Definición de alimentos funcionales

Con los Alimentos Funcionales (AF) se ha introducido la consideración de que algunos alimentos pueden tener un beneficio adicional al suyo, dado que pueden ser suministradores de energía y nutrientes.

facultad de medicina · medicinas alternativas y complementarias
miércoles, 17 de agosto de 2022
0

Uno de los principales retos a los que se enfrenta la ciencia de los alimentos funcionales es la ausencia de una definición propia. Este vacío conceptual ha generado una gran confusión de términos, lo cuales han sido aprovechados por algunas empresas de alimentación en sus labores de marketing. El uso de estos alimentos dentro de la medicina integrativa es una parte importante y con gran influencia en el pronóstico de los pacientes. En este artículo veremos la definición de alimentos funcionales desde la medicina.

Aproximaciones a la definición de alimentos funcionales

Según el concepto tradicional de nutrición, la principal función de la dieta es aportar los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Este concepto de “nutrición adecuada” está siendo sustituido por el de “nutrición óptima”, que contempla la posibilidad de que algunos alimentos mejoren la salud de la población y reduzcan el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades. Gracias a los Alimentos Funcionales (AF) se ha empezado a considerar que algunos alimentos pueden tener un beneficio adicional al suyo, dado que pueden ser suministradores de energía y nutrientes.

Aún no existe una definición de alimentos funcionales, porque se trata más de un concepto que de un grupo de alimentos. Por tanto, no constituyen un grupo de alimentos como tal, sino que resultan de la adición, sustitución o eliminación de ciertos componentes a los alimentos habituales. Dentro de este grupo de AF se incluyen no solo los productos manufacturados, sino también ciertos alimentos naturales (aceite de oliva, tomate, legumbres, etc.) que contienen componentes beneficiosos para la salud.

Se consideran por tanto AF aquellos alimentos que, con independencia de aportar nutrientes, han demostrado científicamente que tienen compuestos biológicos (nutrientes o no nutrientes), con efecto selectivo positivo añadido sobre una o varias funciones del organismo, de manera que proporcionan un mejor estado de salud y bienestar. Estos alimentos ejercen además un papel preventivo, puesto que reducen los factores de riesgo que provocan la aparición de enfermedades. Sucede así por ejemplo con las frutas y verduras, cuyos flavonoides neutralizan los radicales libres de oxidación.

Presente y futuro de los alimentos funcionales

La industria alimentaria está realizando una fuerte inversión en el desarrollo de este tipo de productos, que se refleja en el aumento de su presencia en los lineales del supermercado. Surge como respuesta a una creciente preocupación de la población por tener una alimentación adecuada, potenciada por la creciente asociación entre alimentación, salud y belleza.

Es un requisito de los AF que sigan siendo un alimento, manteniendo las características organolépticas de los tradicionales. De modo que, si se consumen por ejemplo en forma de píldoras, cápsulas, polvos, etc., no se pueden llamar así. Además, los AF deben ser consumidos dentro de una dieta variada y equilibrada, en las mismas cantidades en las que habitualmente se consumen el resto de los alimentos.

En 1999, se elaboró en Europa un primer documento de consenso basado en conceptos científicos en relación con estos alimentos. En este documento, el Internacional Life Science Institute (ILSC) estableció que: «Alimento funcional es aquel que contiene un componente, nutriente o no nutriente, con efectos selectivo sobre una o varias funciones del organismo, con un efecto añadido por encima de su valor nutricional y cuyos efectos positivos justifican que pueda reivindicarse su carácter funcional o incluso saludable”.

Según el ILSI, un alimento funcional puede ser:

  • Un alimento natural.
  • Un alimento al que se le ha agregado o eliminado un componente por alguna tecnología o biotecnología.
  • Un alimento donde la naturaleza de uno o más componentes ha sido variada.
  • Un alimento en el cual la biodisponibilidad de uno o más de sus componentes ha sido modificada.
  • Cualquier combinación de las anteriores posibilidades.

Características de los alimentos funcionales

Los AF, como tales, deben tener unas características determinadas:

  • Deben ser de naturaleza alimentaria. Tienen que ser alimentos que se manipulen para conseguir algún beneficio extra a través de eliminación, reducción o adición de algún componente.
  • Los AF son básicamente alimentos “clásicos” que llevan incorporados nuevos componentes alimentarios o no alimentarios, siempre que tengan un claro efecto beneficioso. Sus principales características son:
    • Mejora los mecanismos de defensa biológica.
    • Prevención o recuperación de algunas enfermedades específicas.
    • Control de las condiciones físicas y mentales.
    • Retardo del proceso de envejecimiento.
  • Deben consumirse como parte de una dieta diaria, teniendo en cuenta que la base debe ser una alimentación completa y variada.
  • Los AF complementan la función nutritiva y la prevención de ciertas enfermedades. Hay que tener en cuenta que las cantidades deben ser las consumidas de manera habitual en la dieta.
  • La presentación de un AF tiene que ser como la de un alimento, sin modificar sus características. Nunca deben presentarse en forma de cápsulas o comprimidos.
  • Debe haber pruebas científicas que demuestren sus propiedades.
  • El diseño de un AF debe ser medido por el impacto que determinados nutrientes ejercen sobre funciones del organismo humano. Hay que conocer los mecanismos de actuación, las dosis adecuadas, además de comprobar la objetividad, pues funciona para validar definitivamente la utilidad de su recomendación, también debe estar definido a qué grupos de población se dirige.

Clasificación de alimentos funcionales

Existen AF naturales que pueden considerarse funcionales por tener efectos específicos, los cuales son beneficiosos para la salud. Por ejemplo:

  • Alimentos naturalmente ricos en fibra soluble: Incluye alimentos como el salvado de avena y el psyllium (zaragatona), que se han asociado con una reducción en la incidencia de enfermedad coronaria.
  • Frutas y verduras: su consumo en cantidades adecuadas (cinco o más raciones al día) se asocia con una reducción del riesgo de cáncer o de enfermedades cardiovasculares.
  • Aceite de oliva: su ingesta reduce el riesgo de enfermedad coronaria, la hipertensión arterial, el cáncer de mama y otras enfermedades.

También un alimento puede convertirse en funcional a través de las siguientes vías:

  • Eliminación de un componente conocido que causa un efecto perjudicial (proteína alergénica), por medio de alimentos funcionales. Por ejemplo, las leches infantiles en las que se eliminan una parte de las proteínas conocidas por su carácter alergénico (gluten).
  • Aumento de la concentración de un componente presente de forma natural en un alimento hasta un nivel en el que se produce el efecto deseado. Por ejemplo, el calcio en lácteos.
  • Añadir un componente no presente en la mayoría de los alimentos con efecto beneficioso. Por ejemplo, los pre y probióticos, y la adición de OMEGA 3.
  • Reemplazar un componente cuya ingesta es normalmente alta y puede tener un efecto nocivo (por ejemplo, las grasas) por otro que contenga un efecto beneficioso para el organismo.
  • Aumentar la biodisponibilidad o la estabilidad de un compuesto que produzca un efecto beneficioso o que reduzca el riesgo de padecer una enfermedad. Por ejemplo, los fitoesteroides que reducen la absorción del colesterol.

Alimentos funcionales en la medicina integrativa

Tras definir los alimentos funcionales, se comprende que su implementación en tratamientos clínicos puede ser determinante en la consecución de la salud de un paciente. Entre muchos otros factores, los AF se articulan de manera terapéutica dentro de la llamada medicina integrativa. Si deseas adquirir las competencias especializadas necesarias para implementar este enfoque terapéutico en tu práctica diaria, en TECH Universidad Tecnológica hemos diseñado el programa perfecto para ti. El Máster en Medicina y Salud Integrativa Avanzada cuenta con contenidos completos, actualizados y científicos que incluyen todos los aspectos biológicos, psíquicos y sociales del ser humano.

También puede ser de tu interés el Máster en Avances en Fitoterapia Aplicada, que te dará las herramientas para dominar esta disciplina de la medicina alternativa y mejorar la calidad terapéutica. Dentro de los programas relacionados se encuentra el Máster en Medicina Hiperbárica, un programa centrado en el manejo actualizado de la terapia de oxigenación hiperbárica.

Categorías: master

Artículos relacionados

1 /

Compartir