Hiperqueratosis nasal y digital del perro
La hiperqueratosis nasal y digital del perro es parte de las diversas enfermedades dermatológicas del animal.
facultad de veterinaria · dermatología en veterinaria
lun. 31 de may. 2021
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La hiperqueratosis nasal y digital del perro producción excesiva de tejido queratinizado o la retención de este puede afectar a la trufa y a las almohadillas. Además en algunos pacientes, a ambas a la vez. Ciertos callos en zonas de saliencias óseas y de apoyo pueden sufrir el mismo proceso. Suele ocurrir en razas grandes de pelo corto principalmente boxer, gran danés, bull mastiff, etc.

En la nariz se puede producir de forma lineal en el dorso de esta y de forma dura. A veces es dolorosa con agrietamiento y a veces presenta infección. Las almohadillas resultan más afectadas a las periferias de estas o las que no apoyan y también pueden agrietarse y provocar cojeras. En las almohadillas la proliferación puede ser compacta a veces formando cuernos o papilas, como pequeñas papilas agrupadas.

Muchos de estos casos pueden ser idiopáticos, pero algunos pueden tener relación con enfermedades sistémicas o simplemente con la edad avanzada.

  • Diagnósticos diferenciales
    • Pseudoneoplasias como el cuerno cutáneo
    • Síndrome hepatocutáneo
    • Alteraciones metabólicas
    • Causas seniles
  • Método diagnóstico. La evidencia del cuadro y la anamnesis para descartar causas secundarias son la clave.
  • Manejo terapéutico. La hidratación producida por los hidratantes tópicos como los derivados de la urea, la glicerina y el propilenglicol, y los emolientes como la simple vaselina filante o líquida son bastante eficaces cuando son aplicados con frecuencia.

Para los callos queratinizados que se pueden producir en los puntos de apoyo, además de los tratamientos tópicos señalados, puede ser recomendable acomodar el hábitat para favorecer el decúbito. El uso de acolchados o vendajes puede indicarse en estos casos. En algunas ocasiones estos callos se agrietan y es necesaria la utilización de antisépticos y de antibióticos.

Hiperqueratosis debido a la edad

La producción excesiva de tejido queratinizado o la retención de este puede afectar a la trufa y a las almohadillas y, en algunos pacientes, a ambas a la vez. Ciertos callos en zonas de saliencias óseas y de apoyo pueden sufrir el mismo proceso como suele ocurrir en razas grandes de pelo corto principalmente boxer, gran danés, bull mastiff, etc. Las alteraciones metabólicas debidas a la edad o el simple comportamiento de no lamerse la trufa o de caminar poco pueden favorecer este proceso en los perros seniles. Este problema se presenta principalmente en la trufa.

  • Diagnósticos diferenciales
    • Síndrome hepatocutaneo
    • Predisposiciones raciales
    • Queratoconjuntivitis seca con falta de lágrima y sequedad de la trufa
  • Método diagnóstico La anamnesis asociada a la edad del paciente debería ser suficiente para relacionarlas al cuadro clínico.
  • Manejo terapéutico Como se ha mencionado anteriormente en estos pacientes pueden ser útiles los reblandecedores de queratina como los humectantes y los emolientes. Simplemente la aplicación de vaselina líquida o en pomada, el uso de propilen glicol al 50 % en casos más graves y a veces las aplicaciones tópicas de retinoides o de cortisona y DMSO pueden ser necesarias. Pueden existir casos muy pronunciados en los que es posible recortar con mucho cuidado y con un instrumento filoso, el exceso de queratina.

Hiperqueratosis secundarias a otras enfermedades

Hiperqueratosis por enfermedades infecciosas

Algunas enfermedades víricas como el distemper en los perros puede producir la hiperqueratosis digital y en los gatos el papilomavirus puede producir hiperqueratosis en formación verrucosa o en placas. El efecto vírico sobre los queratinocitos y los problemas metabólicos indirectos de estas enfermedades pueden favorecer estas hiperqueratosis. En el moquillo canino además de endurecerse las almohadillas, lo que da su nombre a la enfermedad hard pad disease, estas se pueden agrietar con la consecuente infección secundaria. En los gatos la papilomavirosis puede inducir hiperqueratosis localizadas.

El virus de la inmunodeficiencia felina, aunque no en exclusiva, podría estar implicado en la formación de ciertas inflamaciones y endurecimientos de las almohadillas de los gatos inducidas por una inflamación que implica a las células plasmáticas. En el caso de la leishmaniosis canina, es una enfermedad parasitaria intracelular que produce unas dermatosis características con descamación, alopecia difusa e hiperqueratosis en saliencias óseas.

  • Diagnósticos diferenciales
    • Enfermedades víricas
    • Neoplasias
    • Pseudoneoplasias
  • Método diagnóstico. Protocolo diagnóstico de estudios serológicos y biopsia.
  • Manejo terapéutico. El tratamiento de las enfermedades víricas puede resultar en curación de la condición cuando tiene éxito. Se puede reforzar la inmunidad del paciente con suplementos vitamínicos e inmunomoduladores como la lisina, los nucleótidos y el interferón omega.

La leishmaniosis debe tratarse con leishmanicidas como el antimoniato de meglumina o la miltefosina y leishmaniostáticos como el alopurinol. La domperidona tiene un buen efecto inmunomodulador en esta enfermedad. En las pododermatitis plasmociticas, la doxiciclina es bastante eficaz para el control de esta dermatosis de las almohadillas.

Hiperqueratosis por paraneoplasias

El cáncer puede producir signos a distancia por cambios de metabolismo o por citoquinas o expresión de receptores mutados. Entre estos efectos puede estar la hiperqueratosis. El síndrome hepatocutáneo canino o eritema necrolítico migratorio es un ejemplo que puede favorecer la hiperqueratosis digital en los perros afectados. Se produce como paraneoplasia de neoplasias hepáticas y, en algunos casos, en insuficiencias hepáticas por cirrosis.

La deficiente nutrición de los queratinocitos plantares, a veces en codos y en zonas perianales, puede producir un cuadro de hiperqueratosis muy característico.

  • Diagnósticos diferenciales
    • Neoplasias primarias
    • Hiperqueratosis por causas no neoplásicas
  • Método diagnóstico. La ecografía hepática, la biopsia característica en “bandera francesa” en el caso del síndrome hepatocutáneo y la bioquímica sanguínea son las referencias para un buen diagnóstico.
  • Manejo terapéutico. Si la enfermedad se puede controlar con cirugía en los casos de neoplasias, el cuadro podría ser curable. Pero en la mayoría de los casos esto no es posible y solo se pueden administrar tratamientos paliativos que incluyan aminoácidos y vitaminas para favorecer la nutrición de los queratinocitos.

Si el origen se debe a un mal funcionamiento hepático por insuficiencia o intoxicación, se puede utilizar la S-adenosilmetionina a 20 mgs/kg/día. También se puede utilizar el Ursodiol a 10 mgs/kg/día y la Vitamina E a 400 UI oral, cada 12 horas.

Hiperqueratosis por deficiencias nutricionales

Deficiencia de cinc

El zinc es un micronutriente esencial y los requerimientos metabólicos de zinc de los mamíferos deben cumplirse mediante una ingesta dietética constante. Es un componente fundamental de muchas metaloenzimas involucradas en funciones celulares, vías metabólicas, síntesis de ácidos nucleicos y síntesis de proteínas. El zinc es un componente fundamental para la replicación celular, específicamente en las células que se dividen rápidamente necesarias para la regeneración de la mucosa intestinal, la cicatrización de heridas y la renovación continua de las células epiteliales en la piel, el cabello y las uñas.

La deficiencia de cinc puede producir una de las dermatosis clásicas que también puede dar retención de tejido queratinoso en la nariz y almohadillas y se caracteriza por la paraqueratosis. Solo afecta a los perros y suele deberse a una alteración en la absorción de Zn en el intestino. Existe una versión denominada de tipo 1 que podría ser hereditaria en un gen recesivo y que afecta principalmente a perros de raza husky siberiano y alaska malamute.

El bull terrier puede padecer una forma por un gen dominante, denominada acrodermatitis letal del bull terrier, en el que el individuo no puede utilizar el cinc. La enfermedad de tipo 2 se debe a una carencia de Zn en el alimento y actualmente es muy rara. Los signos clínicos en el tipo 1, suelen presentarse en animales entre uno y tres años de edad y suelen ser zonas de eritema, costras y descamación en las uniones mucocutáneas y los puntos de presión.

La acrodermatitis letal del bull terrier se produce en los individuos blancos que padecen una insuficiencia en la utilización del cinc y del cobre. En cachorros se presentan costras, ulceración y eritema en uniones mucocutáneas, pabellones y puntos de presión. En las almohadillas suele producirse hiperqueratosis con grietas que pueden infectarse.

El profesional en dermatología animal

Para el profesional en veterinaria es importante entender las diferentes patologías y el desarrollo de las mismas en las diferentes condiciones que se pueden presentar las mismas. Por esta razón, la capacitación constante en diferentes áreas se ha convertido en una necesidad para el mismo. De esta manera puede estar preparado para afrontar cualquier situación, brindando un diagnóstico adecuado a cualquier paciente animal.

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