Máquina y sistemas anestésicos
La máquina y los sistemas anestésicos hacen parte de las diversas herramientas que tiene el especialista en anestesia animal para desarrollar su labor de forma adecuada.
facultad de veterinaria · anestesiología para veterinaria
jue. 08 de jul. 2021
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La máquina de anestesia y los sistemas anestésicos serán el equipo que permite la administración de anestésicos y/o gases frescos (oxígeno y aire principalmente) durante el procedimiento anestésico. En ella se encontrarán diversos componentes mecánicos, electrónicos y neumáticos, que dependerán del grado de complejidad de la máquina. Como elementos básicos y que siempre deben de aparecer en una máquina anestésica serán:

  • Fuente de gas fresco.
  • Rotámetro.
  • Vaporizador.
  • Circuito de administración y ventilación.

Actualmente, las máquinas de anestesia que se disponen en veterinaria provienen en la mayoría de los casos de medicina humana. Algunas de ellas con adaptaciones para los diferentes pesos.

Fuente de gas fresco

Tradicionalmente en veterinaria se ha trabajado con oxígeno al 100% como fuente principal de gas fresco. Actualmente, hay suficiente evidencia para asegurar que la mezcla de aire medicinal y oxígeno (en diferentes proporciones en función del paciente, etapa de la anestesia, etc.) es la mejor opción como fuente de flujo para administrar durante la anestesia. Este oxígeno puede provenir de dos fuentes principalmente:

  • Botellas de alta presión: requieren un suministro por parte del agente comercial y un mantenimiento propio de las botellas. Esto con retimbrado de estas y mantenimiento de los sistemas de reducción de presión para administrar. Existen en el mercado diferentes tipos de cilindros de oxígeno con diferentes volúmenes, pero siempre con presiones nunca superiores a 200 bar (3000 psi aproximadamente). Al presentar tanta presión de almacenaje, es necesario un caudalímetro que limite la presión de salida hacia la máquina de anestesia.
  • Concentradores de oxígeno: son dispositivos capaces de fabricar un gas fresco con una concentración de oxígeno superior al aire que se respira. A diferencia de los tanques, los concentradores no corren el riesgo de tener fugas y causar explosiones o incendios.
    El mecanismo es el siguiente, mediante un dispositivo de succión, toman el aire ambiente, lo filtran eliminando el nitrógeno (mediante filtros de silicato de aluminio) y dejan el oxígeno puro. Este se almacena en unos tanques o se administra directamente al paciente (se obtendrán flujos de hasta 6l/min como media, pero con una baja presión).

Según la normativa, las conexiones de las fuentes de gas fresco a la máquina de anestesia deben llevar un código de colores para evitar errores. Así, las tubuladuras de oxígeno serán blancas, las de aire comprimido negras y azules en aquellos casos que se use protóxido.

Rotámetro o caudalímetro

Indican el flujo de gas fresco administrado al paciente, expresado en L/min. Habrá un rotámetro por cada gas fresco que se tenga opción de administrar y actualmente, es frecuente en las estaciones más avanzadas que se disponga de una doble columna en cada rotámetro para poder regular el flujo de gas fresco de forma más certera (centilitros y no litros). Las dos marcas más frecuentes que determinan la medida son una bola o un cono. Y cada rotámetro viene calibrado para usar conectado a un gas concreto.

Vaporizador

La función principal es la de vaporizar a estado gaseoso los agentes anestésicos que se presentan como líquidos a temperatura ambiente (halotano, isofluorano, sevofluorano); en el caso del desfluorano, existe una pequeña diferencia, ya que la temperatura de ebullición está justo por encima de los 23, 5º C a nivel del mar (algo menor según se ascienda en altura) por lo que se podría considerar, siendo estrictos, como un semi-gas o un líquido muy volátil.

Este procedimiento de transformación de estado se realiza gracias al paso de un gas fresco (oxígeno, aire, protóxido o combinaciones de ellos) por el vaporizador, transformando el líquido almacenado en él, a un estado gaseoso y arrastrándolo hasta el alveolo para que se pueda difundir a través de la membrana alveolocapilar y pasar así, al torrente sanguíneo.

Existen diferentes vaporizadores y diferentes clasificaciones (según tipo de flujo, tipo de vaporización, compensación de temperatura, etc.), pero actualmente los más populares y de mantenimiento más sencillo son los vaporizadores con cortocircuito variable (“bypass”). La principal característica de estos es la existencia dentro del propio vaporizador de dos circuitos interconectados por donde circula el gas fresco: uno corresponderá con el circuito de vaporización y el otro será el del circuito derivado que, de la cámara de vaporización sin contacto con el anestésico, se junta de nuevo justo antes de la salida.

En estos, el dial regula en la zona media el paso del circuito derivado, marcando la concentración del agente vaporizado. En este tipo de vaporizador, la concentración del agente anestésico es estable entre flujos que suelen ir desde los 0,5 l (0,25 l/min en los más modernos) hasta los 10 l/min.

Circuitos de administración y ventilación

Hasta aquí, la máquina anestésica básica no difiere en cuanto al tamaño del paciente, siendo válida para pacientes de 100 gr o de 100 kg. Lo que marca ya la diferencia en cuanto al tamaño de uso será la conexión con el paciente. Es el conjunto de elementos que permite el paso del agente anestésico y/o el gas fresco hacia el paciente y desde el paciente, y por los que el paciente intercambia con el exterior los gases respiratorios.

Así, un circuito anestésico debe de ser capaz de permitir un aporte preciso y fiable del agente anestésico y gas o gases frescos por un lado y por otro, permitir la eliminación eficaz y sin resistencia (o resistencia mínima) de los gases respirados. Existen diversos tipos de circuitos anestésicos, pero todos ellos tienen elementos comunes en su construcción, todos ellos compatibles con oxígeno y agentes halogenados:

  • Tubos corrugados: construidos en caucho, polietileno o silicona médica. Con diferentes diámetros en función del tamaño de paciente: adulto (22 mm), pediátrico (15 mm) o neonatal (X mm). Tienen función de conducción principalmente Deben ser flexibles para evitar que se acoden y obstruyan la vía aérea.
  • Bolsa reservorio: fabricada en materiales flexibles (caucho o látex), con un volumen variable en función del tamaño del paciente. Debe de tener un volumen entre 3-6 veces el volumen tidal del paciente y como mínimo, dicho volumen tidal, ya que será el volumen de reserva de la máquina en cada respiración.
  • Válvula espiratoria o válvula APL (adjustable pressure limiting): puede no aparecer en algunos circuitos abiertos. Debe permanecer completamente abierta en ventilación espontánea, cerrándose únicamente para la realización de ventilación manual o en algunos casos de ventiladores mecánicos de conexión externa a la máquina, al iniciar la ventilación mecánica.

Circuito anestésico

El circuito anestésico es, por tanto, una prolongación de la vía respiratoria del paciente anestesiado por lo tanto, un factor importante a tener en cuenta en lo referente a la movilización de los flujos respiratorios. Si se crea resistencia al flujo dentro del circuito, en caso de respiración espontánea, habrá un aumento del trabajo respiratorio mientras que en la ventilación controlada, se traduciría en dificultad a la espiración.

De ahí la importancia en cuanto al diámetro del circuito, a mayor diámetro menos resistencia. Otro punto a tener en cuenta para minimizar estas resistencias son las reducciones bruscas de diámetro, ya que provocarán mayor resistencia y sobre todo, aparición de flujos turbulentos (que aumentan más la resistencia). Un dato para tener en cuenta es el volumen o capacidad del circuito: volumen total de gas contenido en el interior de los componentes del CA.

Este volumen es importante en la compliance (elasticidad del circuito) y en la constante de tiempo (tiempo que se tarda en variar la concentración del gas dentro del circuito y en definitiva en el paciente). Como regla general el rendimiento de un CA es mayor cuanto menor es su capacidad. Son múltiples las clasificaciones de los circuitos anestésicos. En general, en anestesiología veterinaria la más utilizada se refiere a la reinhalación o no del gas exhalado por el paciente.

La importancia de las herramientas modernas

Para el profesional de las áreas de la salud, sea cual sea su aplicación, es importante conocer y estar al día sobre nuevas herramientas y métodos utilizados. Esto le permite aplicar sus conocimientos en cualquier ámbito y espacio, sin importar que tan reciente sea la tecnología a su disposición. Para ello, el profesional en veterinaria se capacita de manera constante, buscando siempre nueva información.

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