Sistema cardiovascular en el caballo
El sistema cardiovascular en el caballo permite conocer la conformación del sistema sanguíneo y vascular en estaespecie animal.
facultad de veterinaria · especies mayores
vie. 17 de sep. 2021
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El conocimiento y comprensión de la función del sistema cardiovascular en el caballo es fundamental para un desarrollo seguro de los procedimientos anestésicos. La absorción, distribución y eliminación de los fármacos utilizados dependen en gran medida del flujo sanguíneo. La importancia del sistema cardiovascular para el bienestar del paciente, y los efectos de los fármacos utilizados en la hemodinámica corporal, hace que el conocimiento sobre la anatomía y fisiología cardiovascular sea necesaria para la monitorización adecuada del paciente.

El sistema cardiovascular está formado por el corazón, los vasos sanguíneos (arterias, arteriolas, capilares, vénulas y venas), los vasos linfáticos y la sangre. Todo el sistema está perfectamente diseñado para un flujo constante de nutrientes y oxígeno a todos los tejidos orgánicos. Para cumplir su función, está íntimamente ligado a otros sistemas importantes: para la oxigenación, con los pulmones; para los nutrientes, con el sistema gastrointestinal y para la eliminación de productos de deshecho, con el sistema renal y gastrointestinal.

Anatomía cardiovascular

Para la correcta interpretación de las pruebas diagnósticas cardiovasculares, como la auscultación, la electrocardiografía, la ecocardiografía y la cateterización cardiaca, se requiere un conocimiento exhaustivo de la anatomía cardiaca. Se debe entender el sistema cardiovascular como dos sistemas diferentes, aunque interrelacionados: la circulación pulmonar y la circulación sistémica. La circulación pulmonar es la encargada de transportar la sangre no oxigenada a los pulmones. Es allí donde se eliminará el dióxido de carbono y captará el oxígeno.

La circulación sistémica se encarga de hacer llegar la sangre oxigenada a todos los tejidos del cuerpo para su utilización por la célula. Como ambos sistemas están dispuestos en serie y comparten la bomba (el corazón), las alteraciones de uno de los sistemas, afectará al otro. El corazón es un órgano muscular cavitado, que está situado en la cavidad torácica; exactamente en el mediastino medio, y que ocupa más espacio en el lado izquierdo.

En el caballo ocupa los espacios intercostales 3-6, aproximadamente. Generalmente, se habla de un corazón izquierdo y un corazón derecho, aunque en el caballo se encuentra ligeramente rotados, quedando las cámaras derechas en posición más craneal y las izquierdas en posición caudal.

Capas del corazón

El pericardio es la capa más externa del corazón. Es una envoltura fibrosa que rodea el corazón a modo de pleura, dejando un espacio relleno de líquido, denominado espacio pericárdico. Está formado por dos capas principales:

  • Pericardio seroso: a su vez se divide en dos capas, la capa visceral o epicardio, íntimamente unido al miocardio y la capa parietal.
  • Pericardio fibroso: junto con el pericardio seroso parietal forma el saco pericárdico.
  • Espacio pericárdico: espacio que queda entre la capa visceral y parietal del pericardio seroso, que contiene el líquido pericárdico. Este líquido es lubricante y surfactante, y evita la fricción mecánica del corazón.

El miocardio es la capa muscular del corazón y representa el componente mecánicamente activo. El endocardio es la capa más interna y tapiza las cavidades cardiacas y las válvulas cardiacas.

Cámaras cardiacas

La aurícula derecha se encuentra localizada en el aspecto craneodorsal del corazón. Está separado del ventrículo derecho por la válvula auriculoventricular tricúspide, y recibe sangre desoxigenada de las venas cavas. El ventrículo derecho funcionalmente posee forma de U, con el tracto de entrada en el hemitórax derecho y el tracto de salida a través de la válvula pulmonar y la arteria pulmonar principal en el lado izquierdo.

El ventrículo izquierdo posee una pared tres veces más gruesa que la pared del ventrículo derecho, con forma de V. El tracto de entrada desde la aurícula izquierda y el de salida a través de la válvula aórtica y la arteria aorta, se encuentran separados por el velo septal de la válvula auriculoventricular mitral. La aurícula izquierda, separada del ventrículo izquierdo por la válvula mitral, se sitúa en la porción caudodorsal izquierda de la base cardiaca.

Recibe sangre oxigenada de las venas pulmonares, procedentes de la circulación pulmonar. Ambos ventrículos se encuentran separados entre sí por el septo interventricular, que posee una porción muscular y una porción dorsal membranosa. El septo interauricular separa ambas aurículas Existen 4 válvulas cardiacas, dos de ellas semilunares (aórtica y pulmonar), que se encuentran separando los ventrículos de las grandes arterias que salen del corazón, y dos auriculoventriculares (mitral y tricúspide), que separan las aurículas de los ventrículos.

Las válvulas ariculoventriculares poseen una porción fijada al anillo valvular de la pared auricular, y la porción libre se encuentra sujeta por las cuerdas tendinosas a los músculos papilares 3-5 en el ventrículo derecho y 2 en el ventrículo izquierdo.

Tejido cardiaco

El corazón está formado por dos poblaciones principales de células cardiacas (miocitos): los miocitos contráctiles, que forman parte del miocardio auricular y ventricular, y los miocitos especializados, que forman el sistema de formación y conducción del impulso cardiaco. El músculo cardiaco es, en algunos aspectos, similar al esquelético. Es estriado, debido a la estructura organizada de los filamentos de actina y miosina, y es de color rojo, por el alto contenido en mitocondrias y mioglobina.

El tejido muscular cardiaco debe funcionar de formar organizada para realizar una eyección eficiente de sangre, por lo que, aunque está formado por miles de células, el miocardio funciona como una gran célula. Esto se debe, a que las células musculares cardiacas presentan unas comunicaciones entre ellas, denominadas discos intercalados. Estas zonas son ricas en uniones comunicantes, que permiten un paso rápido del estímulo eléctrico entre células, haciendo que funcionen como un sincitio.

El sistema contráctil de los cardiomiocitos está formado por miofibrillas, que a su vez contienen filamentos de actina (filamentos finos) y de miosina (filamentos gruesos), así como una variedad de proteínas reguladoras, en las que se incluyen la tropomiosina y el complejo de troponinas cardiacas. El paso del estímulo eléctrico se da de forma lenta a lo largo del miocardio, debido a que debe pasar célula a célula.

Para el transporte rápido del estímulo, existen unos miocitos especializados, que forman el sistema de conducción. Además, dentro de este sistema están las células encargadas de producir el estímulo inicial, a saber, las células marcapasos (miocitos nodales). Ultraestructuralemente son muy similares a los miocitos contráctiles, aunque presentan un mayor tamaño, menos miofibrillas y mayores discos intercalados con abundantes uniones estrechas.

Vasos sanguíneos

La función principal de los vasos sanguíneos y la red vascular es el transporte de sangre desde los puntos de intercambio de oxígeno y nutrientes, los capilares. La aorta y otras grandes arterias componen la porción de altas presiones de la circulación sistémica y son relativamente rígidas en comparación con las venas, ya que poseen una gran proporción de tejido elástico en relación con el tejido muscular y fibroso.

Esta diferencia estructural hace que la aorta se estire tras la contracción ventricular y la eyección de la sangre. La energía acumulada en la aorta estirada es devuelta en forma de energía cinética, contribuyendo al flujo sanguíneo durante la relajación cardiaca. Esta arquitectura elástica de la aorta facilita el flujo continuo, aunque no uniforme, a los tejidos periféricos durante todo el ciclo cardiaco, y se denomina “efecto Windkessel”. Este efecto se considera el responsable de hasta el 50 % del flujo sanguíneo periférico, en la mayoría de especies, durante frecuencias cardiacas normales.

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