Directivas europeas
Las directivas europeas permiten establecer reglas y normativas que adecuen el control en el campo de las energías.
facultad de ingeniería · electricidad
jue. 24 de mar. 2022
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En este texto se analizará en detalle las directivas europeas fundamentales relacionadas con el ahorro energético en las edificaciones. Las que aquí se señalan se corresponden prácticamente con versiones anteriores y la versión actual de la misma norma; de tal forma que se verá cómo han ido modificándose los requisitos y exigencias en los últimos años. Todas ellas son las protagonistas de toda la legislación y normativa que actualmente se emplea, por lo que su conocimiento servirá de base para entender, comprender y aplicar los reglamentos existentes.

Algunas de estas directivas ya se han comentado previamente y se seguirá usando en temas posteriores, prueba palpable de la importancia de ellas. Si se consulta buena parte de la normativa y reglamentación actual, las menciones y referencias a cada una de ellas son numerosas y sirven como base legislativa del resto. Se analizarán las directivas cronológicamente, según el orden en el que han sido desarrolladas y publicadas, comprobando cómo han ido añadiendo, modificando y actualizando determinados conceptos.

Se seguirá el orden en el que están redactadas, destacando aquellas cuestiones relacionadas con el ámbito del máster. Todas estas directivas comienzan con un preámbulo en el que se establecen las consideraciones iniciales que vienen a justificar la normativa en función de los datos pasados, presentes y futuros. A continuación de estas consideraciones iniciales, comienza el articulado de las mismas y finalmente algunos anexos que concretan los procedimientos establecidos en el articulado.

Directiva 2002/91

Esta directiva es una de las primeras y principal marco legislativo sobre el ahorro energético en los edificios. Inicialmente, establece las siguientes consideraciones y antecedentes:

  • Una parte importante de las políticas debe ser el fomento de la eficiencia energética, que debe cumplir con el protocolo de Kioto.
  • El sector de la vivienda y de los servicios, principalmente edificios, constituyen más del 40 % del consumo total de energía.
  • El consumo en este sector está en una fase de crecimiento. Por ello se espera que la tendencia sea al alza, aumentando las emisiones de dióxido de carbono.
  • Se concretan aspectos desarrollados en anteriores normas (Directiva 93/76/CEE), para aplicar mejor estas medidas y corregir las grandes diferencias entre los distintos países.
  • Continúa con el desarrollo de la Directiva 89/106/ CEE, para que las instalaciones de calefacción, refrigeración y ventilación reduzcan su consumo. Que además estén diseñadas en función de las condiciones climáticas del lugar.

Por supuesto, las medidas en materia de eficiencia energética no deben contravenir otro tipo de normativas. Esto especialmente las que afectan a la seguridad de los edificios y de sus ocupantes. Para el cálculo de la eficiencia energética en los edificios se debe tener en cuenta desde el diseño del edificio, su aislamiento térmico, las instalaciones de calefacción, de aire acondicionado, hasta el uso de renovables. El cálculo de la eficiencia energética debe realizarse a través de especialistas acreditados y cualificados, por supuesto, independientes y objetivos. Estos requisitos serán de aplicación en todos los nuevos edificios y en reformas importantes (costes superiores al 25 % del valor del edificio).

Directiva 2010/31

Esta Directiva populariza el término energy performance of buildings directive (EPBD) para referirse a esa Directiva y derogar a la anterior. Añade o modifica los siguientes preceptos:

  • El 40 % del consumo de energía total en la Unión Europea es de los edificios y se sigue considerando que aumentará en los siguientes años.
  • Se debe fomentar el uso de energías renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles (sólidos y derivados del petróleo) que, aunque son esenciales, son los principales generadores de las emisiones de gas de efecto invernadero.
  • El cumplimiento del protocolo de Kioto sigue vigente y se añade el compromiso de mantener el aumento global de temperatura por debajo de 2 ºC, reduciendo para 2020 las emisiones de gas de efecto invernadero en un 20 % como mínimo, con respecto al año 1990.

La metodología de cálculo de la eficiencia energética, además de los requisitos establecidos en la Directiva de 2002, debe abarcar todo el año, no solo una parte del mismo. Para el cálculo de las clases de eficiencia energética se aplicará la Directiva 2009/125. Así, se necesitan medidas que aumenten el número de edificios que cumplan los requisitos de eficiencia energética.

El certificado de eficiencia energética debe también informar sobre el consumo en calefacción y refrigeración, relacionado con las necesidades de energía del edificio, del consumo total de energía primaria y las emisiones de dióxido de carbono. Las administraciones públicas deben adoptar medidas para mejorar el ahorro energético en los edificios públicos, para ser referentes en la sociedad. Además, deben priorizar estrategias que mejoren el aislamiento térmico de los edificios, especialmente evitando el sobrecalentamiento en verano.

Directiva 2012/27

Esta Directiva trata de todos los aspectos relacionados sobre eficiencia energética y su alcance es superior al ahorro energético en los edificios. Se analizarán sus puntos importantes y los directamente relacionados con el campo de interés. La Directiva se justifica por la escasez de recursos energéticos y la necesidad de limitar el cambio climático. El cambio debe traducirse en una economía verde que ayude a disminuir el consumo energético, a reducir las emisiones de efecto invernadero y la dependencia de las importaciones de energía. Este cambio debe apoyarse en soluciones tecnológicas innovadoras que mejoren la competitividad.

La eficiencia energética es el elemento fundamental para asegurar la sostenibilidad de los recursos energéticos. La renovación de edificios residenciales y comerciales para mejorar el rendimiento energético debe ser abordada desde una estrategia a largo plazo, más allá de 2020, que permita renovaciones exhaustivas por etapas o fases. En este sentido, insiste en la función ejemplarizante, para que sean los edificios públicos los que apliquen este tipo de medidas y que aparece también en las directivas precedentes.

Respecto de la Directiva 1990, se plantea la necesidad de que los edificios reduzcan su consumo energético entre un 80 % y 95 % para 2050; por tanto, debe impulsarse el ritmo de renovación del parque inmobiliario. Para ello, establece que los diferentes países crearán estrategias a largo plazo para la renovación del parque nacional de edificios residenciales y comerciales. Así, teniendo en cuenta la rentabilidad, el clima, que las rehabilitaciones sean importantes y divididas en fases y fundadas en datos reales. Se indica el 30 de abril de 2014 como fecha límite para la publicación de esta primera estrategia, que se actualizará cada 3 años.

Directiva 2018/844

Esta Directiva modifica las dos anteriores; 2010/31 y la 2012/27, es la última actualización de la EPBD en materia de eficiencia energética en los edificios. Esto sin incluir la recomendación de la Comisión Europea relativa a la Recomendación 2019/786 de la Comisión. Al ser la última actualización de la EPBD, es la más próxima a las condiciones técnicas. Mismas que se emplean hoy en día para promover el ahorro energético en la edificación. Al igual que en las anteriores directivas, se analizará la misma siguiendo los apartados en el orden en el que están redactados. Las novedades en los distintos aspectos que considera son:

  • Renueva el compromiso de la Unión Europea en impulsar un sistema energético sostenible y descarbonizado. Esto con el objetivo a corto plazo (2030) de reducir en 40 %, comparado con 1990, las emisiones de gas de efecto invernadero. Asimismo, a largo plazo (2050), se deben reducir las emisiones de dióxido de carbono del parque inmobiliario (responsable del 36 % del total). Para alcanzar esta reducción y garantizar la transformación del parque inmobiliario en edificios de consumo casi nulo (ECCN o nZEB), se deben plantear medidas muy concretas pensadas especialmente para los consumidores que sufren pobreza energética.
  • Se calcula que el ritmo de renovación debe ser de al menos el 3 % anual. Cada 1 % de aumento en al ahorro energético, permite reducir en un 2,6 % las importaciones de gas.
  • El aislamiento térmico del edificio es esencial. Los edificios eficientes deben contribuir a conseguir un alto nivel de confort y bienestar que mejore la salud de sus ocupantes.
  • Se debe garantizar que la temperatura de cualquier superficie interna nunca descienda por debajo de la temperatura de rocío.
  • Se debe eliminar el amianto y otras sustancias nocivas de los edificios.

Control en la sostenibilidad

La sostenibilidad es un tema de alto impacto en la sociedad actual debido a que se ha convertido en una necesidad más allá de un requisito dentro de las empresas. Aquellas corporaciones que cuentan con estos sistemas tendrán gran apoyo por parte de diferentes entidades gubernamentales. Sin embargo, alcanzar el nivel requerido bajo las diferentes normativas no es un trabajo sencillo, y es por esta razón que existen profesionales que sirven como asesores y guías durante el procedimiento de cambio de las diferentes estructuras.

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