento su disposición de agua, suelen tener un tanque de almacenamiento, a la que va parte del agua bombeada. Otras plantas poseen sistemas de recirculación, y con esto minimizan bastante el gasto.

La producción animal desde el profesional

Dentro de los miles de campos de aplicación de la profesional veterinaria, la producción animal resulta uno de los más relevantes. Entre la ganadería, la apicultura, e incluso, la acuicultura como se vio en el presente artículo, resultan cruciales en los proceso de vida diaria. Es por ello que, buscando el bienestar de los animales y manteniendo un consumo responsable de estos productos aparece la figura veterinaria en esta labor.

En TECH Universidad Tecnológica se desarrollan a diario programas educativos enfocados en la capacitación adecuada del profesional. Caso ejemplo de ello es su Facultad de Veterinaria, donde se desarrollan programas como el Máster en Rehabilitación Equina y el Máster en Gestión de la Ganadería Extensiva. Por otra parte para aquellos profesionales que buscan dominar el campo de la producción animal, uno de los programas más acertados a ello es el Máster en Acuicultura.

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