Mitología grecorromana
La mitología grecorromana ha sido una de las culturas clásicas más reconocidas e influyentes en el desarrollo de la civilización actual.
facultad de humanidades · filosofía
mar. 02 de nov. 2021
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La mitología es un conjunto de mitos o historias de un pueblo o una cultura, a través de los cuales se pretende explicar el origen del mundo. En toda la historia de la humanidad, la mitología grecorromana ha sido una de las más reconocidas, y todavía hoy se considera como un tema de gran relevancia en cuanto a las culturas clásicas que le han dado una forma a la vida actual.

Contexto

El término mitología en griego es el conjunto de la colección de mitos o estudio. Su origen se encuentra en dos palabras:

  • Mythos (μυθος): En griego clásico significa aproximadamente “palabra o historia”.
  • Logos (λóγος): En griego clásico significa: La expresión de los pensamientos y también la habilidad de una persona para expresarlos.

La mitología también explica los enigmas fundamentales del origen de la civilización, la técnica y la organización social.

El mito sería una leyenda en un sentido amplio, ya que es todo relato de sucesos que son inciertos e incomprobables, pero sobre los cuales existe una tradición que los presenta como irrealmente acaecidos. La mitología clásica es el conjunto de leyendas o mitos griegos y romanos que tuvieron vigor como tales leyendas en cualquier momento temporal que va desde los orígenes hasta el 600 d. C.

El mito tiene tres características: Polimorfología, atemporalidad y capacidad de reelaboración. Además, tiene tres funciones: Narrativa (entretener, deleitar; goce y evasión estética), reiterativa u operativa (provocar aquello que se repite cíclicamente asociado a un cierto ritual: Mitos de la fertilidad, por ejemplo) y explicativa (explicarorigen de cosas o instituciones o justificar realidades dedifícil explicación: muerte, origen del hombre…). Por otro lado, también se puede clasificar el mito según su función sociocultural. Es decir, según el origen de las divinidades (teogonías), el origen del universo (cosmogonía) y el origen de las instituciones humanas.

La mitología incluye una rica, pero también ambigua, descripción de las vidas y actos de los dioses y héroes. Este conjunto de obras literarias que tratan de la mitología (griega y latina) se llama mitografía.

El caos

Al principio sólo existía el Vacío, a lo que los griegos llamaron Caos. Estaba formado o era un espacio vacío, negro y oscuro, en el que nada se veía. En el origen sólo existía el Caos, abismo ciego, oscuro, ilimitado. Después de este se dice que apareció la Tierra a la que los griegos la llamaron Gea. Ella surgió del propio seno del Caos, nacida con posterioridad al Caos y representando, su antítesis.

El estudio de las nociones del cosmos y el caos en la Antigua Grecia es un tema que posee múltiples dimensiones, puesto que en su tratamiento es necesario tener en cuenta básicamente dos aspectos: El aspecto cosmológico y sociológico, que a su vez están interrelacionados entre sí.

Esta equivalencia entre el macrocosmos y el microcosmos social no sólo se refiere a la organización del espacio, sino que también es adherida a las nociones de orden y desorden. De este modo, el orden social es concebido como el reflejo del orden del cosmos. Obviamente si el orden se ve alterado, como consecuencia traerá inmediatamente consecuencias en él.

Creación del universo

El Universo ya no se concibe como un lugar seguro, creado por un Dios y explicado por la física, sino como un estadio transitorio en el que el orden aparente puede no ser más que una pausa en un proceso caótico, y en el que las ideas de cosmos y caos, más que ser algo contradictorio, parecen estar en mutua relación dialéctica. Esta imagen del cosmos, mucho más moderna, no es sin embargo incompatible con el pensamiento griego, ni en su formulación filosófica, ni en su formulación mítica. Y en el campo de la mitología esa misma idea estaría presente en la concepción general del cosmos que se encuentra presente en la Teogonía de Hesíodo con el mito hesiódico de Tifón, un personaje mítico que estuvo a punto de sumir al cosmos creado por la familia olímpica en las redes del caos.

Tifón es un ser polimorfo en todos los sentidos, abarca todo el cosmos en sus diferentes aspectos. Se le considera entonces a Tifón como un gran adversario a la medida de Zeus debido a su poder, ya que posee la propiedad de confundir y entremezclar los polos opuestos: Este y Oeste, Cielo y Tierra, por lo que su conquista del poder hubiera supuesto una vuelta al Caos en el que también se mezclaban todos los elementos.

El mito de Tifón, a nivel general, se inscribe en todos sus términos y versiones en el conjunto de los combates por la soberanía llevados a cabo por Zeus. El interés cosmológico del mito de Tifón radica en que pone demanifiesto que para los griegos la sociedad de los diosesno es una sociedad inalterable.

Linaje de los dioses

El origen del universo empieza cuando el Caos y Gea comienzan a tener hijos de sí mismos sin contacto con ningún ser masculino. Caos engendra un hijo y una hija por sus propios medios: Erebo y Noche, quien será ésta mucho más importante que su hermano. Él será quien engendre la rama principal de la familia de Caos al dar a luz sola una sombría progenie. En la mayoría de las fuentes mitológicas, los hijos y nietos de la Noche no tenían mucha importancia, ya que se trataban sólo de personificaciones de fuerzas oscuras, destructivas y negativas. Por otro lado, Erebo es un hermano acordecon la Noche, como personificación de la oscuridad, especialmente de la oscuridad del mundo subterráneo. Su nombre fue usado para nombrar poéticamente alreino de lo tenebroso, los Infiernos.

Engendró a dos hijos con la Noche: Una hija, Día (Hemera en griego) y su hermanoEter (Aither) que personifica la luminosidad. Aunque pueda parecer extraño que en una familia dominada por la oscuridad nazcan estos dos hijos tan radiantes, puede resultar lógico, ya que la Noche y el Día, y la oscuridad y la luz, son tan opuestos que están interrelacionados y que se suceden mutuamente. La luz entra en el mundo después de la oscuridad, porque su nacimiento marca un avance positivo en el desarrollo del universo.

Desde el periodo clásico en adelante, Hemera o Día fue muy a menudo identificada con Eos (Aurora), la diosa que trae la luz del día. Caos será el progenitor de todas las fuerzas negativas y dañinas a través de su hija Noche, mientras que Gea lo será de todo lo que es positivo y sustancial en el mundo. Están incluidas las características del universo físico que surgirán después, y de las divinidades que presiden todos los elementos de la naturaleza, así como de todos los dioses y diosas.

Gea-Urano: primera generación divina

Las dos grandes familias que fueron creadas por Gea, a través de sus uniones con los dos hijos que había engendrado por sí sola: Urano (el Cielo) y luego Ponto (el Mar). La familia que fundó Gea junto con Urano era la más noble con respecto a la de Ponto. De ella nacen todos los grandes dioses y diosas. Por otro lado, la familia que procreó con Ponto está formada por seres marinos y monstruos. De estas dos uniones solamente puede ser visto como su auténtico esposo Urano, ya que la unión con Ponto no aparece en los mitos y es una simple personificación que obedece exclusivamente a un tipo de intereses genealógicos. De hecho, a Urano y Gea se les considera como la primera pareja originaria en la narración que lleva a cabo Hesíodo de la primera historia del mundo.

El primer mito sobre esta pareja es el que cuenta como Urano provocó la disolución de su matrimonio y su propia caída a causa de la mortificación a la que fue sometiendo no sólo a su esposa, sino también a sus hijos. A pesar de que tuvo su importancia en los comienzos, no hay rastros de su culto ni evidencias de que desempeñará un papel importante dentro del contexto religioso griego, ni en las prácticas culturales.

Gea, por su parte y tras la unión con Urano, dio a luz tres grupos de hijos. El primero consta de dioses primordiales conocidos como los Titanes, y luego dos grupos de monstruos: Los Ciclopes de un ojo y los Gigantes de cien manos a los que se conocían como los Hecatonquiros o Centimanos. Urano odiaba a todos y cada uno de ellos. Se cuidó mucho de que Gea no los diera a luz, lo que provocó tal malestar en ella que finalmente los incitó a que actuaran en contra su propio padre. El más joven de los Titanes, Crono, fue el único que tuvo el valor suficiente para atacar a Urano. Fue entonces en el lecho conyugal de sus padres cuando Crono, armado con una hoz que su madre le había fabricado para la ocasión, se acercó al lugar marital y le cortó los genitales a Urano. Por ende, su unión terminó de modo violento y finalmente le fue posible a Gea dar a luz a sus hijos. Crono echó los genitales de su padre al mar y de la espuma que se formó en torno a ellos. Se dice que surgió el nacimiento de la diosa Afrodita. Además, de la sangre que cayó sobre Gea, también nacieron tres grupos de hijos: Las Erinias, los Gigantes y las Melias.

La historia de la mutilación de Urano y su separación de Gea tiene claras connotaciones cosmológicas. Dado que el cielo se alza sobre la tierra, en muchos mitos de diferentes culturas se sugiere como la primera pareja o al menos la primera pareja primordial, la Tierra y el Cielo, que han debido ser separados en algún momento muy temprano de la historia del mundo. En algunas ocasiones se presenta de una manera más sosegada que en la historia que cuenta Hesíodo.

Rhea-Crono: segunda generación divina

Dado que Urano y Gea le habían advertido de que sería su propio hijo quien lo desposeería del poder, Crono intentó acabar con el peligro devorando uno a uno a sus hijos en el momento de nacer. Sin embargo, su plan fracasó cuando la esposa de este, Rea, escondió al último de sus hijos, Zeus, y le dio a cambio una piedra a Crono para que la devorara y no a su hijo.

Para una mejor y detallada información sobre esto: Tras la subida al poder, Crono se casó con su hermana Rea, quien le dio seis hermosos hijos: Hestia, Deméter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus. Pero, tras el aviso de sus padres de que estaba destinado a ser destronado por su propio hijo, como bien se señalaba en líneas anteriores, decidió devorar a cada uno de ellos al nacer, lo que causó un continuo y gran dolor a su esposa Rea. Cuando Zeus iba a nacer, Rea decidió por fin consultar a Urano y a Gea por su cuenta. Les pidió que idearan un plan para permitirle salvar al hijo que estaba a punto de nacer y a la vez dar el pago correspondiente a Crono. Siguiendo el consejo de Urano y Gea, Rea confió a Gea al recién nacido Zeus, al que ocultó en Creta. En lugar de su hijo, dio a Crono una gran roca envuelta en pañales que, tal como solía hacer, engulló.

Con el tiempo, cuando se hizo mayor, Zeus provocó la caída de su padre y le obligó a vomitar a sus demás hermanos. Tras este acontecimiento, se unió a ellos y expulsaron a Crono y a los Titanes confinándolos en el Tártaro. Es cierto que, de todos Titanes, solo Crono y Rea desempeñaron papeles importantes por sí mismos en el mito sucesorio, mientras que los demás actuaron exclusivamente de manera colectiva.

En la Teogonia, Rea no contribuye en absoluto en la expulsión de Urano, que es llevada a cabo por Crono en solitario. Pero los demás Titanes se benefician al convertirse en los dioses más importantes del orden preolímpico bajo el dominio de Crono. Formarán parte de lo que se conoce como la Titanomaquia, la gran guerra en la que intentarán sofocar la insurrección llevada a cabo por Zeus y sus aliados. No obstante, durante la Titanomaquia Cronos y los Titanes serán derrotados y expulsados del mundo divino para siempre.

Zeus-Hera: tercera generación divina

La historia inicial de la mutilación y derrocamiento de Urano forma parte de un mito sucesorio extenso, que narra cómo en la tercera generación llegó a establecerse el orden divino bajo el mando de Zeus, tras las caídas de su padre y de su abuelo.

Los dioses olímpicos, que ocuparon el lugar de los Titanes como dioses principales, eran tanto hermanos y hermanas de Zeus como hijos suyos. Una vez que Zeus se proclamó como el nuevo soberano del universo con la ayuda de sus hermanos y hermanas, como de otros aliados, el orden olímpico necesitaba completarse. Todas las jóvenes deidades olímpicas fueron engendradas por el propio Zeus, aunque se consideraba normalmente a Hera como su única esposa. La Teogonia formaliza sus principales uniones con otras diosas, clasificándolas como una serie de primeros matrimonios que antecedieron a su unión final con Hera.

Zeus creció rápidamente en su escondrijo cretense y luego obligó a Crono a vomitar a sus hijos (los hermanos de Zeus) según el plan que había sido propuesto por Gea a su madre Rea. Tras escupir la piedra, que Zeus depositó en Delfos como señal y maravilla para los mortales, Crono continuó vomitando y salieron los cinco hermanos de Zeus. Además de todo este episodio, Zeus liberó a los Cíclopes, que continuaban prisioneros bajo la tierra desde que habían sido encerrados por Urano.

Estos mostraron su gratitud, equipando a Zeus con su todopoderosa arma: el rayo. En ese momento Zeus, junto con sus hermanos, se dispuso a luchar por el control del universo ante Crono y los Titanes, enfrentándose en la mayor batalla que existió nunca, la Titanomaquia (Titanomachia). Los Titanes por su parte, eligieron el monte Otris, al sur de Tesalia, como su fortaleza; mientras que Zeus y sus aliados, decidieron luchar desde el monte Olimpo, en los límites septentrionales de la provincia. La batalla se alargó durante diez largos años sin que ninguna de las partes obtuviera una clara ventaja. Pero fue entonces cuando Gea reveló a Zeus y a los dioses olímpicos que, si reclutaban a los Centimanos como aliados suyos, obtendrían la victoria. Así fue: Zeus liberó a los monstruos de su encierro y recuperaron su fuerza y energía, satisfechos de responder a la llamada de ayuda de Zeus.

La lucha alcanzó entonces una fase decisiva en cuanto Zeus liberó toda su furia contra los Titanes, aturdiéndolos con sus rayos, mientras que los Centimanos les arrojaban continuamente enormes piedras. Finalmente, Crono y los Titanes fueron destronados por los monstruos de las cien manos, que los arrojaron a la profundidad del Tártaro donde quedaron confinados para siempre. Para asegurarse de que no escaparan, Zeus convirtió a los Centimanos en sus guardianes. Tras su dura victoria, Zeus y los jóvenes dioses asumieron el poder como los nuevos soberanos del universo, en la tercera generación.

La creación de la humanidad

En querer adquirir conocimiento por saber más sobre la mitología grecorromana, Hesíodo también es de los primeros, por no decir el primero, que habla sobre la creación de sucesivas razas humanas por los dioses. Estas razas son cinco y se designan con adjetivos metálicos:

Raza o Edad de Oro

Coincide con el reinado de Crono. A ella corresponden la felicidad y la justicia, así como la convivencia en la tierra con los dioses. La recompensa a esta convivencia es la total felicidad en un mundo que parece recordar el mito universal de Paraíso o Edén, presente en muchas otras culturas. No obstante, esta raza desaparece coincidiendo con el ascenso de Zeus al poder, que los premia tras la muerte elevándolos a la categoría de dioses menores “protectores de los mortales y dispensadores de riqueza”.

Segunda raza o de Plata

Es ya creada por los Dioses Olímpicos. En ella, los seres humanos pasan casi toda su existencia en una infancia casi eterna de la que salen para entrar directamente en la vejez. Estos seres fueron expulsados por Zeus puesto que eran extremadamente violentos y despreciaban a los dioses. Durante la existencia de esta raza, el Titán Prometeo desobedece a Zeus y ayuda dos veces a los humanos contra éste: La primera en el engaño de Mecona y la segunda cuando roba el fuego para los hombres. En la primera de ellas, Prometeo convence a los humanos para que estos, cuando vayan a sacrificar en esa localidad a un buey en favor de Zeus, dividan la víctima en dos porciones: Una con los huesos del animal cubiertos con su grasa, y otra con la carne cubierta con las vísceras y el cuero.

A continuación, convence a Zeus para que elija una de las dos porciones y ceda la otra a los humanos y que esa elección se mantenga para siempre y para todos los demás dioses. Zeus, después de acceder a esta petición, elige la parte del animal que sólo contenía los huesos cubiertos con la grasa sin saber que no contenían carne. Así pues, cuando descubre el engaño, castiga a los seres humanos quitándoles el fuego y los medios de subsistencia, aunque no toma ninguna represalia contra Prometeo. No obstante, Prometeo vuelve a ayudar a los seres humanos al robarle a Zeus el fuego y devolvérselo a sus protegidos.

En esta ocasión Zeus decide castigar tanto a los humanos como al propio Prometeo: A los humanos les envía a Pandora, la primera mujer, que se convertirá en una completa desgracia para los mortales. Representa tanto el mal en sí misma (al no poder vivir el hombre con ella ni sin ella) como la causa de todos los males (al destapar la tinaja de los males en la que Prometeo los había guardado para proteger a la especie humana); y a Prometeo lo castiga encadenándolo a una roca en El Caúcaso para que un águila se coma su hígado por el día y éste se regenere durante la noche. Esta situación se prolongará durante 400 años hasta que Hércules lo libera.

Tercera Raza: Bronce

Sus miembros se dedicaban únicamente a la guerra y a destruirse mutuamente hasta que desaparecieron definitivamente.

Cuarta Raza

Supone una paralización en el proceso de degeneración humano, porque surge de la unión de los dioses con los mortales. A pesar de tener que morir algún día, destacan por alguna cualidad heredada de sus progenitores divinos. Por eso reciben el nombre de héroes o semidioses. Esta raza desapareció como consecuencia de dos grandes guerras: La lucha por la sucesión en el trono de Edipo y la Guerra de Troya. Sin embargo, a muchos de sus miembros Zeus los premió con una residencia edénica en la Isla de los Bienaventurados (o Afortunadas), con lo que vuelve a reaparecer el mito universal del Edén o Paraíso.

Quinta Raza o de Hierro

Es la actual, caracterizada por la más absoluta degeneración y el mayor de los desprecios por la Justicia, divinidad que terminará abandonando definitivamente a los hombres a su suerte, junto con el resto de los dioses.

El origen del mundo

Los profesionales de la filosofía, en su labor de enseñanza, deben estar al día de lo que suponen las culturas clásicas más importantes. TECH Universidad Tecnológica no pone en duda que la civilización actual se ha desarrollado a partir de dicha influencia (estudiada en el Máster en Historia de la Filosofía e Historiografía) y, en concreto, de sus lenguas originarias (compiladas en el Máster en Estética y Estudios Culturales).

De ahí la importancia de tener un completo y profundo conocimiento de un momento fundamental para la conformación de las sociedades actuales. En este sentido, el Máster en Enseñanza del Latín y Cultura Clásica permitirá al filósofo saber cómo enseñar de manera práctica y profunda todas las singularidades de esta disciplina a sus alumnos en diferentes etapas educativas.

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