Buenas prácticas en la farmacia comunitaria
Las buenas prácticas en la farmacia comunitaria son necesarias para ofrecer un servicio adecuado que cumpla con las normativas en la farmacia.
facultad de farmacia · gestión sanitaria para farmacia
lun. 05 de jul. 2021
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Las buenas prácticas en farmacia comunitaria comprenden una serie de orientaciones o recomendaciones para la práctica profesional. Estas son generalmente de mínimos que deberían cumplirse para que una determinada actividad o ejercicio pueda considerarse adecuada. Respecto a las buenas prácticas en farmacia y según la definición de la FIP y la OMS, directrices conjuntas FIP/ OMS sobre buenas prácticas en farmacia; estándares para la calidad de los servicios farmacéuticos.

Hyderabad (2011) expresa “aquellas prácticas que responden a las necesidades de las personas que utilizan servicios farmacéuticos. Esto para ofrecer una atención óptima y basada en la evidencia”. La aplicación de unas buenas prácticas puede ir desde una simple recomendación a asociarse a sistemas de acreditación profesional. Incluso a ser obligatorias por ley y estar sujetas a sanciones. La legislación determina funciones y obligaciones de la profesión farmacéutica. Si bien las recomendaciones o normas que se recogen en un documento de buenas prácticas van necesariamente más allá.

Funciones, tareas y actividades de las buenas prácticas en farmacia comunitaria

La FIP y la OMS recomiendan, para determinar las funciones, tareas y actividades que conforman las buenas prácticas en farmacia; Tener en cuenta necesidades y expectativas de la sociedad respecto a la farmacia y a los farmacéuticos, responder ante las necesidades y expectativas del sistema sanitario. Las funciones, tareas y actividades que se identifican son responsabilidad directa de los farmacéuticos, donde se determinan niveles de aplicación. Esto estableciendo mínimos sobre cada farmacéutico si tienen que demostrar ser competente. Las funciones, tareas y actividades que componen las buenas prácticas en farmacia comunitaria en España se determinan a partir de recomendaciones de las organizaciones internacionales FIP, OMS y la legislación nacional vigente.

  • Función 1. Adquisición, custodia, conservación, preparación, dispensación y eliminación de medicamentos y productos sanitarios.

Tarea A

Adquisición, custodia y conservación de medicamentos y productos sanitarios. A continuación, los siguientes aspectos:

  • La farmacia cuenta con unas instalaciones y condiciones adecuadas para el almacenamiento, custodia y conservación de medicamentos y productos sanitarios.
  • El farmacéutico adquiere y asegura el mantenimiento en sus existencias de medicamentos y productos sanitarios. Lo anterior, a fin de garantizar una adecuada asistencia farmacéutica en su zona de influencia. También, mantienen unas existencias mínimas de medicamentos y productos sanitarios que se determinen según la normativa aplicable en cada caso.
  • El farmacéutico se asegura de la integridad y calidad de productos adquiridos y custodiados. Los medicamentos se obtienen de distribuidores autorizados. Lo anterior, con el fin de minimizar el riesgo de adquisición de medicamentos falsificados. Así pues, manteniendo en caso necesario las condiciones especiales de almacenamiento de aquellos que lo requieran (cadena de frío, medicamentos controlados, etc.). Además de ir realizando revisiones periódicas para retirar productos a punto de alcanzar su fecha de caducidad.
  • El farmacéutico participa en los procedimientos de retirada comunicados por parte de las autoridades o laboratorios fabricantes. Lo anterior, siguiendo un procedimiento que garantice que dicha retirada se hace de manera efectiva con el menor tiempo posible. Ahora bien, resulta fundamental la existencia de un sistema de información que permita que este proceso se desarrolle de forma efectiva. Los medicamentos y productos caducados, los retirados por las autoridades o laboratorios, se separarán de manera clara del resto de las existencias de la farmacia. Lo anterior para proceder a su devolución.

Tarea B

Preparación de fórmulas magistrales y preparados oficinales.

  • La elaboración de fórmulas magistrales y preparados oficinales sigue siendo fundamental para cubrir lagunas terapéuticas y requerimientos especiales de dosis y formulación. Para su elaboración se siguen las normas vigentes de correcta elaboración, control de calidad y directrices del formulario nacional (fórmulas magistrales tipificadas y preparados oficinales).
  • Las fórmulas magistrales y preparados oficinales se elaboran con sustancias de acción e indicación reconocidas legalmente en España. En el caso de principios activos o medicamentos que no estén autorizados, se necesita de la autorización expresa de la autoridad sanitaria competente en la materia. El farmacéutico certifica que la materia prima cumple con todos los requerimientos de calidad necesarios.
  • El farmacéutico es el responsable de la preparación y control de las fórmulas magistrales y preparados oficinales que se elaboren en la farmacia, dicha preparación y control lo realiza un farmacéutico o bajo su control, una persona que cuente con la cualificación y experiencias necesarias.
  • La farmacia cuenta con unas instalaciones adecuadas para la elaboración, almacenamiento y conservación de fórmulas magistrales y preparados oficinales. Los locales y el utillaje se adaptan a la forma galénica, el tipo de preparación y volumen de producción.
  • La preparación se hace en una zona claramente diferenciada que permita una supervisión eficaz por parte del farmacéutico.
  • El farmacéutico documenta todo lo relativo a la preparación de fórmulas magistrales y preparados oficinales; esto incluye documentación general sobre procedimientos de trabajo, limpieza, higiene personal, funciones del personal, etc., documentación sobre materias primas como registro, especificaciones y ficha de control de calidad, documentación sobre el material de acondicionamiento y elaboración de la fórmula o preparado (procedimiento normalizado de elaboración –método de elaboración, controles a realizar, materiales necesarios, etc.

Tarea C

Dispensación de medicamentos y productos sanitarios

  • La presencia y actuación profesional del farmacéutico es condición y requisito inexcusable para la dispensación de medicamentos.
  • Para medicamentos con prescripción, el farmacéutico revisa dicha prescripción comprobando que contiene toda la información necesaria (datos del paciente, datos del medicamento, datos del prescriptor, fecha y firma del prescriptor) y su periodo de validez. Para receta electrónica, la identificación del paciente se realiza a través de su tarjeta sanitaria y la identificación del prescriptor se realiza de forma electrónica a través de la validación de su firma digital. – El farmacéutico dispensa el medicamento prescrito, si bien con carácter excepcional, por desabastecimiento o necesidad urgente de tratamiento, lo sustituye por otro medicamento según las condiciones establecidas en la legislación.
  • Las recetas dispensadas, en formato papel, quedan bajo la vigilancia, control y custodia del farmacéutico según requerimientos específicos en función del tipo de receta (con cargo al SNS, mutualidades – MUFACE, ISFAS y MUGEJU –, receta privada, etc.).
  • La dispensación de medicamentos con receta o sin receta, se realiza siguiendo el procedimiento para el servicio de dispensación. La información que proporcionen los farmacéuticos durante la dispensación de medicamentos y productos sanitarios está basada en la evidencia científica disponible, comprensible, precisa, adaptada a las necesidades del paciente y sin carácter comercial.
  • La dispensación se hace de tal modo que se garantice la confidencialidad del paciente. Los datos de carácter personal que proporciona un paciente se utilizarán para los fines, forma y con las limitaciones y derechos de la legislación correspondiente en materia de protección de datos de carácter personal.
  • En el caso de fórmulas magistrales y preparados oficinales, la dispensación se hace en envases adecuados a su naturaleza y al uso destinado para garantizar la protección de su contenido y calidad durante su tiempo de validez.

Las buenas prácticas desde el profesional

El profesional de la farmacia debe encontrarse completamente capacitado para cualquier tarea que deba realizar en su ámbito laboral. Por tal razón, se capacita de forma constante, agregando así un valor de mucho peso en su labor diaria. Esto asegura al consumidor y a cualquier externo que se relacione con el mismo, que el servicio ofrecido es óptimo, y cuenta con la normatividad correspondiente.

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