Trastornos de la comunicación
Los trastornos de la comunicación son parte de las diversas situaciones con las que debe enfrentarse y sobrellevar el educador moderno.
facultad de educación · logopedia en educación
vie. 02 de jul. 2021
0

En este artículo se hará una profundización acerca de los diferentes trastornos de la comunicación, del habla y del lenguaje. También se presentan las señales de alerta ante las cuales es importante estar atentos durante el crecimiento de los niños, sobre todo en las edades más cruciales del desarrollo del lenguaje.

Trastornos de la comunicación, del habla y del lenguaje

Concepto de trastorno de la comunicación

“Dificultad para percibir, enviar, procesar y comprender los conceptos o los sistemas simbólicos verbales, no verbal y gráfico” (American Speech-Language-Hearing Association, 1993).

Concepto de trastorno del habla

Se pueden definir los trastornos del habla como retrasos o dificultades en la capacidad de una persona para hablar. La persona puede tener problemas tanto para comprender el lenguaje como para comunicar, también es posible que tenga dificultades para pronunciar o para hablar con fluidez.

Concepto de trastorno del lenguaje

Se entiende por trastorno del lenguaje la alteración de la comprensión o el uso de los sistemas simbólicos hablados, escritos u otros. Este trastorno puede referirse a cualquiera de los componentes del lenguaje, es decir, tanto a la forma (fonología, morfología y sintaxis), como al contexto (semántica) y la función (pragmática).

Los trastornos de la comunicación

Trastorno de la comunicación social (pragmático)

El trastorno de la comunicación social se define por presentar una dificultad primaria con la pragmática o el uso social del lenguaje y la comunicación, el cual se manifiesta en déficits en la comprensión, en el seguimiento de las reglas sociales tanto de la comunicación verbal y no verbal, y en las normas. Lo anterior provoca limitaciones para poder llevar a cabo una comunicación eficaz en la participación social, en el desarrollo de las relaciones sociales y en desempeñar un puesto de trabajo.

Criterios establecidos

Los criterios establecidos por la American Psyquiatric Association que están incluidos en el DSM-IV y en el DSM-V, son los siguientes:

  • Dificultades persistentes en el uso social de la comunicación verbal y no verbal que se manifiesta por todos los siguientes factores:
    • Deficiencias en el uso de la comunicación para propósitos sociales como saludar y compartir información de manera que sea apropiada al contexto social.
    • Deterioro de la capacidad para cambiar la comunicación de forma que se adapte al contexto o, a las necesidades del que escucha, como hablar de forma diferente en un aula o en un parque, conversar de manera distinta con un niño o con un adulto y evitar el uso de un lenguaje demasiado formal.
    • Dificultades para seguir las normas de conversación y narración como respetar el turno en la conversación, expresarse de otro modo cuando no se es bien comprendido y saber cuándo utilizar signos verbales y no verbales para regular la interacción.
    • Dificultades para comprender lo que no se dice explícitamente, por ejemplo, hacer inferencias y significados no literales o ambiguos del lenguaje como lo son las expresiones idiomáticas, humor, metáforas o, múltiples significados que dependen del contexto para la interpretación.
  • Las deficiencias causan limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, las relaciones sociales, los logros académicos o el desempeño laboral, ya sea individualmente o en combinación.
  • Los síntomas comienzan en las primeras fases del período de desarrollo, pero las deficiencias pueden no manifestarse totalmente hasta que la necesidad de comunicación social supera las capacidades limitadas.
  • Los síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica o neurológica ni a la baja capacidad en los dominios de morfología y gramática, además no es un trastorno del espectro del autismo.

Trastorno de la comunicación no especificado

Esta categorización se aplica a aquellos pacientes donde predominan síntomas característicos del trastorno de la comunicación que causan dificultades, pero que no cumplen todos los criterios del trastorno de la comunicación o ninguna de las alteraciones de la categoría diagnóstica de los trastornos del desarrollo neurológico.

Los trastornos del habla

Síntomas de un trastorno del habla

Se pueden diferenciar tres niveles de gravedad con diferentes síntomas:

Retraso leve

El niño sustituye de forma habitual los sonidos que le resultan difíciles de pronunciar por otros que le resultan más fáciles. A esto se le conoce como procesos fonológicos de simplificación. El nivel semántico también es levemente más escaso. Por otro lado, en la comprensión, en el desarrollo morfosintáctico y en la pragmática se observa un desarrollo normal, sin dificultades ni alteraciones.

Retraso moderado

Los procesos fonológicos de simplificación son más claros y abundantes. Se observa en el niño pobreza de vocabulario a nivel semántico y, a su vez, su comprensión se encuentra limitada hacia el entorno más allegado y familiar. En lo que respecta al nivel morfosintáctico se observa un mayor déficit. Sin embargo, donde se perciben más dificultades es en la distorsión de artículos, la pobreza en las preposiciones y las complicaciones en la elaboración de oraciones simples. El menor suele ayudarse con gestos o los utiliza directamente para expresarse, además se observa en él poca iniciativa comunicativa para participar en conversaciones con los demás.

Retraso grave

En niños con retraso grave del habla se observan unos patrones fonológicos reducidos a una cantidad mínima del uso de vocales, de consonantes y de estructuras de palabra como consonante + vocal (CV) y consonante + vocal + consonante + vocal (CVCV). También se observa el uso de palabras que funcionan como holofrases y habla telegráfica. Por otro lado, la comprensión es complicada.

Señales de alerta en el desarrollo del lenguaje

En este apartado, se realizará una clasificación por edades a lo largo del desarrollo del lenguaje, donde se encontrarán las señales de alerta a las que hay que prestar atención:

Entre los 0 y 12 meses

  • Succión deficitaria, atragantamiento con líquidos (1-2 semanas).
  • Llanto débil (3-4 meses).
  • No sonríe ante las caras o voces familiares (3 meses).
  • No imita o produce sonidos (4 meses).
  • No responde o no se orienta hacia los sonidos o a la voz humana (5 meses).
  • Ausencia de sonidos (5-9 meses).
  • No balbucea (8 meses).
  • No presta interés a los juegos repetitivos tales como el cu-cú (8 meses).
  • No utiliza gestos como “adiós”, “palmitas” (12 meses).

Entre los 12 y 24 meses

  • Casi no balbucea o si lo hace hay poca variación de sonidos.
  • Falta de respuesta a nombres familiares, sin apoyo gestual.
  • No utiliza gestos tales como saludar o decir adiós o negar con la cabeza.
  • No señala para mostrar o pedir.
  • No señala, mira o toca objetos denominados por el adulto (18 meses).
  • No responde a su nombre.
  • Falta de respuesta a palabras como: dame, mira, ven (18 meses).
  • Preferencia en el uso de gestos en lugar de palabras o vocalizaciones.
  • No usan expresiones de 2 palabras teniendo 2 años.

Entre los 2 y los 3 años

  • Ausencia de palabras simples.
  • Utiliza menos de 4-5 consonantes.
  • No responde a denominación de objetos o acciones familiares (sin apoyo gestual), fuera de contexto.
  • No entiende órdenes simples (referidas a objeto y/o acción).
  • Ininteligibilidad de la mayor parte de sus producciones.
  • Ausencia de combinación de dos palabras.
  • Lenguaje ecolálico (repite todo lo que se le dice).
  • Falta de interacción con los demás.
  • Juego restringido o repetitivo.
  • Frustración en situaciones comunicativas.
  • Problemas en la masticación.
  • Falta de control en el babeo.

Entre los 3 y los 4 años

  • Habla ininteligible fuera de su contexto natural.
  • No imitación de sílabas.
  • Dificultad para emitir frases de dos elementos (incapacidad en el uso de tres elementos).
  • Falta de adjetivos y/o pronombres.
  • No realiza preguntas del tipo: ¿qué? O ¿dónde?.
  • Incapacidad para expresar lo que está haciendo.
  • Comprensión limitada: no reconoce el uso de los objetos.
  • Incomprensión de frases fuera de contexto.
  • No muestra interés en jugar con otros niños.
  • No pronuncia la sílaba o letra final de las palabras.
  • Le cuesta encontrar la palabra adecuada para expresar sus ideas.

El especialista en problemáticas asociadas al lenguaje

Para el profesional de la educación se ha hecho necesaria la capacitación constante. Esto permite que el mismo se encuentre actualizado con las nuevas metodologías de aprendizaje, y que así, pueda hacer frente a los diversos obstáculos que se presenten. Para TECH Universidad Tecnológica es de vital importancia que su alumnado cuente con las herramientas adecuadas para cada situación.

En su Facultad de Educación actualmente se desarrolla un amplio portafolio educativo enfocado en el éxito profesional. Por esta razón programas como la Maestría en Altas Capacidades y Educación Inclusiva y la Maestría en Mediación y Resolución de Conflictos hacen parte de los programas con mayor demanda en la actualidad. Por otra parte, muchos profesionales de este gremio han optado por la especialización en el área del lenguaje, siendo la Maestría en Trastornos del Habla, Lenguaje y Comunicación una de sus principales elecciones.

Artículos relacionados

1 /

Compartir