Creencias actuales sobre el cannabis
El cannabis es una droga rodeada de creencias falsas que suscitan una gran polémica a nivel social cerca de su impacto en la salud.
facultad de psicología · adicciones
jue. 09 de sep. 2021
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Según la OMS, el cannabis es, de lejos, la sustancia más adictiva y más ampliamente cultivada, consumida y distribuida ilegalmente en el mundo. A pesar de su uso popular entre los adolescentes, se trata de una droga rodeada de creencias falsas que suscitan una gran polémica a nivel social acerca de sus posibles beneficios o daños a la salud.

Contexto

La mitad de las incautaciones de drogas realizadas por la policía en el mundo son de cannabis. Se realizan en la práctica de la totalidad de los países actualmente existentes. Cerca de 147 millones de personas, es decir, el 2,5% de la población, consume cannabis mientras que un 0,2% consume cocaína y el 0,2% abusa de los opiáceos. España se encuentra entre los países con mayores cifras de prevalencia anual (más del 8%). De hecho, los adolescentes españoles se sitúan entre los jóvenes adolescentes que más consumen cannabis según una encuesta realizada entre 2013-14 en 42 países por la OMS (la mayoría europeos). En el caso español cada vez se consume más pronto.

En la última década, el consumo de cannabis se ha incrementado a una velocidad mucho mayor que el consumo de cocaína u opiáceos. Las regiones geográficas donde más se ha incrementado han sido América del Norte, Europa occidental y Australia. El consumo de cannabis está más vinculado a los jóvenes y la edad de inicio es considerablemente más baja que en el caso de otras drogas. En los países con mayor poder adquisitivo, el consumo de cannabis comienza hacia la mitad y final de la adolescencia. Los consumos más intensos se producen hacia los 20 años descendiendo progresivamente, según se va acercando la treintena. El 10% de los consumidores son consumidores diarios y entre el 20-30% suelen tener un consumo semanal.

Entre las drogas es probablemente la más fácil de conseguir y la más accesible al bolsillo de los jóvenes. El cannabis consumido en forma de hierba (marihuana) está siendo la forma de consumo más popular en los países de la Unión Europea por la tendencia existente a cultivar la planta en el ámbito doméstico. Este hecho facilita también un fenómeno de tráfico, habitual entre los jóvenes, con el fin de obtener dinero para consumir otras drogas o pagarse gastos que de otra forma no podrían permitirse.

Familia

Otro fenómeno observado respecto a este consumo es la alta permisividad de las familias hacia las conductas de consumo de sus hijos e hijas. En muchos casos es producto de su propia visión y percepción “relajada” sobre esta sustancia. Dificulta la capacidad para dimensionar con realismo la gravedad del consumo de los adolescentes y jóvenes.

Es una droga rodeada de creencias falsas. Suscita gran polémica a nivel social acerca de sus posibles beneficios sobre la salud y su uso terapéutico, la legalización o no de su uso y la poca percepción de riesgo, etc. Está siendo en estos momentos la sustancia que produce el mayor número de pacientes en tratamiento comparada con otras drogas.

Se trata, por tanto, de un problema de gran entidad sobre el que están avisando hace tiempo los profesionales de salud. Al menos lo que prevén un incremento de Trastornos Mentales en la edad adulta derivado de consumo de cannabis realizados durante la adolescencia y juventud. La magnitud de este problema interpela como profesionales para desarrollar intervenciones eficaces orientadas al tratamiento de las personas que abusan del cannabis. También a crear programas preventivos orientados a los adolescentes y jóvenes que sensibilicen sobre los riesgos derivados del consumo del cannabis a éstos y sus familias.

Creencias actuales

Sobre el cannabis existen una gran cantidad de creencias falsas y mitos que condicionan el consumo de éste. Se mencionarán algunos que se han encontrado en los jóvenes y que indican la necesidad de una mayor intensidad en las intervenciones preventivas en los entornos escolares y familiares:

Influencia social

Una de las creencias extendidas es que si “todo el mundo fuma no debe ser algo perjudicial”. El argumento de la normalidad, lo habitual, se instala en el pensamiento adolescente como un hecho indiscutible. Pero esto no es cierto. Aunque existe una cantidad importante de los jóvenes, como ya se ha dicho arriba, que consumen cannabis, la gran mayoría de los jóvenes no lo hacen. Mostrar a los adolescentes que dicha creencia no coincide con la realidad es uno de los argumentos que se tendrá que esgrimir frente a los adolescentes que se inician, consumen o pueden estar en disposición de consumir cannabis.

Por otra parte, sobre la capacidad generadora de daño del cannabis, también se sabe que las personas que consumen marihuana aumentan en 5 veces la posibilidad de padecer un infarto inmediatamente después de haber consumido y durante una hora.

Naturalidad de la droga

Una creencia derivada de la anterior es que el cannabis es una sustancia natural y, por tanto, no perjudicial. Que sea una sustancia natural no implica que no tenga efectos indeseados. Existen muchas sustancias naturales o compuestos naturales que son venenosos y no se consumen.

Nivel de adicción

Otra de las creencias que poseen los adolescentes o jóvenes es que el cannabis no es una sustancia adictiva. Ya es un hecho demostrado que el cannabis genera adicción por su actuación sobre el sistema de recompensa y gratificación. Las estimaciones sobre el número de adultos adictos a la sustancia se encuentran en un 9-10%, duplicándose en el caso de los adolescentes.

Frecuencia de consumo

Existe otra creencia que consiste en pensar que si sólo se consume el fin de semana no eres un adicto. Esto no es cierto, las personas que consumen el fin de semana pero de una forma intensiva o compulsiva también pueden desarrollar una adicción y se puede desarrollar una dependencia. El THC, sustancia presente en el cannabis dura en el organismo aproximadamente una semana (se elimina tan sólo el 50%). Aunque se fume cada fin de semana la sustancia sigue en el organismo y los efectos en el cerebro se irán acumulando.

Es una droga sana

Otra creencia muy común es pensar que el cannabis es más sano que el tabaco y menos perjudicial. Sin embargo, fumar cannabis aumenta los riesgos de sufrir un cáncer porque contienen muchas de las sustancias cancerígenas del tabaco y en mayor cantidad. Al ser broncodilatador, la absorción de sustancias tóxicas es más fácil.

Efectos sobre la ansiedad

Entre los consumidores, otra creencia extendida es que es una sustancia que es muy indicada para sentirse mejor, reducir la ansiedad y estar con mejor humor. Un elevado porcentaje de personas padecen ansiedad o depresión. Los datos al respecto indican lo contrario: la marihuana empeora los síntomas de ansiedad y produce crisis de angustia debido al efecto rebote. Cuando los efectos ansiolíticos de la marihuana desaparecen las personas se sienten más angustiadas, con más ansiedad. También se ha encontrado que el cannabis está asociada a la depresión, pudiendo ser desencadenante de ella o convirtiéndose en una forma de aliviar un estado depresivo previo.

Relejación y concentración

El cannabis ayuda a relajarse y concentrarse. Esta creencia es otra de las que circulan entre los consumidores de marihuana. El caso es que la marihuana produce dificultades de atención, concentración y de memoria. Existe un número importante de jóvenes que se reúnen antes de entrar en su centro educativo para consumir. Los estudios realizados indican que entre los alumnos que repiten curso la tasa de consumo es el doble que entre los que no, y que el rendimiento escolar es mucho menor.

Conducción

La creencia de que se puede conducir habiendo fumado marihuana también es muy extendida. Se piensa que en ese sentido la marihuana no es como el alcohol en este sentido pero esto no es así. La marihuana incrementa el tiempo de reacción por lo que existen más riesgo de sufrir un accidente de tráfico.

Afectación al feto

Otra creencia, más específica de las mujeres que desean ser madres o están embarazadas es que la marihuana no afecta al feto. El cannabis actúa sobre el sistema endocannabinoide, alterándolo. Puede causar a largo plazo dificultades de aprendizaje en el niño o la niña.

Motivos de consumo

Las creencias están en el origen de los motivos para consumir. Si las creencias tienen que ver con la certeza de que consumir cannabis tienen efectos negativos en la salud, que el consumo es ilegal, que el cannabis conduce al consumo de otras drogas, que produce enfermedades mentales o que provoca problemas familiares o perjudica a las personas del entorno, es muy probable que éstas actúen como un factor protector del consumo.

Según el estudio de Morales-Manrique et al. (2011), los motivos que impulsan a un consumo ocasional del cannabis suelen estar asociados al olvido de los problemas y a relajarse (aliviar el dolor, la tensión y el estrés) y divertirse. También, en el caso del consumo diario, el motivo suele ser el de relajarse y divertirse. Relajarse y divertirse, es decir deshacerse de la tensión, son los efectos principales que buscan los consumidores de marihuana. Sin embargo, los jóvenes que no consumen aducen razones como el perjuicio de la salud física y mental, la no necesidad de consumir para tener sentimientos de bienestar y la utilización de formas de diversión alternativas al consumo.

De cara al tratamiento, uno de los aspectos a abordar será el de las creencias. La importancia de estar actualizados respecto a las creencias de los jóvenes respecto a su consumo y ofrecer datos objetivos al respecto será una de las tareas a realizar en el tratamiento para conseguir la modificación de la conducta adictiva del paciente.

Sustancias adictivas

La psicología es una herramienta de gran valor, la cual se utiliza de forma frecuente para intervenir en los trastornos o patologías mentales de las personas. En los últimos años, estas enfermedades abstractas han tenido un aumento en las cifras de presentación. Por lo tanto, en todo el mundo se ha propuesto la profundización en el tema ya sea por medio de investigaciones científicas o de posgrados académicos que capaciten a los profesionales de este sector.

Es por eso que TECH Universidad Tecnológica hoy en día le da una gran importancia a los programas creados en la Facultad de Psicología. Opciones como el Máster en Psicopatología Infantojuvenil o el Máster en Psicología Educativa y de la Salud proporcionan las herramientas necesarias para abordar todos los problemas mentales, desde el más abstracto hasta el más común. Así mismo, el Máster en el Tratamiento Cognitivo-Conductual de las Adicciones se especializa en erradicar las sustancias o comportamientos que puedan significar un daño importante en la vida de algunas personas.

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