Consumo energético
El consumo energético hace parte de como es controlado, regulado y comercializada la energía eléctrica con respecto a la cantidad usada de la misma.
facultad de ingeniería · electricidad
mié. 07 de jul. 2021
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En los últimos dos años, el consumo energético en el mundo ha aumentado casi un 4 %. Las previsiones son que este valor del consumo irá aumentando, ya que, de igual modo, se estima un aumento de la demanda de energía cada año. El objetivo de este artículo será la identificación del consumo energético como concepto, así como el estudio de aquellos parámetros que condicionan los datos numéricos. Aquellos que reflejan dicho consumo de energía en los edificios.

El conocimiento del uso de la energía siempre fomentará la prioridad de un consumo responsable de la misma. Se entiende como consumo energético o consumo de energía a toda la energía que es utilizada para realizar un proceso, una actividad o, como es el caso que ocupa aquí, la energía necesaria para dar uso a un edificio. Los edificios pueden tener múltiples usos, pueden ser edificios residenciales, de oficinas, de actividades de ocio (gimnasios, museos, etc.).

El consumo energético de cada edificio incluye el gasto en luz, agua, gas y cualquier otra fuente de energía que sea necesaria para llevar a cabo la finalidad de cada uno de ellos. Es importante saber que el consumo energético no es solo el procedente de una única fuente de energía (por ejemplo, la factura eléctrica). Es el conjunto de todas ellas.

De este modo, en un edificio residencial, el consumo energético total será la suma de las facturas de electricidad, agua y la del combustible (gas, gasoil, biomasa, etc.); este último, en el caso de que la calefacción no se alimente de electricidad, sino que cuente con sistemas de combustión. Como norma general, se considera un error creer que ahorrando en electricidad se ahorra energía. Según el edificio, puede haber casos que sea otra fuente de energía la que está incrementando el consumo.

El consumo energético de un edificio

Según el uso del edificio, el consumo energético del mismo tiene diferentes vertientes. Se estudiarán en este punto los tipos de usos de edificios más habituales. Con esta comparativa se observarán las diferencias en el consumo de energía de cada uno de ellos.

Edificio residencial

Los edificios o construcciones destinados a la residencia habitual de personas cuentan con diferentes servicios energéticos. Estos proporcionan al mismo las herramientas de confort necesarias para habitar en ellos. Los servicios energéticos habituales en los hogares son la electrificación de la vivienda (iluminación y enchufes para diferentes conexiones) y la energía destinada a la climatización, ya sea calefacción, refrigeración o agua caliente sanitaria (ACS).

La climatización de una vivienda puede ser un sistema alimentado con electricidad, como bombas de aire tradicionales o de las más actuales de aerotérmia. En este caso, estos equipos al ser alimentados por electricidad formarían parte del consumo eléctrico de la vivienda; en este aspecto está incluido el aire acondicionado. Si por el contrario, la calefacción proviene de una caldera, al consumo energético de la residencia se debe añadir el gasto en el combustible que la alimente. Esto dependiendo del tipo puede ser gas, gasóleo o biomasa.

Según publicó la web de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)-España, en 2016 el gasto energético de una vivienda de un país medio como España supuso el 20 % del consumo energético de todo el país. Este dato es un valor extraído de los resultados de un estudio realizado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA). En él, se valoraron datos reales del gasto energético de hasta 9000 familias y complementado con 600 mediciones reales.

Hay que añadir que no existe un formato estándar de vivienda habitual. La variedad de estas residencias abarca desde los escasos metros cuadrados en pequeños apartamentos, hasta casas o chalets. En este caso, se podría afirmar que el gasto de energía de una vivienda independiente es casi el doble que la de una vivienda perteneciente a un edificio.

Edificio empresarial (oficinas y negocios)

De la misma forma que se ha estudiado el consumo energético de un edificio residencial, los edificios de oficinas consumen la energía procedente de los usos de la electricidad y de los sistemas de climatización en un primer grado de utilidad. Los edificios destinados al uso de oficinas cuentan con alta ocupación de personas, sobre todo los días laborables de la semana.

Es por eso que los usos energéticos y, sobre todo, del elevado empleo de dispositivos tecnológicos en ellos se multiplican. Dependiendo de la antigüedad del edificio, tanto los sistemas empleados en su climatización como los materiales de la propia construcción condicionan el comportamiento energético del conjunto del edificio. Esto elevando pérdidas y/o el coste económico.

Otro factor que se considera afección indirecta del consumo de energía asociado a un lugar de trabajo, son los desplazamientos de la masa de empleados. Actualmente, las nuevas políticas de trabajo a distancia y de flexibilidad de horario ayudan a reducir este impacto, utilizando la energía destinada al desplazamiento de forma más eficiente y solo cuando es precisa. En la actualidad, como ya se ha estudiado previamente, las oficinas cuentan cada vez más con tecnologías de inteligencia artificial que ayudan al uso eficiente en gran medida de los sistemas energéticos.

Industrias

El mayor gasto energético de las industrias está dirigido a los procesos productivos y al transporte, pero dentro de las propias industrias el consumo energético es elevado, eso sí, dependiendo evidentemente del tamaño, de las operaciones que se realicen en su interior, así como el uso de los espacios. Un ejemplo son los almacenes, que pueden estar más o menos climatizados, o contar o no con aislamiento térmico.

Edificios de uso sanitario

Otro importante tipo de edificio que hasta ahora no se ha valorado son los edificios destinados a la atención sanitaria. Estos centros cuentan con una utilización de las 24 horas al día. El uso que se les da es particularmente importante para el mantenimiento de la calidad de la atención a los pacientes ingresados. Un hospital no tiene horario, el funcionamiento de cualquier departamento hasta los sistemas de comunicaciones son importantes, por lo que su gasto energético es continuo. Existen en estos edificios zonas críticas en las que el suministro eléctrico es de vital importancia.

En quirófanos, zonas de urgencias, tratamientos de diálisis y salas de reanimación, la electricidad es sumamente importante y la opción de cortes eléctricos no está contemplada. Para estos lugares existen los llamados sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), dispositivos que cuentan con baterías o con otro tipo de almacenamiento de energía, que están preparados para proporcionar energía durante algún corte eléctrico de la red hasta su reposición. Estos equipos mejoran la calidad de la electricidad recibida, con el filtrado de subidas y bajadas de tensión.

Otro sistema de suministro eléctrico auxiliar son los grupos electrógenos, son generadores de energía a través de un motor de combustión. Contar con estos equipos asegura el equipamiento eléctrico que es tan importante en estos centros. De igual forma, estos edificios cuentan con importantes sistemas de iluminación y climatización; además de los correspondientes sistemas de seguridad frente a las derivas eléctricas y tomas de tierra para evitar que estas se dirijan a elementos eléctricos en uso como bisturís.

El profesional y la energía eléctrica

Para el profesional de ingeniería en estructuración y construcción es de vital importancia conocer acerca de la formación eléctrica. Ello le permitirá conocer a fondo los diversos problemas que puede presentar la misma, además de tener el conocimiento para realizar la planeación y diseño de la misma.

Para TECH Universidad Tecnológica es vital que cada uno de sus egresados cuente con las herramientas necesarias para ejecutar su labor de manera adecuada. Para ello ha diseñado una serie de programas educativos enfocados en la excelencia profesional. Tal es el caso de su Facultad de Ingeniería, donde pueden hallarse programas tales como el Máster en Ingeniería Mecánica y el Máster en Dirección de Administración Industrial. Sin embargo, para el profesional dedicado al área de la edificación y su relación con la energía, no cabe duda que el programa que debería elegir es el Máster en Ahorro Energético y Sostenibilidad en la Edificación.

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