Revoluciones industriales

Las revoluciones industriales se han conformado como puntos de alta relevancia en la historia del desarrollo tecnológico en la humanidad.

facultad de informática · inteligencia artificial
viernes, 29 de julio de 2022
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Como se ha comentado antes, a lo largo de la Historia, la humanidad ha vivido distintas revoluciones industriales, marcadas por la aparición de factores disruptivos que cambiaban, en determinado momento, la forma de entender y desarrollar los procesos productivos. Todas estas revoluciones han sido consecuencia de la búsqueda del ser humano por mejorar sus condiciones de vida; aunque siempre han ido acompañadas de un temor a lo desconocido y a las consecuencias, poco predecibles, que una focalización exclusiva en la innovación puede conllevar.

De hecho, los avances de orden tecnológico (internet de las cosas, robótica, inteligencia artificial, computación cuántica, biotecnología, etc.) pueden desarrollarse sin pensar en conceptos como la sostenibilidad y/o la ética. Así como también, dichos avances, simplemente, pueden darse no creyendo en el conjunto de la humanidad, lo que puede conllevar ciertos riesgos.

¿Qué herramientas han ayudado en cada revolución?

En cada una de las revoluciones vividas, se han aprovechado los recursos de la naturaleza y las distintas herramientas existentes para el desarrollo:

  • En la Primera Revolución Industrial se aprovechó un elemento esencial de la naturaleza, como es el agua, para obtener, mediante su calentamiento, el vapor que ayudó al desarrollo.
  • Para la Segunda Revolución Industrial fue fundamental la creación de energía, tanto eléctrica como aquella que se lograba de los recursos naturales como el gas, el petróleo, etc.
  • En la Tercera Revolución Industrial se comenzó a pensar en energías limpias y energías renovables, al igual que en una mayor eficiencia de la energía, en reglar el consumo y en corregir desequilibrios de los mercados.
  • Finalmente, con la Cuarta Revolución Industrial, aún hay un estancamiento en el uso intensivo de los recursos naturales. Aunque se prolifera la búsqueda intensiva de alternativas o remedios.

Factores tecnológicos claves de cada revolución

La época actual que se está viviendo, como se ha estado viendo y definiendo, se enmarca dentro de la Cuarta Revolución Industrial. Para seguir entendiendo la revolución presente y las que quedan por venir, seguramente, por vivir (ya está en ciernes el desarrollo de una Quinta Revolución Industrial), se debe conocer la historia y estudiar los factores clave de cada una de las revoluciones anteriores.

Materias primas

Durante la primera revolución se usan nuevas materias primas inorgánicas cómo el carbón y el petróleo. Otras materias primas importantes fueron: la madera, con la que se construían barcos, y el algodón, de donde se sacaba el hilo para utilizar en los telares. Para la segunda revolución industrial las materias primas utilizadas son las mismas que en la Primera Revolución Industrial. Estas son naturales.

En esta etapa aparecen materias primas derivadas del petróleo y otras que no provienen de la naturaleza. Aparecen las materias primas químicas, como el plástico y otros tipos de tejidos que se van a emplear en la industria textil. La madera deja de usarse y la utilización de minerales aumenta. Las materias primas empleadas en la tercera etapa siguen siendo las mismas que las anteriores, pero hay una importante investigación para conseguir el abaratamiento de las materias primas, y que estas sean más ligeras y resistentes. Algunos ejemplos son: la fibra óptica, la fibra de vidrio, nuevas cerámicas, aluminio, acero, cobre, mercurio, etc.

Fuentes de energía

El carbón es la fuente de energía por excelencia utilizada en la primera revolución industrial, ya que era el combustible de la máquina de vapor, la gran máquina descubierta en esta etapa (1785) por James Watt. También se usó la energía del agua y la mecánica (producida por el hombre), que hacían funcionar las primeras máquinas de vapor. Para la segunda revolución industrial sobre todo, se usa la electricidad y el petróleo.

Esto significa que hubo una gran variación con respecto a la etapa anterior. El carbón se seguía empleando, porque era el combustible de la máquina de vapor, pero fue sustituido por las fuentes anteriormente nombradas y por la energía hidráulica, ya que el agua se acumulaba en las cuencas fluviales. En la tercera revolución industrial se siguen utilizando las mismas que en la 2ª Revolución, pero se le añade la energía natural y la energía atómica.

Aparte de todas estas energías tradicionales, surgen las energías alternativas, cómo son la eólica, la solar, la hidráulica, etc. Todas estas energías tienen en común que son naturales, inagotables y limpias. La energía solar es la más utilizada en España.

Máquinas

Durante la primera revolución se busca la mecanización. Las revoluciones industriales surgieron con el fin de conseguir que la producción fuese más rápida y abundante. Se produjo una mecanización que quería eliminar la mano de obra humana y reemplazarla por una máquina que realizara la misma función. La máquina más importante es la máquina de vapor, que influyó en los transportes, fabricación, etc. Otras máquinas relevantes relacionadas con el mundo textil son la lanzadera volante o el telar mecánico. Para la segunda etapa, se busca la automatización. En esta etapa se siguen descubriendo grandes inventos, con el fin de mejorar la producción. Estos son:

  • La dinamo: transformaba la energía mecánica en energía eléctrica.
  • El motor de explosión: extraía la energía del petróleo y fue el responsable de la invención del automóvil.
  • El cinematógrafo y el teléfono: fueron inventos que revolucionaron el mundo de las telecomunicaciones y se siguen utilizando actualmente.

En la tercera revolución industrial se busca la automatización y la robotización. La maquinaria de hoy en día es cada vez más precisa y requiere la más alta tecnología. Para una buena mecanización, las industrias requieren un gran capital, ya que se invierte un gran capital en maquinaria; al contrario que en mano de obra.

La industria y su aplicación

El objetivo de la primera etapa es producir mucho y barato. Esta industria depende de los inventos de la época, y los que más se desarrollan son la siderúrgica y la textil. La siderurgia: sufrió muchos cambios, cómo el uso del coque, el pudelado, y la fabricación de acero. La textil: sufrió importantes cambios, dependiendo de las mejoras de las máquinas. Se alcanzó una mayor producción gracias a la máquina de vapor.

Las industrias más relevantes de la anterior etapa siguen a la cabeza de esta segunda fase. La novedad es la aparición de la industria química que incrementó adelantos en la agricultura, cómo mejores abonos para una mejora del cultivo. También tuvo influencia en la medicina, que supuso un adelanto en esta ciencia. En la tercera etapa, se modernizan las industrias tradicionales (tanto la ligera, o de utilización y consumo, cómo la pesada, o de bienes de equipo).

Se aplica una nueva maquinaria y aparecen nuevos tipos: la industria en fase expansiva o industria punta. Esta industria requiere una alta tecnología, por lo tanto, una alta inversión. Se aplica a sectores industriales, como la aeronáutica, que influye en la mejora de las comunicaciones, la salud y la medicina, la óptica, o el mundo científico, que requiere aparatos de precisión.

El progreso en la humanidad

Es natural en el ser humano querer mejorar todo el tiempo su estado y estilo de vida. Esta constante necesidad de progreso lo ha llevado lejos, y es un hecho que no ha parado de avanzar. Sin embargo, los pasos agigantados de la tecnología en la actualidad exigen más y más, requiriendo así de personal mayor preparado en cada tarea necesaria. Por ello, la especialización académica en el profesional se convierte en una necesidad y base del adecuado desarrollo del proceso evolutivo.

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