Los niños y el cáncer
El cáncer en los niños es algo delicado de tratar tanto a nivel físico como psicológico, por ello es necesario conocer el tema a fondo.
facultad de enfermería · oncología en enfermería
jue. 24 de dic. 2020
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El cáncer es un grupo de enfermedades que afecta de forma holística al paciente y a todo su entorno a nivel físico, conductual, psicológico; en las relaciones sociales, familiares, etc. Los niños y el cáncer en la adolescencia se clasifican como aquel que afecta a los pacientes de edades entre los 0 y los 19 años; edades de vital importancia en el desarrollo del ser humano. Por esta razón se hace necesaria la presencia de profesionales de la salud, capacitados para tratar esta enfermedad y todo lo que conlleva.

El cáncer en el adulto es bien conocido, pero no tanto en los niños; como se verá a lo largo de este blog, es fundamental tener presente que la enfermedad presenta unas características histológicas, clínicas y epidemiológicas diferentes a las que se presentan los adultos.

Además, el paciente pediátrico es un paciente complejo, sometido a un desarrollo constante que incluye cambios físicos, intelectuales, sociales y emocionales. Es por ello que aunque se haga referencia al término “niño” o “pediátrico”, se tendrán pacientes con necesidades muy dispares. Desde el punto de vista profesional, hay que estar preparados para adaptarse a cualquiera de estas situaciones vitales.

¿Cuáles son las diferencias anatomofisiológicas?

El cuerpo del niño está en constante y rápido crecimiento, también las células cancerígenas se multiplican con mayor rapidez y agresividad comparadas con el adulto, ya que estas suelen ser embrionarias e inmaduras.

Al contrario que en el adulto, en el paciente pediátrico las mutaciones celulares que dan lugar al cáncer no se producen por un envejecimiento de la célula, por malos hábitos o por factores de riesgo tales como tabaquismo, sobrepeso, exposición a sustancias tóxicas o químicos, etc. Otros motivos por los que el cáncer en el adulto y en el niño es distinto son que:

  • Los tratamientos en los niños y en los adultos son diferentes, ya que los niños toleran mejor la toxicidad de algunos tratamientos.
  • La presentación de la patología en los niños puede cursar con aparición de síntomas inespecíficos (fiebre, malestar general, cansancio, entre otros) que pueden hacer pasar a la enfermedad desapercibida en los primeros estadíos.
  • La respuesta a los tratamientos administrados y las secuelas tardías. El paciente pediátrico es más vulnerable debido a su etapa del desarrollo.
  • Los niños son físicamente más pequeños que los adultos, así que cualquier técnica deberá realizarse con más precisión: canalizar vías, colocar apósitos, etc. Algunos niños caminan, otros gatean y otros no han empezado a caminar todavía, se debe tener cuidado a la hora de administrar fármacos intramusculares o insertar vías venosas.
  • La mayoría de los niños son dependientes en alguna de sus necesidades básicas. Se debe asegurar que si no saben o no pueden hacer algo por sí mismo los familiares se encargarán de ello. Por ejemplo tomarse la medicación o controlar la diuresis.

¿Cómo se desarrolla el cáncer en los niños a nivel psicológico?

El diagnóstico de cáncer provoca un gran impacto en la vida del niño, la familia y el entorno. El paciente se enfrenta a la enfermedad «sin ni tan siquiera entenderla» a sus síntomas, a los efectos secundarios de los tratamientos, al cambio de actitud de los familiares, la disminución de las relaciones sociales o a dificultades en la educación y en la escuela. Realizarán su propio duelo ya sea con la negación, ira, negociación, depresión hasta conseguir aceptar la nueva situación.

El tratamiento de un cáncer es un proceso muy largo y duro. La honestidad con los niños es indispensable, se les ha de explicar la enfermedad de una forma honesta y adaptada a su edad madurativa. Así comprender su nueva situación y siempre respetando qué quieren saber.

El primer ingreso

En el primer ingreso es en el que se demanda más atención, más acompañamiento de los profesionales, ya que se encuentran por primera vez en una situación desconocida llena de dudas y miedos. A lo largo de las semanas se acostumbran a las largas estancias en el hospital, algunos niños preferirán preguntar directamente a sus padres; mientras que otros no, también se encontrarán padres que no quieran hablar delante de sus hijos y otros que traten el tema con naturalidad.

Se ha de estar preparados para entender que los niños necesitan expresar sus sentimientos igual que lo hacen los adultos, pero lo hacen de diferentes formas: pueden mostrarse más irritables o enfadarse más a menudo o pueden comunicar sus necesidades en forma de dibujos, por ejemplo. Además, los niños funcionan por imitación: si el papá o la mamá colaboran con el equipo, ellos estarán más tranquilos, pero si alguno de los progenitores está alterado o nervioso, los niños también lo estarán.

El adolescente con cáncer

La adolescencia es una etapa llena de cambios y decisiones, son años vividos con gran intensidad; no suele existir el punto medio, aquello que perciben como bueno es maravilloso y lo malo es terrible. El diagnóstico de cáncer en la adolescencia es más complicado para el propio paciente que el diagnóstico en la niñez, el adolescente ya es consciente de lo que ocurre a su alrededor, sabe lo que es estar enfermo y sabe que la enfermedad que tiene es complicada.

Puede incluso que tenga algún conocido que haya tenido la enfermedad. Puede tener sentimientos de culpa y miedo a la muerte; el trastorno de la imagen corporal (debido, principalmente, a la pérdida de cabello) estará presente en casi todos los pacientes. Los adolescentes pueden intentar esconder sus sentimientos para no preocupar a la familia, por lo que es importante que dispongan de su espacio y de momentos a solas con el personal sanitario para poder expresar sus miedos y sus necesidades. Incluso la presencia de un amigo de su edad o un “igual” al que pueda dirigirse le facilitaría la situación.

La vida social y las relaciones con los amigos son muy importantes en este momento de la vida, por lo que, deberían mantenerlas en medida de lo posible (facilitarles a los amigos las visitas en el hospital y la posibilidad de utilización de internet para comunicarse mediante aplicaciones de mensajería o videollamadas). En caso de recibir tratamientos gonadotóxicos se informará sobre los procedimientos de preservación de la fertilidad.

Contextualización del conocimiento profesional

Esta es una enfermedad sobre la que se debe tener conciencia. Ningún ser humano está exento de contraer una enfermedad de este tipo. El cáncer en los niños es algo que requiere de delicadeza y todo el profesionalismo posible por parte de todos aquellos que se dedican a salvar vidas a diario.

TECH Universidad Tecnológica busca capacitar profesionales íntegros en estas áreas. Por eso diseñó cuidadosamente su Facultad de Enfermería. En ella es posible encontrar especializaciones de alta calidad tales como el Máster en Enfermería de Urgencias, Emergencias y Catástrofes y el Máster en Enfermería en Cuidados Intensivos.

Sin embargo, para aquellos profesionales que quieran dedicar su labor a la lucha contra esta enfermedad, enfocados en el área pediátrica, la mejor elección sin duda es el Máster en Enfermería Oncología Pediátrica

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