Estructura y organización de una UCI neonatal
La estructura y organización de una UCI neonatal hace parte de la correcta adecuación de estas salas para este tipo de población.
facultad de enfermería · cuidados intensivos y medicina crítica
lun. 06 de jun. 2022
0

La Medicina Intensiva Neonatal es una especialidad muy desarrollada que trata de proporcionar la mejor asistencia posible a neonatos críticamente enfermos, utilizando y optimizando los recursos humanos y tecnológicos disponibles. La función de los Cuidados Intensivos, es la asistencia a pacientes potencialmente recuperables, cuya afectación patológica y funcional, orgánica haya adquirido tal gravedad que suponga un riesgo vital. La estructura y organización de una UCI neonatal permitirá que cada una de las tareas que se ejcuten allí conlleven al éxito de los procedimientos.

La actuación intensiva requerirá de una actuación en equipo de todo el personal que integra la UCIN, así como una estrecha colaboración con otros especialistas para garantizar una atención integral y continuada del paciente. Las UCIN deben tener una dotación específica; para poder hacer frente a situaciones que impliquen actuaciones de alto riesgo. Por tanto, debe considerarse la selección del material, de los recursos humanos y del espacio físico. Siendo las actividades más habituales de estas unidades:

  • Actuaciones inmediatas: monitorización y control de funciones vitales (asistencia respiratoria, ventilación mecánica, función cardiorrespiratoria, depuración renal, etc.).
  • Actuaciones inmediatas complementarias: cuidados de enfermería, técnicas específicas de urgencia no inmediata, cuidados y mantenimiento de técnicas aplicadas, diagnóstico por imagen, etc.

Por todo ello, se deberá estudiar la estructura y el sector del hospital donde se instalará la UCI Neonatal, para poder garantizar el cumplimiento de todos los requisitos técnicos y humanos, para atender al cuidado del recién nacido enfermo durante las 24 horas del día tales como: el laboratorio clínico y patológico, radiología, farmacia, ecocardiograma, gasometría y radiología. Siendo un requisito fundamental, que la UCIN se localice cerca del Servicio de Obstetricia (dilatación, paritorios y quirófanos) permaneciendo fuera de los sectores de tránsito habituales del hospital, para poder proporcionar la asistencia adecuada a los pacientes.

Definición de Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales

Se define como unidad de neonatología la unidad clínica pediátrica que garantiza la cobertura asistencial de los pacientes neonatales y la asistencia y reanimación en la sala de partos y quirófano. Se acepta como período neonatal al que alcanza hasta la semana 46 de edad posmenstrual.

Clasificación de las Unidades según niveles de asistencia

Unidad de nivel I

Ubicada en un hospital comarcal con servicio de pediatría general. Toda maternidad debe contar al menos con una unidad de estas características, cuya atención se centrará en:

  1. Reanimación en sala de partos y quirófanos. (Se recomienda seguir las indicaciones y realizar los cursos de entrenamiento en Reanimación cardiopulmonar [RCP] neonatal organizados por la Sociedad Española de Neonatología [SEN].)
  2. Estabilización de recién nacidos que precisen traslado a otras unidades, para lo cual debe disponerse de incubadora o cuna térmica, monitorización de signos vitales (incluyendo presión arterial y gases sanguíneos), posibilidad de administración de fluidos y fármacos por un acceso venoso y capacitación para realizar ventilación mecánica, radiografías, drenaje de neumotórax y administración de surfactante.
  3. Garantizar el traslado a otros centros de referencia, bajo criterios de derivación previamente establecidos.

Los recién nacidos que podrán atenderse en una área de cuidados básicos serán:

  1. Recién nacidos de una edad gestacional superior a 35 semanas.
  2. Recién nacidos procedentes de embarazos múltiples de dos fetos como máximo.

Cuando el número de partos en el centro sea superior a 1.000 por año, se deberá tener integrada en el mismo centro una unidad de cuidados especiales II-A.

Unidad de nivel II

Ubicada en un hospital general o de área con al menos 1.000 partos/año, en el ámbito de influencia y cuyo servicio de pediatría desarrolle alguna de las áreas específicas pediátricas de atención integral al niño. La unidad de nivel II dispondrá de un área de cuidados especiales. Se distinguirán dos subniveles:

  1. Subnivel II-A. Además de la atención propia del nivel I, incluirá:
    • Recién nacidos con procesos leves de una edad gestacional superior a 32 semanas y peso de nacimiento superior a 1.500 g.
    • Recién nacidos procedentes de unidades de cuidados intensivos neonatales que hayan superado la gravedad (transporte de retorno).
  2. Subnivel II-B. También conocida como área de cuidados con alta dependencia. Además de la atención propia del nivel II-A, incluirá:
    • Posibilidad de practicar oxigenoterapia y presión positiva continua en vía aérea (CPAP) nasal.
    • La posibilidad de practicar ventiloterapia convencional durante aproximadamente 24 h.
    • Posibilidad de practicar una exanguinotransfusión parcial y de administrar nutrición parenteral total.

Unidad de nivel III

Las unidades de nivel III deben estar integradas en un hospital de referencia con maternidad y un servicio de pediatría donde se desarrollen todas o la mayor parte de las áreas específicas pediátricas. Se clasificarán en:

  1. Subnivel III-A. Además de la atención propia del nivel II-B, incluirá:
    • Recién nacidos con edad gestacional superior a 28 semanas y peso de nacimiento superior a 1.000 g.
    • Posibilidad de practicar ventiloterapia convencional prolongada.
    • Posibilidad de realizar procedimientos complejos como drenaje pleural, exanguinotransfusión total y diálisis peritoneal.
    • La posibilidad de intervención de cirugía menor.
  2. Subnivel III-B. Además de la atención propia del nivel III-A, incluirá:
    • Recién nacidos con edad gestacional inferior a 28 semanas o peso de nacimiento inferior a 1.000 g.
    • Posibilidad de practicar ventilación de alta frecuencia y administración de óxido nítrico inhalado.
    • Disponibilidad de las subespecialidades pediátricas y de técnicas de imagen avanzadas.
    • Disponibilidad de cirugía general pediátrica para intervenir cirugía mayor.
  3. Subnivel III-C. Además de la atención propia del nivel III-B, incluirá:
    • Posibilidad de practicar hemodiálisis o hemofiltración.
    • Cirugía cardíaca con circulación extracorpórea y/u oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO).

Requisitos técnico-sanitarios de las unidades de neonatología según niveles asistenciales

El nivel superior asumirá todos los requisitos técnico-sanitarios del inferior. Los hospitales de nivel III deben coordinarse con los de nivel I y II para:

  1. Asegurar la recepción de enfermos.
  2. Transporte de retorno, una vez resuelto el proceso que motivó el ingreso.
  3. Formación continuada para el personal del propio hospital y de referencia.
  4. Promoción de la salud.
  5. Promoción de la investigación, dedicándole un porcentaje sustancial de la jornada laboral anual del personal de plantilla.
    • Dotación de puestos (camas) según el nivel:
      • Nivel I. 4-5 puestos de cuidados básicos/1.000 nacimientos en el área de influencia. De estas, el 70 % serán cunas, y el 30 %, incubadoras.
      • Nivel II. A los puestos del nivel I se sumarán 5-7 puestos de cuidados especiales/1.000 nacidos en el área de influencia, de los cuales el 25% serán cunas, el 5% cunas de calor radiante y el 70 % incubadoras.
      • Nivel III. A los puestos del nivel II se sumarán 1-1,9 puestos de cuidados intensivos/1.000 nacidos en el área de influencia (con un 70 % de índice de ocupación), de los cuales el 30 % serán cunas de calor radiante y el 70 % incubadoras de cuidados intensivos.

Dotación de infraestructura, recursos humanos, materiales y técnicos según el nivel

Nivel I. Unidad de cuidados básicos neonatales

Toda maternidad debe contar al menos con una unidad neonatal de estas características, ya que la unidad de obstetricia se define como la unidad asistencial donde se presta atención a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y al recién nacido. La unidad de hospitalización obstétrica deberá permitir en todo momento la hospitalización conjunta de madre e hijo.

Las habitaciones tendrán como máximo dos camas, dotadas de un aseo con ducha, con un sistema de llamada para emergencia y dispondrán del espacio suficiente para que la cuna del recién nacido sea accesible desde la cama. Por ello, en la planta de hospitalización habrá un espacio para realizar en caso necesario la exploración del recién nacido, visible desde un punto permanente del control de enfermería, y una salita multiusos para lactancia materna y educación sanitaria. La unidad tendrá una incubadora portátil para casos de emergencia.

Estructura y organización de una UCI neonatal: cuidado del recien nacido

El profesional en salud deberá tener en cuenta los diferentes factores que pueden afectar una atención pronta en cada tipo de población. Sin embargo, dominar tantos campos a la vez resulta demasiado complejo, por no decir que imposible. Por ello, se hace necesario que el profesional cuente con la especialización académica adecuada que le permita ejecutar procesos que preserven la vida y el bienestar del paciente. Esto con mayor razón sucede cuando se trata de población vulnerable, como es el caso de los neonatos.

TECH Universidad Tecnológica actualmente se posiciona como la mayor universidad digital del mundo. Este título se ha logrado mediante el diseño y la constante ampliación se su portafolio educativo enfocado en la alta calidad. En su Facultad de Enfermería, por ejemplo, destacan especializaciones tales como el Máster en Cuidados Paliativos y el Máster en Dirección y Gestión en Enfermería. Sin embargo, para aquellos profesionales que buscan dominar el campo de los cuidados intensivos en los neonatos, no cabe duda que su mejor elección será tomar el Máster en Cuidados Intensivos Neonatales y Enfermería Neonatal.

Artículos relacionados

1 /

Compartir