Psicología positiva
La psicología positiva es una de las técnicas de intervención utilizada para tratar pacientes que no posean un bienestar emocional evidente.
facultad de psicología · mindfulness
dom. 09 de may. 2021
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Existen diversas técnicas de intervención para tratar pacientes que no posean un bienestar emocional evidente. Entre las más reconocidas y con mejores impactos en la vida de las personas se encuentra la psicología positiva, la cual se interesa por dar a conocer diferentes caminos o formas de pensamientos basados en la amabilidad, el amor y el sentido de vida.

Definición

La psicología positiva ha sido definida como el estudio científico de las fortalezas y virtudes humanas, del funcionamiento psíquico óptimo o del bienestar subjetivo. Se trata de un énfasis en los aspectos más óptimos del ser humano. Esto no quiere decir que niegue el sufrimiento de las personas, pero eso no forma parte de su objeto de estudio. Su objetivo o su propósito es, a través de la investigación, poder contribuir a un entendimiento mayor del ser humano y ser capaz de descubrir cómo construir una vida feliz, saludable, productiva y significativa.

Por lo tanto, el objetivo final es complementar. Es ofrecer otro punto de vista que haga más completo el estudio del comportamiento humano. Por ende no pretende sustituir a los modelos más tradicionales en psicología, sino ampliarlos. Se asume que en la vida hay momentos buenos y malos, de placer y de dolor. Estos merecen la misma atención por parte de los psicólogos debido a que en la vida lo bueno es tan genuino como lo malo. La idea fundamental de la psicología positiva es que vivir es mucho más que evitar el sufrimiento o enfrentarse a las dificultades que aparecen en la vida.

El fin último es el estudio de la felicidad, a la que se puede llegar a través de tres caminos: las emociones positivas y el placer (vida placentera), el compromiso (vida comprometida) y el significado (vida con significado). Se centra en el estudio del bienestar, constructo en el que influyen cinco factores: las llamadas emociones positivas, el compromiso, los vínculos positivos, el significado y el logro.

Supuestos e investigación

Ya se ha dicho que existen tres vías o caminos que van a conducir a una vida plena. A la primera ruta se la llamó vida placentera o pleasant life, y tiene que ver con ser capaces de tener el mayor número de momentos felices o placenteros que sea posible. En este sentido, asocia la felicidad personal con el número de momentos felices. Es decir que alguien va a ser más feliz a medida que disfrute de más momentos de felicidad (siempre según su planteamiento).

La segunda vía es la del compromiso o engagement life como medio para llegar al flow y al placer a través de ese compromiso con determinadas tareas. El Estado de Flow o flujo se ha definido como un estado subjetivo que las personas experimentan cuando están completamente involucradas en algo hasta el extremo de olvidarse del tiempo, la fatiga y de todo lo demás, excepto de la actividad en sí misma.

La tercera y última vía que va a llevar a una vida plena será la vida con significado o meaningful life, que tiene que ver con salirse de lo estrictamente intrapersonal y entrar en el mundo de las relaciones con los demás.

Estos tres caminos se han desarrollado a través de cuatro focos de estudio:

  • Experiencias subjetivas positivas (felicidad, plenitud, fluir).
  • Rasgos individuales positivos (fortalezas del carácter, talentos, intereses, valores).
  • Relaciones interpersonales positivas (amistad, matrimonio, compañerismo).
  • Instituciones positivas (familias, escuelas, negocios, comunidades).

Emociones positivas y satisfacción con la vida

Contrariamente a lo que se puede pensar, el que una persona se sienta mejor en su vida no va a depender de las cosas buenas que sucedan ni de los bienes materiales. Aunque lógicamente tener cubiertas las necesidades básicas es necesario para poder sentirse bien. Una vez que eso está cubierto, un aumento en ingresos o posesiones puede ir teniendo una importancia decreciente en la felicidad. Además, los resultados de las investigaciones experimentales y longitudinales demuestran que las llamadas emociones positivas y la satisfacción general con la vida van a llevar a mayores éxitos en casi todos los contextos: académicos, profesionales, mejores relaciones, mejor salud física y mental, y también mayor resiliencia y longevidad.

Se han relacionado estas emociones placenteras con la capacidad de recuperación ante las dificultades. Las investigaciones realizadas concluyen que las personas que experimentan niveles más elevados de emociones positivas antes de los atentados, se recuperan más rápido de los efectos traumáticos de dichos eventos. Aunque las emociones llamadas negativas (desagradables cuando se sienten) son necesarias para la supervivencia, las positivas van a favorecer la resiliencia. De ahí la importancia de tenerlas muy en cuenta.

Optimismo y pensamiento positivo

Ser optimista no quiere decir negar el lado amargo de las cosas ni los problemas de la vida, ni pensar que todo va a salir siempre bien. Alguien optimista no es alguien ajeno al dolor, pero sí va a ser capaz de ver el lado positivo o el aprendizaje incluso en la adversidad. El optimismo está asociado a una mayor proactividad y una mayor implicación personal en todo lo que acontece en la vida. Por lo tanto, va a proporcionar mayor sensación de control. Se ha asociado normalmente al pensamiento positivo y también ha sido objeto de estudio en múltiples investigaciones.

Fortalezas del carácter

Uno de los grandes focos de estudio dentro de la psicología positiva han sido las fortalezas del carácter. Estas son los caminos que permiten al ser humano alcanzar determinadas virtudes. Se refieren a ellas como características personales o rasgos que se mantienen en el tiempo y que son universales. Las distinguen de las aptitudes o talentos porque estos últimos tienen una base innata aunque se puedan mejorar. Mientras tanto las fortalezas son rasgos morales y pueden desarrollarse incluso desde un origen débil. Una persona puede tener un talento especial para las matemáticas o para la pintura, y eso viene determinado en sus genes. Las fortalezas, por el contrario, se pueden desarrollar si existe voluntad.

Identificaron 24 fortalezas del carácter que clasificaron en seis grupos o virtudes:

  1. Sabiduría y conocimiento: curiosidad, amor por el aprendizaje, mentalidad abierta, creatividad y perspectiva.
  2. Coraje: valentía, perseverancia, honestidad y entusiasmo.
  3. Humanidad: esta virtud la forman la generosidad, el amor y la inteligencia social, personal y emocional.
  4. Justicia: cuyos caminos son el civismo, la imparcialidad y el liderazgo.
  5. Templanza o moderación: dentro de este grupo las fortalezas van a ser la capacidad de perdonar, la prudencia, la humildad y el autocontrol
  6. Trascendencia: a este último grupo pertenecen el disfrute de la belleza y la excelencia, la espiritualidad, la gratitud, el humor y el optimismo o esperanza.

Relaciones positivas

Se sabe de lo importante que es construir unos buenos vínculos con los demás. En los momentos más difíciles es, posiblemente, donde más conscientes se es de esto. Tener un amigo con el que hablar, sentir apoyo si le han roto el corazón o encontrar refugio en la pareja si se ha tenido un problema en el trabajo, son ejemplos de lo importante que son las relaciones interpersonales. Hacen que el dolor sea un poquito menor si la persona se siente acompañado.

Según el psicólogo Roberto Aguado Romo, el amor es el mejor antídoto contra las adicciones. Se ha podido ver en la consulta cómo los vínculos que se establecen desde el amor, en el sentido más amplio de la palabra, van a ser el pilar fundamental del tratamiento, imprescindible para el cambio del paciente.

Propósito y significado de la vida

Una vida con significado es aquella en la que las personas se sienten conectadas con algo más grande que ellas mismas. La investigación ha relacionado este sentido vital al bienestar.

Los individuos con un sentido de propósito y significado informan de mayor satisfacción con la vida, un afecto más positivo, niveles más altos de optimismo y mejor autoestima. A esto cabe añadir que resulta menos probable que presenten problemas psicológicos. Sin embargo, la búsqueda de sentido se relaciona con menor satisfacción con la vida. Parece que, aunque tener sentido y propósito es beneficioso, el proceso de encontrar el significado de la vida puede implicar desafío y confusión.

Amabilidad y generosidad

Aunque este punto tiene mucho que ver con los aspectos más sociales, la generosidad y las conductas de ayuda han sido un punto también destacable a estudiar desde la psicología positiva. La investigación en este sentido apunta a que el hecho de dar es más beneficioso para el que da que para el que recibe. Este aspecto está asociado a una mayor satisfacción personal y vital e incluso a una buena salud.

En un estudio llevado a cabo en Japón con estudiantes universitarios, simplemente pidiéndoles que contaran las conductas amables que realizaban durante el día, informaron de un aumento en su bienestar, así como de un mayor número de comportamientos amables llevados a cabo después.

Técnicas de intervención

La emoción ha sido un tema de interés en la facultad de TECH Universidad Tecnológica, hasta el punto en que se han creado múltiples programas de estudio y enseñanza sobre las diversas formas de intervención psicológica en las patologías mentales que existen. Tal es el caso del Máster en Coaching Educativo para Psicólogos y el Máster en Intervención Psicológica de los Trastornos Psicosomáticos.

Así mismo, entre las ofertas que ofrece la institución, se encuentra el Máster en Terapia del Bienestar Emocional. En él se encuentran referencias de los estados emocionales que dañan o, al contrario, ayudan a las personas a superar sus crisis. La importancia que este posgrado le otorga a la emoción en el comportamiento humano dará al estudiante las herramientas necesarias para comprender un poco mejor el funcionamiento de la mente.

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