Estandarización de los procesos sanitarios
Evaluar los métodos de estandarización de los procesos sanitarios demuestra la importancia de una coordinación del trabajo clínico.
facultad de medicina · análisis clínicos
dom. 13 de jun. 2021
0

Al evaluar los procesos de estandarización de los procesos sanitarios se demuestra la importancia de una coordinación del trabajo en el laboratorio clínico. Así mismo, identificar los distintos perfiles sanitarios necesarios para llevar a cabo una correcta administración en la empresa obliga a los especialistas a definir los tipos de procesos que se gestionan en el objetivo medicinal.

Concepto y objetivos

En “La Estructuración de las Organizaciones” (Henry Mintzberg), se describen seis mecanismos de control para la coordinación de las estructuras:

Adaptación mutua

La adaptación mutua es la coordinación del trabajo mediante el sencillo procedimiento de comunicación informal. La gente que realiza el trabajo interactúa entre sí para coordinarse, como los canoeros que rápidamente coordinan sus acciones unos con otros. Los operadores se relacionan directamente. Es decir, la adaptación mutua es utilizada en la más sencilla de las organizaciones porque es la manera más obvia de lograr la coordinación.

Es observable, también en los niveles más altos, por ejemplo, la coordinación entre director de laboratorio y su técnico de laboratorio. También entre un técnico de laboratorio y su auxiliar.

Supervisión directa

La supervisión directa es en la que una persona coordina dando órdenes a otros. Por lo general surge cuando un cierto número de personas tienen que trabajar juntas. Por ejemplo, diez personas en un laboratorio clínico no pueden coordinarse mediante la adaptación mutua. Por ende necesitan un líder o jefe que, a través de instrucciones, coordine su trabajo.

Estandarización de los procesos

La estandarización de los procesos de trabajo significa la especialización. Es decir, la programación del contenido del trabajo directamente y los procedimientos a seguir. Por tradición, la labor de muchos analistas consiste en programar el trabajo de las diferentes personas para coordinarlo de manera rigurosa. Por ejemplo, el manual de procedimiento de siembra en un laboratorio de microbiología.

Estandarización de los resultados

La estandarización de los resultados significa la especificación no de lo que se quiere hacer, sino de sus resultados. De esta manera, la interfase entre los trabajos está predeterminada. Por ejemplo, el caso de la realización de una PCR con el objetivo de determinar si el paciente tiene o no Covid-19.

Estandarización de las habilidades

La estandarización de las habilidades, al igual que la de los conocimientos, es otra manera, aunque no muy rigurosa, de lograr la coordinación. Aquí se estandariza al trabajador más que las labores que desempeña o los resultados que obtiene. Se adquieren ciertos conocimientos, destrezas y habilidades para que, en forma subsecuente, los apliquen en el trabajo. Por lo regular, esta estandarización tiene lugar fuera de la organización y antes que el trabajador ocupe su puesto. Por ejemplo, en una escuela profesional, en una universidad, etc.

En efecto, los estándares no provienen de los analistas. Son internalizados por los operadores como insumos para desempeñar el trabajo que se les asigna. La coordinación se logra gracias a lo que los diferentes operadores saben qué pueden esperar de cada uno de ellos. Cuando un anestesista y un cirujano se encuentran en la sala de operaciones para extraer un apéndice, no requieren de mucha comunicación porque cada uno de ellos sabe con exactitud lo que hará el otro. Así se coordinan.

Estandarización de las normas

La estandarización de las normas significa que los trabajadores comparten una serie de creencias comunes. Por tanto, logran coordinarse a partir de este hecho. Por ejemplo, el uso de guantes y mascarilla para la manipulación de cualquier muestra biológica.

Aplicación gradual

Estos mecanismos de coordinación pueden considerarse como los elementos básicos de una estructura; el adhesivo que mantiene la cohesión de las organizaciones. Al parecer también mantienen un cierto orden: a medida que el trabajo organizacional se vuelve difícil y complejo, los medios de coordinación favorecidos parecen cambiar de la adaptación mutua (el mecanismo más sencillo) a la supervisión directa. Luego aparece la estandarización, preferentemente de los procesos de trabajo o de las normas, los resultados o las habilidades, para al final regresar a la adaptación mutua.

Profesiones sanitarias

De conformidad con el artículo 36 de la Constitución y a los efectos de la Ley 44/2003 (última modificación el 30 de septiembre de 2020), son profesiones sanitarias, tituladas y reguladas, aquellas cuya formación pregraduada o especializada se dirige específica y fundamentalmente a dotar a los interesados de los conocimientos, habilidades y actitudes propias de la atención de salud. Están organizadas en colegios profesionales oficialmente reconocidos por los poderes públicos, de acuerdo con lo previsto en la normativa específicamente aplicable.

Existe una gran variabilidad de profesiones sanitarias:

  • Licenciado en medicina, en farmacia, en odontología y en veterinaria. También los títulos oficiales de especialista en ciencias de la salud para licenciados: psicólogos, químicos, biólogos y bioquímicos.
  • Diplomado en enfermería, en fisioterapia, en terapia ocupacional, en podología, en óptica y optometría, en logopedia y en nutrición humana y dietética.
  • Técnico superior en anatomía patológica y citología, en dietética, en documentación sanitaria, en higiene bucodental, en imagen para el diagnóstico, en laboratorio de diagnóstico clínico, en ortoprotésica, en prótesis dentales, en radioterapia, en salud ambiental y en audioprótesis.
  • Técnico en cuidados auxiliares de enfermería y en farmacia.

Principios

  1. Existirá formalización escrita de su trabajo reflejada en una historia clínica. Deberá ser común para cada centro y única para cada paciente atendido en él. La historia clínica tenderá a ser soportada en medios electrónicos y a ser compartida entre profesionales, centros y niveles asistenciales.
  2. Se tenderá a la unificación de los criterios de actuación. Estarán basados en la evidencia científica y en los medios disponibles y soportados en guías y protocolos de práctica clínica y asistencial. Los protocolos deberán ser utilizados de forma orientativa, como guía de decisión para todos los profesionales de un equipo. Serán regularmente actualizados con la participación de aquellos que los deben aplicar.
  3. La eficacia organizativa de los servicios, secciones y equipos, o unidades asistenciales equivalentes sea cual sea su denominación, requerirá la existencia escrita de normas de funcionamiento interno. También la definición de objetivos y funciones tanto generales como específicas para cada miembro del mismo. Así mismo, la cumplimentación por parte de los profesionales de la documentación asistencial, informativa o estadística que determine el centro.
  4. La continuidad asistencial de los pacientes, tanto la de aquellos que sean atendidos por distintos profesionales y especialistas dentro del mismo centro como la de quienes lo sean en diferentes niveles, requerirá en cada ámbito asistencial la existencia de procedimientos, protocolos de elaboración conjunta e indicadores para asegurar esta finalidad.
  5. La progresiva consideración de la interdisciplinariedad y multidisciplinariedad de los equipos profesionales en la atención sanitaria.

Necesidad de gestión por procesos

Gestión clínica en las organizaciones sanitarias

  1. Las administraciones sanitarias, los servicios de salud o los órganos de gobierno de los centros y establecimientos sanitarios, según corresponda, establecerán los medios y sistemas de acceso a las funciones de gestión clínica. Lo harán a través de procedimientos en los que habrán de tener participación los propios profesionales. Tales funciones podrán ser desempeñadas en ejercicio de los criterios que acrediten los conocimientos necesarios y la adecuada capacitación.
  2. Para efectos de esta ley se tienen en consideración funciones de gestión clínica como las relativas a la jefatura o coordinación de unidades y equipos sanitarios y asistenciales, las de tutorías y organización de formación especializada, continuada y de investigación y las de participación en comités internos o proyectos institucionales de los centros sanitarios. Están dirigidos, entre otros, a asegurar la calidad, seguridad, eficacia, eficiencia y ética asistencial, la continuidad y coordinación entre niveles o el acogimiento, cuidados y bienestar de los pacientes.
  3. El ejercicio de funciones de gestión clínica estará sometido a la evaluación del desempeño y de los resultados. Tal evaluación tendrá carácter periódico y podrá determinar, en su caso, la confirmación o remoción del interesado en dichas funciones. Tendrá efectos en la evaluación del desarrollo profesional alcanzado.
  4. El desempeño de funciones de gestión clínica será objeto del oportuno reconocimiento por parte del centro, del servicio de salud y del conjunto del sistema sanitario, en la forma en que en cada comunidad autónoma lo determine.
  5. El Gobierno desarrollará reglamentariamente lo establecido en los apartados anteriores, definiendo las características y los principios generales de la gestión clínica, y las garantías para los profesionales que opten por no acceder a estas funciones.

Gestión de procesos en el laboratorio clínico (LC)

La gestión de procesos en el LC aporta una visión alternativa a los modelos tradicionales de organización. Los anteriores están basados en estructuras departamentales jerarquizadas que dificultan la orientación hacia el cliente, que podrá ser tanto interno (otra unidad dentro del LC) o externo (facultativo clínico).

La gestión de procesos en los LC facilita la utilización de herramientas con las que mejorar y rediseñar el flujo de trabajo. Sirve para hacerlo más eficiente y adaptado a las necesidades de los clientes, por lo que constituye un marco de referencia adecuado para el diseño e implementación de sistemas de gestión de la calidad.

Guía de procesos

  • Revisión por la dirección: comprende todas aquellas actividades encaminadas a desarrollar una sistemática de evaluación de los resultados de los procesos. Propone acciones de mejora, marcando objetivos y asignando las correspondientes responsabilidades.
  • Gestión para la planificación y mejora continua: comprende las actividades encaminadas a garantizar la mejora continua del proceso. Establece los objetivos anuales, alineados con la estrategia del hospital o centro sanitario donde el LC esté ubicado. El plan de acción para su consecución (plan de mejora continua) va en función del análisis de la información clave (entradas del proceso).
  • Atención al cliente (facultativos clínicos): comunicación con los clientes para atender sus consultas, demandas, reclamaciones y medida del grado de satisfacción. Este proceso tiene tres subprocesos: comunicación con los clínicos, gestión de las reclamaciones y medida de satisfacción de los clientes.
  • Diseño y desarrollo: este proceso se aplica a las actividades que tienen por objeto validar que los métodos analíticos desarrollados o implantados en el LC cumplen las especificaciones que previamente se han identificado para su uso previsto.
  • Gestión de recursos humanos del LC (excluyendo aquellos que sean competencia de la dirección del centro). Tienen como objetivo que el personal sea competente (formación y habilidades).
  • Gestión de infraestructuras: adquisiciones y mantenimiento de equipos e instalaciones del LC.
  • Gestión del ambiente de trabajo: actividades relacionadas con el control de las condiciones sobre factores físicos (temperatura), sociales, psicológicos (ergonomía), ambientales del LC.

Análisis clínicos

Los profesionales sanitarios desarrollan funciones en los ámbitos asistencial, investigador, docente, de gestión clínica, de prevención y de información, y educación sanitaria, entre otras. Para cada una de estas especialidades, TECH Universidad Tecnológica desea cubrir la demanda por medio de posgrados académicos de alta calidad.

El Máster en Psicología Forense, Psicodiagnóstico y Peritaje Judicial para Médicos y el Máster en Cáncer de Origen Desconocido y Cáncer Infrecuente son una prueba de la variedad de programas creados por la institución. Ellos aseguran la posibilidad de colocar al estudiante en la vanguardia del ámbito de trabajo por medio de las técnicas docentes más desarrolladas y una estructura teórico-práctica totalmente compatible con la vida personal y laboral de los interesados.

Lo mismo sucede con el Máster en Análisis Clínicos de TECH, el cual se concentra en los avances científicos y tecnológicos en el campo de la bioingeniería, la informática y la estadística. Claro, todo esto enfocado en el desarrollo de conocimientos relacionados con la gestión de los procesos sanitarios.

Artículos relacionados

1 /

Compartir