El rol del auditor de cuentas
Dentro del marco financiero de una empresa, se debe conocer el rol que desarrolla un auditor de cuentas para el ejercicio de su actividad.
facultad de escuela de negocios
vie. 18 de jun. 2021
0

La definición formal de la auditoría de cuentas consiste en revisar y verificar las cuentas anuales de una empresa para la realización de un informe sobre la fiabilidad de dichos documentos investigados. Sin embargo, antes de desarrollar esta tarea dentro del marco financiero de las organizaciones, se debe conocer el rol específico que desarrolla un auditor de cuentas para el correcto ejercicio de su actividad.

¿Qué debe hacer un auditor?

El auditor debe realizar procedimientos de auditoría para cumplir correctamente con su función. De este modo, el auditor indaga, observa, inspecciona documentos, recalcula datos, vuelve a ejecutar procesos, solicita información, analiza confirmaciones de terceros, entre otras actividades. En este sentido, algunas de las actividades que realiza el auditor son:

  • Procedimientos de indagación con la dirección y otras unidades con el objetivo de conocer la naturaleza de la entidad, la actividad operativa, las inversiones, la financiación, la información financiera, la estructura de gobierno y la propiedad.
  • Evaluar y comprender el sistema de control interno.
  • Procedimientos analíticos sobre variaciones esperadas o inesperadas en saldos de cuentas o diversas clases de transacciones.
  • Inspeccionar documentación que respalde saldos o transacciones.
  • Observar el recuento de inventario físico.
  • Recibir confirmaciones de terceros (circularizaciones) en relación con información de la entidad. Por ejemplo, cuentas por cobrar y otras cuentas con terceros.
  • Comunicar a la dirección y a los responsables de gobierno de la entidad las deficiencias detectadas en el control interno (NIA-ES 265).
  • Comunicar a los responsables de gobierno dentro de la entidad los hechos que sean significativos y relevantes en relación con su responsabilidad de supervisión en el proceso de información financiera.
  • Trasladar a los responsables de gobierno de la entidad la responsabilidad que el auditor tiene en relación con la auditoría, así como el alcance de esta y su momento de realización.
  • El auditor debe ser independiente.

¿Qué no debe hacer un auditor?

El concepto de GAP de expectativas en la auditoría corresponde a la diferencia que existe entre lo que los usuarios esperan del trabajo del auditor y la percepción que tienen los auditores de su trabajo. De forma general, se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones que se relacionan con el auditor y su actividad:

  • El auditor no ejerce una actividad adivinatoria con respecto a su objeto de estudio.
  • No es un instrumento de detección de fraudes.
  • No hace una declaración sobre la eficiencia de la empresa, pues no debe hacer valoraciones sobre la eficiencia de la empresa.
  • No es una garantía de viabilidad futura de la empresa, ya que no es un gurú que pueda asegurar que la empresa va a ir bien.
  • El auditor no es responsable de las cuentas o estados financieros sobre los que emite una opinión.

Por otro lado, el auditor no forma parte del departamento de administración. Lo anterior implica que el auditor no debe realizar las siguientes tareas:

  • Autorizar o ejecutar transacciones en nombre de un cliente.
  • Realizar cambios en los documentos de origen.
  • Asumir la custodia de los activos del cliente, incluido el mantenimiento de cuentas bancarias.
  • Establecer o mantener controles internos.
  • Supervisar a los empleados del cliente que realizan actividades normales y recurrentes.
  • Informar al consejo de administración en nombre de la dirección.
  • Firmar declaraciones de impuestos.
  • Aprobar facturas de proveedores.
  • Diseñar el sistema de gestión financiera de un cliente o hacer modificaciones al código fuente subyacente a ese sistema.
  • Contratar o despedir empleados.

¿Quiénes son los responsables de gobierno de la entidad?

Las Normas Internacionales de Auditoría (NIA) no establecen los requerimientos relativos a la comunicación del auditor con la dirección de una entidad o con sus propietarios, a menos que sean a la vez responsables del gobierno de la entidad. Por lo tanto, los responsables del gobierno de la entidad son las personas u organizaciones responsables de la supervisión de la dirección estratégica de la entidad. Además, tienen obligaciones relacionadas con la rendición de cuentas, incluyendo la supervisión del proceso de información financiera. Una de estas personas u organizaciones puede ser, por ejemplo, una sociedad que actúa como administrador fiduciario.

Así mismo, en España, los responsables de gobierno son los miembros del consejo de administración de la entidad auditada (o su equivalente). De tal modo, estos responsables pueden incluir miembros de la dirección. Por ejemplo, los miembros ejecutivos del consejo de administración que están en una empresa del sector público o privado, e incluso un propietario o un gerente.

¿Quién conforma la dirección de la entidad?

Se puede decir que las NIA 200 definen a la dirección como el conjunto de personas que tiene la responsabilidad ejecutiva para dirigir las operaciones de una entidad. En algunas entidades de determinadas jurisdicciones, la dirección incluye a algunos o a todos los responsables del gobierno de la entidad.

De igual forma, en la aplicación española de la NIA-ES 200 se aclara que en la aplicación de dichas normas habrá de ajustarse a lo que resulte de esta aplicación en la entidad según su naturaleza jurídica. Las referencias realizadas en las diferentes NIA, adaptadas para su aplicación en España, así como las afirmaciones o manifestaciones de la dirección, se entenderán sin perjuicio de las que realicen los órganos de administración u órganos equivalentes de la entidad auditada. Esto se debe dar a pesar de que dichas entidades sean atribuidas a las competencias para la formulación, suscripción o emisión de dichos estados financieros. También a la responsabilidad de estos órganos en relación con el sistema de control interno.

Experto contable

El experto contable es un profesional acreditado altamente cualificado, con amplios conocimientos y experiencia en contabilidad y finanzas. Colabora con las empresas en todas las fases de su ciclo de vida. Goza de una alta demanda por la creciente complejidad de las finanzas, así como por la información financiera y la internacionalización de los negocios.

La función del experto contable no se limita a desarrollar las actividades propias de los meros contables, sino que desempeñan un rol importante por su capacidad de generar valor en el seno de las empresas. De este modo, los expertos contables no solo poseen sólidos conocimientos técnicos, sino que, gracias a su experiencia y formación, son un activo importante de las compañías. Su función debe ir encaminada a crear valor. En efecto, se erigen como piezas importantes en la puesta en marcha de estrategias corporativas a medio y largo plazo.

Diferencias con el auditor de cuentas

Por un lado, el experto contable puede desarrollar su actividad como profesional interno en la empresa, fundamentalmente pymes. O bien puede prestar los servicios externos sin relación de dependencia. Por otro lado, el auditor de cuentas, en todo caso, debe ser un agente externo.

Ambas figuras son expertas en el campo de contabilidad, aunque desde puntos de vista diferentes. El experto contable asesora a la empresa en aspectos contables o de formulación de cuentas anuales, formando parte integrante de la vida y crecimiento de la empresa. Por otro lado, el auditor se centra en revisar y analizar la razonabilidad de los estados financieros preparados por la sociedad. En este sentido, las actividades y trabajos de ambas figuras son complementarias entre sí, pero sus tareas están perfectamente alejadas y claramente distribuidas. De esta manera se garantiza la independencia y objetividad propias de ambas profesiones.

Profesional en auditoría de cuentas

Para que existan más expertos en el manejo de estas actividades financieras relacionadas con el manejo de estrategias, TECH Universidad Tecnológica ha creado programas académicos de alta calidad como el Máster en Dirección y Gestión Contable y el Máster en Contabilidad Española. La capacitación ofrecida en estos posgrados permite mantener la estabilidad de una organización, además de garantizar que las operaciones contables se lleven a cabo de manera adecuada.

Y haciendo un énfasis especial en el Máster en Auditoría de Cuentas, el cual está especialmente diseñado para que adquieras conocimientos relacionados con este tema, se reconoce que el rol de estos profesionales posee una función fundamental en cualquier empresa, independientemente de su sector y tamaño. Al utilizar la metodología y herramientas que dispone TECH en este programa, el estudiante podrá aplicar las bases en distintos roles del mundo empresarial y adquirirá un título que le hará sobresalir entre la competencia.

Artículos relacionados

1 /

Compartir