Nutrición en cardiopatías pediátricas

Para el cuidado de la nutrición en cardiopatías pediátricas se debe realizar una valoración del estado nutricional del paciente en cada revisión, y remitir a Unidades Especializadas de Nutrición Pediátrica precozmente cuando exista desnutrición o sea un paciente de riesgo debido a la complejidad de su cardiopatía.

facultad de medicina · pediatría
viernes, 16 de septiembre de 2022
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La desnutrición es una situación frecuente en el paciente con cardiopatía congénita y tiene efecto directo sobre la morbimortalidad. Tiene un origen multifactorial y complejo, aunque puede resumirse como desbalance entre la ingesta y el gasto energético. Para el cuidado de la nutrición en cardiopatías pediátricas se debe realizar una valoración del estado nutricional del paciente en cada revisión, y remitir a Unidades Especializadas de Nutrición Pediátrica con rapidez cuando exista desnutrición o sea un paciente de riesgo debido a la complejidad de su cardiopatía.

Estado de nutrición en cardiopatías pediátricas

Se llama desnutrición a la expresión clínica de un fallo del crecimiento mantenido que se traduce en la alteración del tamaño y composición corporales. La prevalencia de la desnutrición en el paciente pediátrico con cardiopatía es muy alta. Los estudios de prevalencia de los años 60, encontraron en torno a un 52 % de desnutrición en niños con cardiopatía. A pesar de los múltiples avances en el tratamiento médico y quirúrgico de estos pacientes, no ha mejorado notablemente. En 2007, en España, detectaron que un 50 % de pacientes pediátricos sufrían de desnutrición en el momento de la cirugía, cifra comparable a la encontrada en series de pacientes de otros países desarrollados como Estados Unidos, con una prevalencia del 51 %.

Las cardiopatías congénitas son una de las malformaciones más frecuentes, con una incidencia estimada entre 4 y 12 por cada 1000 recién nacido vivos. Los niños con cardiopatías congénitas generalmente tienen peso y talla normales para su edad gestacional y sexo en el momento del nacimiento, pero en las primeras semanas de vida comienza a hacerse evidente el retraso ponderal. Si esta situación perdura en el tiempo podría generar retraso en la estatura. Se denomina desnutrición aguda cuando sólo existe afectación de peso, y desnutrición crónica cuando se afectan el peso y la talla, y en casos graves también el perímetro craneal.

Pacientes lactantes

Los pacientes que presentan un riesgo más alto de desnutrición son los lactantes. Las causas de dicha vulnerabilidad son varias. Por un lado, presentan mayores requerimientos en cuanto a su crecimiento y los depósitos son escasos. Un lactante de 3 meses de vida invierte un 30 % de la energía que ingiere en crecer. Esa cifra va reduciéndose a lo largo del primer año. Por otro lado, existe una inmadurez fisiológica en los órganos y sistemas relacionados con la alimentación. Además, hay que destacar la falta de autonomía, que les hace dependientes de la atención de sus cuidadores.

En la literatura se encuentran definidos patrones de crecimiento según el tipo de cardiopatía congénita, aunque con limitaciones. La mayoría de las investigaciones concluyen que los pacientes con hipertensión pulmonar y los pacientes con cardiopatías hemodinámicamente significativas son los que presentan más riesgo de compromiso nutricional.

A pesar de que son numerosas las publicaciones sobre la nutrición en el paciente con cardiopatía, la evidencia científica no es concluyente. Esto se debe a la gran heterogeneidad en la bibliografía. Los métodos para valorar el grado de desnutrición no están estandarizados, los pacientes son complejos y presentan grandes diferencias que hacen muy difícil su comparación, por la edad, el tipo de lesión estructural y el momento de la cirugía.

Consecuencias de la desnutrición

La importancia de la desnutrición en el paciente con cardiopatía congénita radica en las consecuencias negativas que tiene sobre la evolución de la enfermedad y sobre el crecimiento y el desarrollo del individuo.

La desnutrición en esta población se ha asociado a peor calidad de vida, mayor número de hospitalizaciones antes de la intervención quirúrgica y a una mayor incidencia de infecciones debido a un sistema inmune deficitario. Hay series clínicas que demuestran un aumento de la morbimortalidad en relación con la cirugía y aumento de la estancia hospitalaria postcirugía. Las causas de esa estancia prolongada son la mayor necesidad de ventilación mecánica, mayor necesidad de soporte inotrópico y mayor incidencia de infecciones nosocomiales.

La mala nutrición en cardiopatías pediátricas a nivel moderada-severa, también es un factor de muerte en lista de trasplante cardíaco. Las dificultades cognitivas que presentan algunos pacientes con cardiopatía congénita tienen un origen multifactorial, pero existen publicaciones que sugieren que la desnutrición puede jugar un papel en su desarrollo, como lo hace en otros tipos de enfermedades crónicas. Un estudio en pacientes diagnosticados de síndrome de cavidades izquierdas hipoplásicas muestra una asociación entre talla baja y alteraciones en el neurodesarrollo.

Mecanismos de la desnutrición

Los mecanismos por los que se produce la desnutrición son múltiples, y se explican a continuación, pero podría resumirse en este desbalance: aumento del gasto energético y disminución de la ingesta de nutrientes. Dependiendo del tipo de cardiopatía congénita, y de la gravedad, estos pacientes presentarán un cuadro clínico variado que puede ir desde pacientes prácticamente asintomáticos hasta pacientes en situación de insuficiencia cardíaca descompensada, que además pueden tener hipoxemia e hipertensión pulmonar.  En general, cuánta más repercusión hemodinámica tiene una cardiopatía, más vulnerable será ese paciente a presentar problemas nutricionales.

Ingesta insuficiente

El paciente pediátrico con cardiopatía congénita sufre anorexia. Esa falta de apetito es producida por varios motivos. Por un lado, la propia situación de enfermedad: existen factores neurohormonales como el TNFalfa, que inhiben receptores beta3adrenérgicos a nivel del sistema nervioso central produciéndose anorexia. Por otro lado, algunas medicaciones como la digoxina que pueden provocar náuseas, vómitos y diarrea. Estos pacientes presentan frecuentemente dificultades para la succión por el aumento del trabajo respiratorio y la polipnea en el contexto de la insuficiencia cardiaca. Los lactantes con cardiopatías suelen reclamar las tomas con avidez, pero se fatigan rápidamente y por ello, el volumen ingerido es escaso.

Algunos pacientes presentan dificultades a la hora de la masticación y la deglución a causa de malformaciones asociadas (que se pueden ver en síndromes genéticos), o a raíz de complicaciones postoperatorias, por ejemplo, una lesión de cuerdas vocales al dañarse el nervio laríngeo recurrente. La capacidad gástrica de muchos pacientes se ve disminuida por la hepatomegalia y la ascitis, y favorece la saciedad precoz. Estas situaciones condicionan que el paciente con cardiopatía no ingiera los nutrientes necesarios para crecer adecuadamente.

Aumento del gasto energético

Muchos pacientes a pesar de ingerir las calorías diarias adecuadas para su edad y sexo también presentan desnutrición, debido a que el gasto energético del paciente con cardiopatía es más alto que el correspondiente a un niño sano de su edad. Los niños tienen un gasto energético basal más alto que los adultos, que es todavía mayor en situación de enfermedad crónica. Además, cuánto más joven es el individuo, más comprometido puede verse su crecimiento, por eso los lactantes son la población de más riesgo.

El paciente cardiológico puede llegar a necesitar un 150 % de las necesidades calculadas para un individuo sano de su edad, peso y talla en percentil 50. Entre las causas del aumento del gasto energético están la cardiomegalia, la hipertrofia y dilatación cardíacas generan mayor consumo de oxígeno. También aumentan el gasto energético los síntomas de insuficiencia cardíaca, como la dificultad respiratoria, en pacientes que usan musculatura accesoria de manera continua.

Cuidado de cardiopatías congénitas

Las cardiopatías congénitas son diagnosticadas al año a razón de 1,5 millones de casos nuevos. Por ello, son una enfermedad importante y de cuidado que, no obstante, ha logrado grandes avances en su detección temprana y tratamiento. De estos avances nace el programa que hemos diseñado en TECH Universidad Tecnológica: El Máster en Diagnóstico y Tratamiento en Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas. Con este programa podrás estar al tanto de las más novedosas técnicas de tratamiento y cuidado de la enfermedad.

También podrás encontrar programas como el Máster en Ortopedia Infantil, enfocado en el cuidado posquirúrgico de este tipo de pacientes con distintas técnicas. También encontrarás el Máster en Neuroeducación y Educación Física. Con él podrás ahondar en las múltiples ramas de las neurociencias.

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