Fisioterapia en geriatría
La fisioterapia en geriatría es uno de los nichos de empleabilidad de mayor importancia de la actualidad de la profesión.
facultad de fisioterapia · geriatría para fisioterapia
mar. 16 de mar. 2021
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Antes de comenzar a profundizar en otros temas referentes a la fisioterapia y el tratamiento de pacientes de edad avanzada, hay que realizar un repaso por los ámbitos de actuación más habituales en la presente área de estudio. La práctica de estos conocimientos deben ser puestos en práctica de forma pormenorizada en personas geriátricas para influir de forma positiva en la recuperación del cuerpo.

Como ya se ha podido comprobar, la fisioterapia en geriatría, más allá de su valor intrínseco y beneficioso para el paciente, es uno de los nichos de empleabilidad de mayor importancia de la actualidad de la profesión. Se podría decir que una tercera parte de los fisioterapeutas obtienen la mayor parte de sus ingresos trabajando en este ámbito.

Por desgracia, durante demasiados años los fisioterapeutas han tenido el complejo de no ser capaces de hablar en términos claros por considerarlos mercantilistas. En la actualidad y ante la avalancha de titulados y la presión de otras profesiones para hacerse cargo de aquellas competencias que los fisioterapeutas no consigan cubrir con éxito, se hace esencial despojarse de estos prejuicios.

Para poder tener más claro estos conceptos, se deben hacer unas consideraciones previas que se consideran importantes para poder seguir profundizando en el tema. El primer gran debate es a quién se debe considerar como paciente geriátrico.

Definiciones

Se podría decir que socialmente está aceptado que la tercera edad se inicia con la jubilación de la persona. Está claro que esta edad no marca una frontera real de vejez en el mundo. La tendencia actual sería la de marcar una frontera flexible y, aunque aún no existe consenso, se podría decir que la vejez serían los últimos 15 años de la persona. En este escenario será imposible detectar quién es el paciente real con esta frontera. Por esta razón se defenderá una forma diferente de identificar al paciente geriátrico.

  • Persona mayor sana: persona de edad avanzada con ausencia de enfermedad.
  • Persona mayor enferma: anciano sano con patología aguda activa.
  • Persona mayor frágil: anciano que conserva su independencia de manera precaria y que se encuentra en alto riesgo de caer en situación de dependencia.
  • Paciente geriátrico: paciente de edad avanzada con una o varias enfermedades de base crónicas y evolucionadas, en el que y a existe discapacidad evidente.

Se considera importante potenciar el papel del fisioterapeuta en la prevención de la discapacidad y en los programas de envejecimiento activo (que deberían abarcar todas las fases de la vida) y, por tanto, la intervención debería abarcar edades más tempranas. Sería osado por parte del fisioterapeuta querer afirmar que la fisioterapia en geriatría se inicia con pacientes jóvenes. Lo anterior puesto que la prevención en esa etapa de la vida ya constituye un fomento del envejecimiento activo. Aunque sí que se afirma que la presencia de fisioterapeutas especializados en geriatría debería estar presente en la planificación y ejecución de cualquier programa orientado a mejorar y prevenir la dependencia en la vejez.

  • Geriatría: se puede definir la geriatría como aquella rama de la medicina que se ocupa prioritarariamente de todos los aspectos relacionados con la prevención, la clínica, la terapéutica y los aspectos sociales de las enfermedades de los ancianos, buscando siempre prevenir y superar la pérdida de autonomía.
  • Gerontología: es la ciencia encargada de estudiar el envejecimiento en todos sus aspectos. Esto incluye la relación del envejecimiento con las ciencias biológicas, médicas, psicológicas y sociológicas, buscando siempre aplicar los beneficios de las mismas en los adultos mayores.

Ámbitos de actuación

Aquí se deben tener en cuenta dos factores principales. Por un lado, los aspectos relacionados por la estructura, el lugar en el que se desarrolla la actividad y sus características determinarán la forma de proceder. Por otro lado, se tienen en cuenta las características singulares del paciente.
En el presente artículo no se pretende hacer una clasificación exhaustiva según estos dos criterios, pero, en aquellos ámbitos en los que la práctica total de los usuarios pueden considerarse geriátricos, sí se intentará tener claro, en cada caso, cómo influyen ambos.

Centros residenciales

Cuando se habla de atención en geriatría, es el ámbito en el que la mayor parte de la población identifica más claramente como el principal o incluso como el único. Este error, aún siendo habitual, responde a una realidad concreta y cierta. El ámbito residencial es en el que se encuentra una tipología de paciente y una estructura que se podría considerar puramente geriátrica.

Usuario

Se encontrará gran cantidad de usuarios con una alta comorbilidad, deterioro funcional progresivo y disminución de la resistencia física. No se debe olvidar que esa comorbilidad se acompaña de una polifarmacia que va a determinar incluso reacciones alteradas a tratamientos instaurados. Estos se deben conocer para poder abordar correctamente al usuario.

Estructura

Una de las características principales de la intervención en una residencia geriátrica es el tiempo. Para analizar este factor, se deberá hacer desde dos dimensiones. Por una parte, las ratios de personal que se encuentran en las residencias es bajo y por esta razón el tiempo disponible por paciente es muy bajo. Por otro lado, y como gran ventaja para el trabajo como fisioterapeutas, la permanencia del paciente durante un largo periodo de tiempo y la posibilidad de planificar tratamientos a muy largo plazo y sin limitaciones de sesiones, permite abordar objetivos a largo plazo. Además, el trabajo se extenderá en el trabajo que realizan los compañeros de atención directa bajo las indicacions del fisioterapeuta, siendo de vital importancia este aspecto.

Uno de los determinantes que influirá de manera importante será el tamaño de la residencia y la disponibilidad del espacio. Cuanto más grande es el tamaño de la misma, se tendrá una mayor homogeneidad de los grupos de tratamiento. En los espacios mayores se pueden realizar tratamientos y obtener mayores medios técnicos en los gimnasios. Por otro lado, tamaños más pequeños de la residencia implican la realización de tratamientos más in situ y con menores medios técnicos.

Objetivos

Fomentar la autonomía, mantenerla, fomentarla, prevenir su pérdida y/o paliar su disminución. Prevención de patologías agudas o agudizaciones de patologías crónicas ya presentes. En este tema cabe destacar la prevención del riesgo de caídas.

Las caídas constituyen uno de los motivos más frecuentes de pérdida de autonomía brusca. Las últimas recomendaciones continúan situando la actividad física como el mayor factor de prevención en este aspecto. También es importante resaltar la fisioterapia respiratoria como factor protector de reagudizaciones y complicaciones para este tipo de usuarios.

Centros sociosanitarios

Usuario

Se trata de un paciente que habitualmente es de edad avanzada, aunque no siempre es así. La mayoría de los pacientes cumplirán los criterios que se han marcado como necesarios para ser considerados como pacientes geriátricos. En este caso, se trata de un paciente en fase aguda o subaguda de una patología sobrevenida o no.

El motivo de ingreso no responde únicamente a motivos sanitarios. Normalmente existe una problemática social, familiar o de estructura en su lugar de residencia, por lo que la mayor o menor influencia de la intervención del fisioterapeuta puede determinar sus posibilidades de reintegro al lugar de residencia.

Estructura

El trabajo se va a desarrollar principalmente en la sala de fisioterapia, aunque también será importante el trabajo en planta y con los(as) auxiliares. El trabajo estrecho con ellos será similar como concepto al que se ha descrito en el caso de los(as) gerontólogos(as). El fomento de la autonomía en este tipo de pacientes es aún más importante dado que puede determinar la posibilidad o no de volver a su lugar de residencia habitual.

Una de las limitaciones que se encontrarán será la presencia de múltiples pacientes a la vez. También se notará la dificultad mayor para programar sesiones individuales o la planificación de grupos suficientemente homogéneos que permitan dinámicas de trabajo más personalizadas.

Objetivos

El principal objetivo será la rehabilitación del paciente para devolverlo, en lo posible, a su estado basal. Como se ha comentado, la mayoría de pacientes serán agudos y subagudos. Por lo tanto, la resolución de estas patologías y sus consecuencias serán el motivo principal de estancia en el centro.

También espera eliminar o reducir al máximo las consecuencias de su patología en las ABVD y AIVD, así como en las actividades de ocio que desarrollaba el paciente. En caso de no ser posible, se debe intentar adaptar y ofrecer nuevas actividades que puedan suplir a las que ya realizaban (siempre en coordinación con el resto de profesionales del equipo).

Atención primaria

A diferencia de los anteriores, no se trata de un ámbito exclusivo de la fisioterapia geriátrica. La pirámide demográfica indica el paulatino aumento de la población mayor y, si a esto se le suma el aumento de la probabilidad de comorbilidad conforme aumenta la edad, es normal que un porcentaje importante de los pacientes que son derivados a fisioterapia en atención primaria sea de edad avanzada.

Esto convierte a este ámbito no solo en uno de los que más pacientes recibe para ser tratados, sino que lo convierte, por su accesibilidad a la población, en uno de los elementos detectores de la fragilidad más importantes. En caso de existir en el ámbito territorial concreto, se convierte en uno de los prescriptores de los equipos interdisciplinares de geriatría.

Fisioterapia en unidades de paliativos

Dentro del campo de los cuidados paliativos, todavía no se tiene un lugar globalmente reconocido. Sin embargo, es importante dar a conocer todo el potencial que se puede ofrecer desde la actividad de fisioterapia.

Si se piensa que se es también terapeuta frente al dolor, frente a la disminución de la movilidad y frente a sus consecuencias, está claro que se puede incidir de forma muy positiva en todo proceso que necesite la instauración de un protocolo de cuidados paliativos.

Ámbitos de futuro en fisiogeriatría

Nuevas tecnologías

El tema de las TICS tiene gran importancia en el mundo actual y en el desarrollo de la profesión y su manera de comunicarse con el paciente. La revolución de las nuevas tecnologías también ha llegado a la fisioterapia y, por tanto, también a la fisioterapia en geriatría. No se debe permanecer ajeno a todas las posibilidades que en la actualidad empiezan a ser útiles para este trabajo. Es un gran error disociar tecnología y geriatría.

Realidad virtual

Existen distintos tipos de realidad virtual (RV), más o menos inmersiva. Con ella se puede mejorar la adhesión a los programas terapéuticos. Con esta nueva tecnología, se puede generar un entorno con unas características específicas para trabajar aspectos concretos según el nivel funcional del paciente o los objetivos terapéuticos que se planteen, sin olvidar que el entorno minimiza riesgos.

Con la RV se pueden generar situaciones adaptadas para trabajar la función motora, la coordinación, el control postural, el equilibrio, fuerza muscular, etc. Por eso es un medio muy interesante para recrear situaciones en las que la actividad de fisioterapia sea interesante y entretenida para los mayores.

Aplicaciones

El uso generalizado de smartphones ha abierto una puerta muy interesante al trabajo del fisioterapeuta. Estas aplicaciones ayudan a trabajar los hábitos saludables, mejoran la adherencia a los tratamientos, facilitan la monitorización 24 horas de los usuarios, los geolocaliza, pueden mandar información tanto a los usuarios, como a las familias y los profesionales. Y, además, reduce el aislamiento de usuarios mayores que viven en zonas aisladas del territorio nacional. Lo anterior permite un control intenso, tal como si vivieran al lado de los centros sanitarios.

  • Altas de anatomía humana: no es la única que aborda el tema de la anatomía y todos los datos musculoesqueléticos, pero sí interesan al trabajo diario.
  • Guía de actos fisioterápicos ICPFA: codifica y ordena las intervenciones terapéuticas.
  • Goniómetro pro: permite utilizar el teléfono móvil como goniómetro en cualquier lugar. Proporciona lecturas instantáneas y precisas de los rangos de movimiento que se quieren monitorizar.
Fisioterapia y arquitectura

Es un campo habitualmente poco asociado. En la actualidad, el trabajo con las personas mayores, sobre todo cuando viven en sus domicilios, no debe perder de vista el espacio en el que se mueve y desarrolla su vida. La recuperación de la autonomía y la funcionalidad depende de realizar una buena evaluación de los espacios.

Así mismo, no solo se trata de recuperar funcionalidad, sino también de aconsejar cambios, adaptaciones, equipos o mobiliario que faciliten la vida y la autonomía de los mayores. No se habla de llevar a cabo esos cambios, para eso están otros profesionales, pero sí orientar en base a la evolución y pronóstico que se formulan, en todos aquellos cambios que pueden apoyar esa mejora.

Equipos interdisciplinarios

¿Equipos multidisciplinarios o interdisciplinarios?

  • Multidisciplinar: es aquel en el que intervienen profesionales de diferentes disciplinas sobre el paciente. Cada uno de ellos establecen sus propios objetivos y diseñan las intervenciones de cada uno por separado. Puede existir una cierta coordinación, pero no necesariamente debe haber un canal de comunicación formal.
  • Interdisciplinario: es aquel que está formado por diferentes profesionales que trabajan en un área en común de forma interdependiente, compartiendo la información y metodología de trabajo para obtener unos objetivos conjuntos. El tipo de comunicación entre profesionales es tanto formal como informal y colaboran en la planificación y ejecución de un plan de trabajo.

Composición y funcionamiento

La composición del equipo dependerá de las funciones que debe cumplir y del centro en el que desarrolle su trabajo. Generalizando, se puede decir que debe incluir a los siguientes profesionales: médico geriatra, personal de enfermería (DUE y auxiliares), trabajador social, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, psicólogo y, según el ámbito, farmacéutico. A estos profesionales, en equipos más extensos, se añaden: logopeda, otras especialidades médicas, etc.

El funcionamiento del equipo exige de la participación y la responsabilidad compartida de sus miembros. Sin embargo, ningún equipo puede ser operativo sin un coordinador. En muchos casos, el médico es el que asume este papel, aunque no necesariamente es así y esta función es asumida por otro miembro del equipo. Idealmente la elección del coordinador debería ser un tema interno del equipo en función de las características de sus miembros, así como de las competencias de sus perfiles profesionales. Habitualmente no suele ser así y es marcada por la organización del centro o servicio.

Funciones principales

Se repasará de manera genérica y breve el papel que debe desempeñar cada perfil profesional en el equipo. El conocimiento que pueden aportar el resto de profesionales por parte de cada uno de los miembros del equipo determinará en gran medida las posibilidades de éxito en la consecución de los objetivos marcados en cada caso.

Médico geriatra
  • Realizar la valoración del estado clínico, funcional, mental y social básico (incluyendo aproximación diagnóstica y estimación pronóstica) del paciente.
  • Realizar un correcto manejo terapéutico.
  • Adecuar la transmisión de la información médica esencial al resto de los profesionales para el establecimiento de un plan conjunto.
  • Asegurar la comunicación con otros niveles asistenciales para asegurar la continuidad de planes de trabajo previos y posteriores en caso de alta.
Personal de enfermería
  • Funciones específicas de los tratamientos y cuidados de enfermería. En este punto se deberían distinguir las propias de la DUE (planificación de curas, educación sanitaria, coordinación del tratamiento farmacológico pautado por el médico) de las propias del personal auxiliar.
  • Prevención de complicaciones (úlceras por presión, contracturas, etc.).
  • Manejo de problemas como la incontinencia, disfagia, etc, que pueden influir en la recuperación funcional.
  • Educación sanitaria del paciente y su familia, involucrándoles en la colaboración necesaria para la realización de las ABVD y de las AIVD.
  • Monitorización de la progresión del paciente y detección de problemas que pueden retrasarla, como dolor, inseguridad y falta de motivación.
Terapeuta ocupacional y fisioterapeuta

Es con esta figura que se va a necesitar una mayor coordinación. El hecho de que en este tipo de pacientes el objetivo principal sea la funcionalidad por encima de otros aspectos analíticos o técnicos, hace que en el plan de tratamiento surjan de manera habitual, zonas en las que las competencias de ambas disciplinas se complementan. Solo con la capacidad de coordinar la planificación, se podrán crear intervenciones que supongan una verdadera mejora para el día a día del paciente.

  • Puesta en marcha del plan terapéutico rehabilitador planificado y acorde con los diferentes objetivos consensuados por el equipo.
  • Valoran y trabajan la movilidad, fuerza, tono de extremidades, rango de movimiento articular, equilibrio, coordinación, posibles apraxias, agnosias, etc, y, lo que es más importante, su traducción en funcionalidad. Es decir, en la capacidad para la realización de actividades básicas e instrumentales de la vida diaria (transferencias, marcha y uso adecuado de ayudas técnicas, escaleras, etc.).
  • Identifica problemas o barreras modificables en el domicilio y realiza recomendaciones en cuanto a adaptaciones domiciliarias que resultan de gran valor tanto para el paciente como para el cuidador.
Trabajador social
  • Evalular a fondo las necesidades sociales del paciente, sus recursos y red de apoyo.
  • Plantear si los cuidados necesarios podrán mantenerse en el futuro.
  • Conocer los recursos disponibles, gestionar e informar al paciente y a la familia sobre los mismos, facilitando el acceso a aquellos dispositivos que el paciente requiera tanto en el momento inmediato como a largo plazo.
  • Planificación del alta, desarrollando un plan de soporte y gestión de ayuda social, si se requiere. Los resultados de la valoración social influirán de forma importante en el establecimiento de los objetivos que el equipo se plantee para el paciente.
Psicólogo
  • Realizar la valoración en profundidad del estado cognitivo del paciente y las posibles interacciones en el mismo de patologías y/o alteraciones psicológicas que puedan determinar el mismo.
  • Informar al resto de integrantes del equipo qué dificultades representará para el seguimiento por parte del paciente de los diferentes planes de actuación.
  • Planificar el tratamiento o las actividades encaminadas a potenciar el mejor estado psicológico y cognitivo del paciente (ya sea como prescriptor o sean realizadas directamente por él).
Farmacéutico
  • Facilitar a los restantes miembros del equipo asistencial, en especial los profesionales sanitarios y a los pacientes la identificación de los medicamentos, productos sanitarios y los dispositivos de administración en su caso.
  • Colaborar, junto con otros profesionales sanitarios con competencia en la materia, en la selección de medicamentos teniendo en cuenta las características específicas de los pacientes.
  • Participar en actividades informativas y de formación al resto de miembros del equipo asistencial, destinadas a la utilización correcta de los medicamentos, productos sanitarios y dietoterápicos, a la detección de efectos adversos y al cumplimiento terapéutico.

Contextos de actuación

La complejidad a la que se encara el fisioterapeuta que se dedica a la fisioterapia en geriatría en su práctica clínica y el pronóstico de aumento la esperanza de vida, crea la necesidad de un profesional actualizado.

Esta necesidad inspiró a los profesionales en TECH Universidad Tecnológica a crear geniales programas de profundización académica tales como la Maestría en Diagnóstico en Fisioterapia o la Maestría en Fisioterapia en el Abordaje del Daño Cerebral Adquirido (siendo éstos apenas algunos de los posgrados disponibles en la institución).

Igualmente, la Maestría en Actualización en Fisioterapia en Geriatría está abastecida con la evidencia científica más actual y con las herramientas suficientes para crear la estrategia conveniente para abordar el tratamiento más acorde a cada persona mayor que requiera de asistencia sanitaria.

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