Diagnóstico parasitológico
El diagnóstico parasitológico hace parte del examen realizado al paciente con el fin de conocer a fondo los organismos parasitarios que puede tener en su organismo.
facultad de farmacia · infectología para farmacia
lun. 05 de jul. 2021
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Las enfermedades parasitarias constituyen un importantísimo e ineludible problema de orden sanitario y social. Por esta razón se creó, en el ámbito de la salud, el diagnóstico parasitológico Desde tiempos inmemoriales, los parásitos fueron reconocidos como causantes de enfermedad humana, probablemente por el gran tamaño de algunos, que permitía observarlos cuando eran eliminados. Las más antiguas publicaciones conocidas, como el papiro de Ebers, 1600 años AC, hacen referencia a gusanos dañinos para el hombre.

Los conocimientos científicos de las parasitosis están bien establecidos en comparación con otras enfermedades humanas. Se saben bien las características biológicas de cada parásito, los mecanismos de invasión, las localizaciones en el organismo, patología que provocan, tratamiento y medidas de prevención y control. En estos últimos años, debido al aporte de la biología molecular, estos conocimientos se han ido incrementando lo que ha permitido establecer, entre otras cosas, nuevos subtipos de especies en total relación con hospedadores animales vinculados al hombre.

Es por eso que ha tomado una gran importancia el tema de las parasitosis zoonóticas. Algunas parasitosis son cosmopolitas, debido a que las condiciones de transmisión existen universalmente, como en el caso de giardiasis que se trasmite por la contaminación de alimentos o agua con materia fecal, toxoplasmosis por contaminación con materia fecal de gatos o carne infectada consumida cruda o poco cocida.

Principios del diagnóstico

Recientemente algunas parasitosis han adquirido especial importancia, debido a la actividad oportunista de los agentes etiológicos que se diseminan cuando hay inmunodeficiencia inmunológica o cuando se utilizan drogas inmunosupresoras. Es el caso de la estrongiloidosis y la criptosporidiosis, entre otras. El progreso de algunos países o regiones del planeta ha hecho que disminuyan notoriamente algunas parasitosis que existían anteriormente.

En contraste con esto, el aumento de las comunicaciones y la facilidad para el trasporte han permitido que se difundan otras. Si se encuentran las condiciones adecuadas para su diseminación, las parasitosis pueden establecerse. Por eso, es importante que los médicos junto con todos los integrantes del equipo de salud tengan conocimiento de las patologías parasitarias denominadas exóticas y de los agentes etiológicos que las producen, su clasificación y elementos que pueden ser hallados en los estudios solicitados.

Los parásitos se dividen en dos grandes grupos: Los protozoarios (unicelulares) y los metazoarios (pluricelulares). Los primeros presentan dos formas, la vegetativa o trofozoítica (forma invasiva) y la quística o de resistencia (forma infectante). En los metazoarios encontramos tres formas que pueden ayudar al diagnóstico. La forma larvada, la forma adulta y los huevos.

Estos endoparásitos se pueden clasificar como parasitosis intestinales y hemohistoparasitos según el lugar donde se alojen. Existen, además, los ectoparásitos, elementos que pertenecen al grupo de los pluricelulares, responsables de muchas patologías dermatológicas parasitarias.

Dentro de la especialidad de parasitología juega un rol muy importante el diagnóstico parasitológico. Los procedimientos de laboratorio utilizados en el diagnóstico de dichas enfermedades deben ser del dominio de los profesionales que están a cargo de los mismos, en especial, para bioquímicos, tecnólogos de laboratorio, bacteriólogos y biólogos encargados de diagnóstico en las áreas involucradas a estas patologías.

Procedimiento

Los procedimientos diagnósticos permiten detectar patologías propiciando su prevención y/o detección precoz. Promueven el diagnóstico diferencial entre posibles patologías, dando oportunidad al tratamiento específico. Además, permite evaluar una enfermedad ya instalada, contribuyendo a escoger la mejor conducta terapéutica y estimar la actividad o recurrencia de una determinada patología.

Los métodos directos de diagnóstico son los que detectan al parásito, elementos de ellos o fracciones antigénicas en muestras de deposiciones, orina, expectoración, sangre u otros fluidos orgánicos. Los métodos indirectos han sido fundamentales en aquellas parasitosis que no se pueden detectar por los métodos directos debido a su localización tisular y, por lo tanto, es difícil la visualización del agente o de algunos de sus elementos.

Estas pruebas diagnósticas permiten evaluar la respuesta inmunológica, en su gran mayoría, humoral del hospedador y su evolución frente al tratamiento médico o quirúrgico. El aumento de eosinófilos en un paciente obliga a estudiar la posible presencia de alguna patología parasitaria.

Diagnóstico directo

Diagnóstico de parasitosis intestinales

Muestras: Heces

Coproparasitológico seriado o parasitológico seriado de materia fecal.

Consiste en la recolección de muestras de heces de varios días (seriadas). Para evitar la descomposición de las mismas y conservar los elementos parasitarios, se utilizan diversos compuestos preservadores o fijadores. Los elementos que se van a hallar en el caso de los protozoarios serán las formas quísticas y en el caso de las helmintiasis, huevos o formas larvadas. El fijador más frecuentemente usado es la formalina al 5 o 10 %. Algunos fijadores como el SAF y el PVA permiten realizar tinciones permanentes de importancia para diferenciar estructuras internas del parásito e importantes para establecer el diagnóstico.

Coproparasitológico en fresco o parasitológico en fresco de materia fecal

La muestra de heces debe ser recién emitida y evacuada espontáneamente. No deben mezclarse con orina y deben recogerse en un recipiente limpio y seco. Se puede utilizar como solución diluyente la solución fisiológica. Debido a la eliminación irregular de los elementos parasitarios, esta única muestra puede ser insuficiente para hacer diagnóstico. Las formas halladas en esta muestra son los trofozoítos en el caso de los protozoarios intestinales y larvas y huevos viables, en el caso de los helmintos. Es un requerimiento enviar la muestra en forma rápida al laboratorio con el fin de poder observar, sobre todo, las formas trofozoíticas.

Muestras seriadas de hisopados perianales o escobillado anal /Test de Graham

Esta es de elección para detectar huevos de Enterobius vermicularis. Las muestras deben recolectarse en la mañana, antes de la higiene personal durante seis días. El material se obtiene por el pasaje de una gasa húmeda en la zona perianal que posteriormente se sumerge en un frasco que contiene solución de formol al 5 % o la colocación de una cinta adhesiva transparente en dicha zona que luego se adhiere a un portaobjeto.

Estos materiales son observados posteriormente al microscopio. Existe un elevado número de técnicas de exámenes coproparasitológicos con fines diferentes. En general, podemos clasificar a las mismas, según la capacidad de concentrar elementos, cuantificar la carga parasitaria, utilidad para diagnosticar distintos estados evolutivos y la posibilidad de preparar frotis permanentes a partir de la muestra.

Técnicas sin concentración de los elementos parasitarios

Consisten en la observación de la muestra remitida; una gota de la muestra se coloca sobre un portaobjeto, se cubre con un cubreobjeto y se observa en un microscopio óptico con distintos aumentos, de acuerdo a los elementos a mirar. Se puede agregar alguna sustancia que tiña en húmedo la muestra como el lugol, azul de metileno amortiguado, etc.

Técnicas con concentración de los elementos parasitarios

Estas técnicas permiten la concentración de elementos parasitarios aumentando la sensibilidad de la muestra remitida.

  • Técnicas por centrifugación: Mediante un proceso de sedimentación por fuerza de la gravedad se logra la concentración. Algunas incluyen la extracción de grasas para mejorar la visualización. Técnica de Telleman. Técnica de Ritchie. Permite aislar quistes, huevos y larvas.
  • Técnicas por flotación: Utilizando una solución hipertónica en contacto con las heces se logran separar los elementos parasitarios por diferencia de densidad. Técnica de Sheather (Solución hipertónica de sacarosa), Técnica de Willis (Solución hipertónica de cloruro de sodio). Permite aislar quistes, huevos no operculados.

A las muestras sometidas a las técnicas de concentración, fijadas previamente, se les pueden practicar tinciones como la de Kinyoun (Diagnóstico de cryptosporidium spp, Cyclospora cayetanensis, etc.) o Tricrómica (Ameba spp). También se les pueden practicar métodos de observación por fluorescencia empleando sustancias como la aureamina y la aureaminarodamina (diagnóstico de crytosporidium spp).

La peligrosidad en los organismos

En la historia humana, la salud se ha visto afectada en diversas formas por causa de los microorganismos que contagian algunos sistemas del cuerpo humano. Esto ha producido que muchos de los profesionales de las áreas de la salud dediquen gran parte de sus esfuerzos a investigar sobre ello. Además de desarrollar medicamentos, los tratamientos para la eliminación de los mismos, han sido grandes pasos en la historia de la salud.

En TECH Universidad Tecnológica se capacita el mejor cuerpo de profesionales de la salud. Esto se debe a la metodología manejada por esta institución, en complemento con sus completos materiales de apoyo. En su Facultad de Farmacia, por ejemplo, se pueden hallar especializaciones tales como la Maestría en Asesoramiento Nutricional en Farmacia Comunitaria y la Maestría en Infectología Pediátrica. Sin embargo, para aquellos profesionales enfocados en el ámbito del tratamiento y búsqueda de enfermedades infecciosas, no cabe duda que su mejor opción será la Maestría en Enfermedades Infecciosas y Tratamiento Antimicrobiano.

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