Fundamentos y bases inmunológicas de las vacunas
Los fundamentos y bases inmunológicas de las vacunas hacen parte de como se desarrollan y construyen estos medicamentos.
facultad de enfermería
lun. 05 de jul. 2021
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Los fundamentos y bases inmunológicas de las vacunas hacen parte de como se desarrollan estos fármacos dentro de los laboratorios e investigaciones elaboradas. Por ello, esto resulta de gran importancia para aquel profesional que se dedica al área de la inmunización. Las vacunas en la actualidad resultan una tendencia, y es por ello, que las comunidades exigen mayor información acerca de la elaboración de las mismas. En el presente artículo veremos un poco de ello.

Las vacunas contienen uno o varios antígenos que al administrarse producen en el organismo un estímulo inmunitario específico. Con ello se pretende simular una infección natural con el objetivo de generar una respuesta inmunitaria específica y protegerlo de posteriores exposiciones e infecciones. Una de las intenciones o búsquedas principales en el mundo es conseguir un alto porcentaje de vacunación, ya que el efecto protector beneficia también a la población no vacunada mediante la inmunidad de grupo o colectiva.

Es habitual que se necesite de varias dosis para generar una respuesta inmunitaria suficiente y duradera. También se debe tener en cuenta que existen diversos factores que influyen en la calidad de la respuesta generada, como la edad, la composición, los adyuvantes y el número de dosis, entre otros.

Es importante que desde la enfermería se transmita a la población la importancia de la vacunación en la prevención de enfermedades. Se deben, del mismo modo, conocer las recomendaciones de administración establecidas en las fichas técnicas de las vacunas. Por ejemplo, las vacunas parenterales atenuadas, si no se administran en el mismo acto vacunal se debe esperar un intervalo de 4 semanas entre ellas para evitar interferencias.

Clasificaciones de los tipos de vacunas

Existen diversas clasificaciones de los tipos de vacunas según su naturaleza (atenuada o inactiva), composición (vírica o bacteriana), síntesis (purificación de antígenos, recombinantes o vacunología inversa), etc. Así pues, destaca la siguiente clasificación:

  • Vacunas de microorganismos enteros (atenuadas o inactivadas): las vacunas vivas atenuadas son aquellas que se les reduce su virulencia, pero se mantiene su capacidad inmunógena, suele ser suficiente la administración de una sola dosis aunque suele recomendarse una segunda dosis. Las vacunas inactivadas o muertas son las que se inactivan por medios físicos o químicos, precisan de varias dosis y se asocian a coadyuvantes.
  • Vacunas de subunidades (polisacáridas, conjugadas, acelulares, recombinantes): como las vacunas Víricas (gripe) que son vacunas bacterianas que pueden ir conjugadas con una proteína transportadora como la vacuna frente a neumococo, Hib, etc.; o de forma aislada como la neumocócica 23 valente.
  • Vacunas de toxoides: están compuestas por toxinas detoxificadas que producen los microorganismos que conservan su capacidad inmunógena (tétanos o difteria).
  • Vacunas de ADN (plásmidos): de nanopartículas o de vectores recombinantes Existen vacunas en fase experimental empleando nuevas tecnologías y presentan resultados prometedores.

Aspectos claves

Edad de vacunación

La edad de primovacunación está marcada por la presencia de anticuerpos maternos adquiridos vía transplacentaria y el nivel de madurez del sistema inmunitario. Algunas vacunas como la BCG y la hepatitis B se pueden administrar a las pocas horas de nacer. La mayoría de las inactivadas como difteria, tétanos, poliomielitis y algunas conjugadas como Hib o neumococo tienen como edad mínima recomendada 6 semanas. Otras no deben administrarse antes de los dos meses, como el meningococo C o antes del primer año como las primeras dosis de sarampión o varicela.

Compatibilidad entre vacunas

Las distintas vacunas pueden administrarse de forma simultánea en la misma cita sin que afecte su inmunogenicidad como norma general. Existe una excepción para las vacunas de la fiebre amarilla y la triple vírica que no deben administrarse en el mismo acto. Las vacunas inactivadas pueden administrarse juntas o con cualquier intervalo entre ellas. Se deben administrar en lugares anatómicos separados al menos por 2,5 cm y las agujas y jeringuillas deben ser distintas para cada vacuna registrándose el lugar de inyección en cada caso.

Intervalo entre dosis del mismo antígeno

Este intervalo depende del preparado empleado en la vacuna, del esquema de vacunación y de la edad del niño. Está aceptado un adelanto máximo de 4 días; si fuese superior debe repetirse la dosis una vez transcurrido el intervalo mínimo. No existen intervalos máximos entre dosis del mismo antígeno.

Vías de administración

Los métodos o formas de introducción pueden ser oral (rotavirus, cólera o fiebre tifoidea atenuada); intranasal (gripe atenuada); subcutánea (varicela y triple vírica); o intramuscular profunda.

Profilaxis

Al garantizar una adecuada administración se reduce la posibilidad de aparición de reacciones locales adversas; ocurre lo mismo con los intervalos mínimos entre dosis. Se debe poner especial cuidado en la administración conjunta de algunas vacunas como, por ejemplo, la tetraantigénica de meningococo B que aumenta su reactogenicidad (fiebre) al administrarse conjuntamente con inyectables inactivados. No está indicado el uso previo o inmediatamente posterior de antitérmicos, a excepción de la vacuna tetraantigénica de meningococo B conjuntamente a otros preparados.

Precauciones

Hace referencia a aquellas situaciones en las que la administración de la vacuna condiciona mayor riesgo de aparición de efectos adversos. Se consideran precauciones, el trastorno neurológico progresivo, como epilepsia no controlada o encefalopatía (retrasar dosis de tosferina hasta estabilización); los antecedentes de Síndrome de Guillain-Barré a las 6 semanas de la administración de una vacuna (valorar la conveniencia o no de administrar la siguiente dosis); antecedentes de hipersensibilidad tras dosis previa de vacuna con toxoide diftérico o tetánico (postergar vacunación hasta pasados 10 años de la última dosis); enfermedades crónicas o inmunodepresión (respuesta subóptima a la vacuna); administración previa de inmunoglobulinas o sangre previo a vacuna de triple vírica o varicela; niños con alergia al huevo pueden vacunarse de triple vírica, ya que tiene escasa proteína de huevo, aunque deberá esperar en la sala de espera hasta 30 minutos tras su administración.

Contraindicaciones

Las contraindicaciones pueden ser permanentes (reacción alérgica grave a dosis previa o a algún componente, encefalopatía de etiología desconocida tras administración de tosferina) o temporales (vacunas vivas durante el embarazo, vacunas atenuadas en inmunodepresión, enfermedades moderadas o graves como crisis asmática, cardiopatía descompensada o diarrea). Las contraindicaciones temporales permiten la administración de la vacuna una vez se hayan resuelto. Por otro lado es importante que se mantenga en observación durante 20-30 minutos tras la administración.

Fundamentos y bases inmunológicas de las vacunas

El organismo humano está sometido de forma continua a múltiples agresiones por parte de parásitos, bacterias y virus, por lo que es importante que el sistema inmunológico sea capaz de clasificar las amenazas y emplear una respuesta eficaz para eliminarlos. Por ejemplo, en el caso de bacterias extracelulares la respuesta más eficaz será la formación de anticuerpos neutralizantes; mientras que si son intracelulares, la respuesta más eficaz vendrá facilitada por la intervención de los linfocitos T. En cambio, frente a un virus la respuesta citotóxica es la respuesta más contundente.

Estos mecanismos son anticuerpos, inflamación y citotoxicidad, y son los mecanismos efectores del sistema inmunitario. El sistema inmunitario está organizado en un sistema inmune innato y uno adquirido. El sistema inmune innato es un sistema de respuesta rápida, pero altamente inespecífico que no genera memoria. Sin embargo, el sistema inmune adquirido posee una respuesta lenta pero con una especificidad elevada y con la capacidad de generar memoria inmunológica. Además, la inmunidad puede ser natural o artificial.

El profesional y la vacunación

Para el profesional es de vital importancia conocer tanto como le sea posible de su área. Por ello, la capacitación constante es una necesidad que se ve reflejada en las diversas situaciones que se presentan en su día a día. Por esta necesidad nace TECH Universidad Tecnológica, brindando educación de alta calidad a este cuerpo profesional, vital para la población.

Dentro de esta institución se pueden encontrar programas pertenecientes a su Facultad de Enfermería, tales como el Máster en Dirección y Monitorización de Ensayos Clínicos para Enfermería y el Máster en Puerperio para Enfermería. Sin embargo, para aquel profesional con alto interés por la inmunología y el desarrollo de resistencia en el cuerpo humano frente a factores patógenos, no cabe duda que su mejor opción educativa es el Máster en Vacunas en Enfermería.

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