Líquidos de diálisis

Los líquidos de diálisis permiten el intercambio de ciertas sustancias en el proceso de diálisis de forma adecuada.

facultad de enfermería · diálisis
viernes, 29 de julio de 2022
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Los líquidos de diálisis son la solución electrolítica que se produce en el propio monitor y que resulta de la mezcla del agua tratada o purificada, el concentrado ácido y el concentrado de bicarbonato para hemodiálisis. La mezcla se realiza en una proporción especificada en los propios concentrados: 1:35 o 1:45, equivalente a unos volúmenes proporcionales de una parte de concentrado (suma del ácido y bicarbonato) y 34 partes de agua (1+34) o una parte de concentrado y 44 partes de agua (1+44), lo que se traduce en una dilución final con concentración electrolítica, pH y temperaturas determinadas.

  1. Composición de la solución ácida: la solución ácida integrante del líquido de diálisis está compuesta de sales concentradas más glucosa. Cuando se diluye con el agua purificada y el concentrado de bicarbonato produce el líquido de diálisis. Su composición se debería adecuar a la situación clínica de cada paciente, aunque en la mayoría de casos puede dializarse con las concentraciones iónicas estandarizadas.
    La composición de la solución ácida incluye sodio, potasio, calcio, magnesio y glucosa, entre otros. Existen diferentes opciones de soluciones dependiendo de la concentración de sales, en especial de la concentración de Calcio o Potasio, la mayoría de pacientes usan una concentración “estándar” pero dependiendo de sus características se puede usar una concentración u otra. En el monitor se puede modificar la concentración de sodio ajustándola a las necesidades de cada paciente.
  2. Composición de la solución básica: La solución básica está formada por bicarbonato de sodio. Se encuentra separada de la solución ácida porque si se presentaran unidas precipitarían las sales y no se podría utilizar. En el monitor se puede ajustar la concentración de bicarbonato dependiendo de las características del paciente.

Formas de presentación de los concentrados de diálisis

Se pueden encontrar distintas presentaciones de concentrados, tanto ácidos como básicos, cada presentación presenta ventajas e inconvenientes. La utilización del bicarbonato como alcalinizante, ha supuesto un importante problema respecto al riesgo de contaminación bacteriana. Cualquiera de los sistemas que proporcionan el bicarbonato no son estériles y tienen riesgo de contaminación en mayor o menor medida.

Por el contrario, el riesgo de contaminación bacteriana de los concentrados ácidos es mínima respecto a los concentrados de bicarbonato. En el caso del bicarbonato, una vez abierto el envase, debe manejarse con cuidado para prevenir la contaminación bacteriana, rechazar envases previamente abiertos y desechar la fracción sobrante del bicarbonato al finalizar la diálisis.

Concentrado de bicarbonato

  • Bicarbonato en Garrafa: la solución básica vendría disuelta en agua, en una garrafa habitualmente de 9-10 litros, los monitores toman el bicarbonato mediante una lanceta exterior. Es una presentación en desuso por el gran volumen que ocupan y por el peligro de contaminación.
  • Bicarbonato en suministro centralizado: La solución se presenta en grandes depósitos y llega a las máquinas mediante un anillo de distribución que se conecta a la máquina con una toma en la parte trasera. Como ventaja estaría que ocupa relativamente poco espacio y que evita el poner y quitar al bicarbonato en cada sesión, su gran inconveniente es el enorme riesgo de contaminación, razón por la cual ya no se usa prácticamente este sistema.
  • Bicarbonato en polvo: El bicarbonato aparece en polvo, en un envase cerrado, al conectarse a la máquina entra agua y lo diluye para pasar a la zona de mezcla. Es la presentación más recomendada, ya que es la que ofrece más garantías contra la contaminación bacteriana.

Concentrado de ácido

  • Concentrado en Garrafa: la solución ácida viene en garrafas de 3,5 o 5 litros dependiendo de la dilución 1:35 o 1:45, dependiendo de la prescripción se coloca una u otra garrafa y la máquina va tomando el concentrado mediante una lanceta delantera. En ocasiones se añaden a la garrafa medicación o iones, aunque esta práctica está desaconsejada por los fabricantes, ya que exige un conocimiento de las proporciones exactas de preparación y si se añaden muchas ampollas puede variar la concentración final de iones. Como inconveniente tiene la necesidad de disponer de espacio para almacenaje de las distintas garrafas.
  • Suministro centralizado de Ácido: el concentrado ácido se sirve en cubas de 600 o 1000 litros y llega a las máquinas a través de un sistema de bombas y un anillo de distribución. Habitualmente se dispone de dos fórmulas a elegir dependiendo de cada paciente. En el caso de que las fórmulas no se ajusten a las características necesarias, se usaría una garrafa para esa sesión. La configuración más frecuente es el uso de bicarbonato en polvo y el ácido tanto en garrafa como en suministro centralizado.

Calidad del agua para hemodiálisis. Planta de agua

El tratamiento de agua para hemodiálisis debe estar diseñado para satisfacer como mínimo las especificaciones de los niveles químicos y bacteriológicos recomendados en la REAL FARMACOPEA ESPAÑOLA y en la FARMACOPEA EUROPEA. La planta de tratamiento de agua de cada centro debe reunir una serie de exigencias:

  • Asegurar que la calidad y cantidad de agua que llega a la unidad de hemodiálisis es la adecuada.
  • Producir agua purificada para diluir el concentrado de diálisis que debe contener menos de 100 UFC/ml, y menos de 0,25 UE/ml de endotoxinas.
  • Producir agua ultrapura con una conductividad inferior a 1 μS.cm-1 y contaminación bacteriana menor de 0.1 UFC/ml. Para hemodiálisis de alta eficacia, alto flujo y hemodiafiltración.

Diseño de un sistema de tratamiento de agua

Actualmente, el componente fundamental del tratamiento de agua para hemodiálisis es la Ósmosis Inversa (OI)2. La combinación de un sistema de pretratamiento de agua (descalcificador, carbón activado y microfiltros), módulos de ósmosis inversa, y un sistema de tuberías directo representa la configuración mínima exigida para producir agua purificada y prevenir la contaminación microbiológica.

En caso de necesitar un depósito de agua para asegurar el tratamiento en caso de restricciones o cortes de suministro; el agua almacenada siempre debería ser bruta y se desaconsejan los depósitos de agua tratada, salvo en los casos en los que sea estrictamente necesario. Los centros de diálisis tienen protocolos para asegurar que la planta de tratamiento de agua funciona perfectamente. Además, se implica tanto al personal de enfermería, como a medicina preventiva, personal de mantenimiento y nefrólogos para asegurar su correcto funcionamiento.

El personal del servicio de medicina preventiva o el personal de enfermería de diálisis, realizan controles de agua mensuales. La recogida de lastomas de agua debe de coincidir con el primer lunes de cada mes. Esto siguiendo unas normas para la correcta recogida, tomando muestras de:

  • Unidad de tratamiento de agua.
  • Almacenamiento de agua tratada.
  • Entrada de agua de cada monitor de hemodiálisis.
  • Entrada de líquido de diálisis al filtro o dializador.

El nefrólogo de la unidad de diálisis controla la recogida de agua tratada para el análisis de metales pesados, y es el último responsable de la calidad del agua. Esta toma se realiza cada seis meses.

Procedimientos de salud a cargo del profesional

El procedimiento de diálisis es un de gran impacto en la salud del ser humano, pero desafortunadamente resulta el único para el tratamiento de diversas enfermedades. Por esta razón, se hace necesario que el profesional en salud tenga pleno conocimiento en las herramientas que tiene a su alcance para ofrecer un servico óptimo. Conllevar este proceso tanto a nivel físico como emocional en el paciente resulta complejo y por ello la especialización académica juega un papel importante.

TECH Universidad Tecnológica se ha posicionado actualmente como la mayor universidad digital del mundo. Esto se ha logrado mediante el diseño y constante ampliación de su oferta educativa enfocada en la alta calidad profesional. En el caso de su Facultad de Enfermería, se desarrollan posgrados tales como el Máster en Enfermería en el Servicio de Aparato Digestivo y el Máster en Ecografía Clínica para Emergencias y Cuidados Críticos. A pesar de ser excelentes opciones para el profesional del campo de la salud, si su interés se centra en el ámbito de enfermedades como la revisada en el presente artículo, no cabe duda que su mejor elección será tomar el Máster en enfermería nefrológica y diálisis.

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