Neuroanatomía y neurobiología del dolor
La neuroanatomía y neurobiología del dolor son sistemas conectados al cerebro y el sistema nervioso, funcionan como receptores de diversas sensaciones en el ser humano.
facultad de enfermería · neurología
lun. 19 de jul. 2021
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Dentro del análisis y diagnóstico de un paciente se debe tener en cuenta diferentes aspectos que hacen parte de las características de una afección. El profesional debe conocer como funcionan estas partes del ser humano, y como reaccionan cada una de ellas con los estímulos que el paciente recibe. Esto permite que el diagnóstico sea el adecuado y pueda ofrecerse una atención correcta. La neuroanatomía y neurobiología del dolor son dos características principales a tener en cuenta cuando el paciente muestra molestia sin razón aparente.

Características generales

Para comenzar hay que aclarar que el sistema nervioso es una red compleja de estructuras especializadas (encéfalo, médula espinal y nervios) que tienen como misión controlar y regular el funcionamiento de los diversos órganos y sistemas, coordinando su interrelación y la relación del organismo con el medio externo. El sistema nervioso está organizado para detectar cambios en el medio interno y externo, evaluar esta información y responder a través de ocasionar cambios en músculos o glándulas. El sistema nervioso se divide en dos grandes subsistemas:

Sistema nervioso central (SNC)

Compuesto por el encéfalo y la médula espinal.

  • El encéfalo es la parte del sistema nervioso central contenida en el cráneo y el cual comprende el cerebro, el cerebelo y el tronco del encéfalo o encefálico. El cerebro es el órgano principal del sistema nervioso central. Se encuentra dentro del cráneo y tiene la misma estructura general que el cerebro de otros mamíferos. Su componente principal es la corteza cerebral, una capa de tejido neuronal plegado, que cubre la superficie de los hemisferios. El encéfalo está compuesto por tres partes: telencéfalo, diencéfalo que contiene tálamo e hipotálamo y mesencéfalo
  • La médula espinal es la región del SNC que se halla alojada en el conducto raquídeo encargado de llevar impulso hacia el cerebro, y la eferente, en la que el cerebro ordena a los órganos efectores realizar determinada acción, llevando estos impulsos hacia el tronco, cuello y extremidades. Entre sus funciones también se encuentra el control de movimientos inmediatos y vegetativos, como el acto reflejo, el sistema nervioso simpático y el parasimpático.
    En el interior de la médula espinal hay sustancia gris rodeada de sustancia blanca. El asta dorsal es la sección dorsal de la sustancia gris de la médula espinal. Además, el SNC es también la fuente de los pensamientos, emociones y recuerdos. Tras integrar la información, a través de funciones motoras que viajan por nervios del SNP ejecuta una respuesta adecuada.

Sistema nervioso periférico (SNP)

Dentro del cual se incluyen todos los tejidos nerviosos situados fuera del sistema nervioso central. El SNP está formado por nervios que conectan el encéfalo y la médula espinal con otras partes del cuerpo. Los nervios que se originan en el encéfalo se denominan nervios craneales, y los que se originan en la médula espinal, nervios raquídeos o espinales.
Los ganglios son pequeños acúmulos de tejido nervioso situados en el SNP, los cuales contienen cuerpos neuronales y están asociados a nervios craneales o a nervios espinales. Los nervios son haces de fibras nerviosas periféricas que forman vías de información centrípeta (desde los receptores sensoriales hasta el SNC) y vías centrífugas (desde el SNC a los órganos efectores).

Estructuración del dolor

En relación con el dolor, las siguientes estructuras son especialmente importantes:

  • La corteza cerebral es la parte del cerebro en la que se produce la percepción del estímulo doloroso.
  • La sustancia gris periacueductal es la sustancia gris que rodea el acueducto cerebral en el mesencéfalo. Su función esencial se basa en reducir el dolor excesivo, sobre todo en circunstancias especiales. A esta sustancia llega información desde las vías eferentes del hipotálamo.
  • El tálamo es una parte simétrica del cerebro. Constituye la parte principal del diencéfalo. Actúa como estación de transmisión y envío de señales a distintas áreas del cerebro, incluida la corteza cerebral.
  • El sistema límbico es un centro de regulación del umbral del dolor y de las reacciones emocionales.

Sistema periférico

Nociceptores

En la mayor parte de los órganos y sistemas del cuerpo existen un grupo especial de receptores sensoriales a los que se conoce como nociceptores (abreviación del término nocirreceptor). La característica esencial de un nociceptor es su capacidad para diferenciar entre estímulos inocuos y estímulos nocivos.

Esto es debido al hecho de que los nociceptores son capaces de codificar la intensidad de un estímulo dentro del rango de intensidades nocivas, mientras que no responden o responden irregularmente a estímulos de intensidad baja, si bien, el valor absoluto de las intensidades nocivas no es constante entre todos los tejidos, sino que depende del órgano inervado.

Debido a su capacidad de responder a estímulos dolorosos, los nociceptores han sido llamados también “receptores del dolor”, lo cual no es estrictamente correcto, ya que no todas las sensaciones dolorosas son debidas a la activación de este grupo de receptores, ni toda estimulación de los nociceptores conlleva siempre la producción de una sensación dolorosa, por estos motivos es más correcto utilizar el término “nociceptores”.

Tipos de nociceptores

En función de su localización y de sus distintas características, se distinguen tres grupos de nociceptores:

Nociceptores cutáneos

Localizados en piel y mucosas. Hasta el momento han sido los más estudiados, por su accesibilidad. Presentan tres propiedades fundamentales: – Un alto umbral a la estimulación cutánea, es decir se activan solo frente a estímulos intensos. – Capacidad para codificar la intensidad de los estímulos en el rango nocivo. – Falta de actividad espontánea en ausencia de un estímulo nocivo previo.

Existen dos tipos fundamentales de nociceptores cutáneos en función de la velocidad de conducción de sus fibras aferentes:

  • Nociceptores A-d: son las terminaciones sensoriales de fibras mielínicas de pequeño diámetro, con velocidades de conducción entre 5 y 30 metros/seg., responden casi exclusivamente a estímulos nocivos de tipo mecánico.
    Se localizan en las capas superficiales de la dermis, con ramificaciones que se extienden hasta la epidermis. Responden a estímulos mecánicos con umbrales mucho más altos que los de los mecanorreceptores de bajo umbral, cuya activación está relacionada con el sentido del tacto. Los nociceptores A-d responden especialmente bien a pinchazos y pellizcos aplicados a la piel, o a penetraciones de objetos punzantes.
  • Nociceptores C: son las terminaciones nerviosas de fibras aferentes amielínicas con velocidades de conducción inferiores a 1,5 metros/seg. Son simples terminaciones libres en la piel y responden a estímulos nocivos mecánicos, térmicos o químicos.
    También se activan por sustancias liberadas por el daño tisular, como: bradicinina, histamina, acetilcolina y iones de potasio. Por su capacidad de respuesta a una gran variedad de estímulos nocivos se les ha denominado “nociceptores polimodales”. Existe un grupo particular de nociceptores denominados silentes, que solo se activan tras inflamación o lesión tisular, y una vez activados responden a una gran variedad de estímulos.

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