Etimología de la religión
La etimología de la religión parte del como se conciben conceptos en cada una de las religiones existentes.
facultad de educación · educación católica en educación
jue. 24 de jun. 2021
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La palabra religión proviene del latín religio, religiōnis. Sin embargo, la etimología de la religión, su origen y significado es objeto de polémica (Coelho, 2020). Según Marco Tulio Cicerón [106-43 a. C.], en De natura deorum II, 28, escrito 45 a. C., el sustantivo religión se deriva del verbo relegere. Siglos más tarde, Lucius Caecilius Firmianus Lactantius [250-325 d. C.], en Divinae Institutiones IV, 28, redactadas entre el 304-313 d. C., hace derivar la palabra religión del verbo latino religare. Para Cicerón, la religión sería asunto del culto cuyas reglas hay que observar escrupulosamente.

Para Lactancio, la religión tiene un carácter más existencial de religación del hombre con la trascendencia. En la actualidad, la palabra religión en español se refiere al conjunto de creencias, prácticas rituales, dogmas y normas morales que están relacionados con Dios o con el concepto que cada cultura tiene de la divinidad.

Interpretaciones modernas

La palabra etimología proviene del latín etymologĭa; esta, a su vez, del griego τυμολογία, compuesta por τυμος étymos («[elemento] verdadero, auténtico»), y -λογίαlogía («tratado, estudio») (Pierre, 1977). La etimología es una especialidad lingüística que estudia el origen de las palabras al considerar su existencia, significación y forma; concretamente, analiza cómo una palabra se incorpora a un idioma, cuál es su fuente y cómo varían sus formas y significados con el paso del tiempo (Pérez y Gardey, 2009).

Al estudiar la etimología es posible aumentar la comprensión sobre el significado preciso de las palabras, ampliar el vocabulario y perfeccionar la ortografía. Es importante tener en cuenta que las lenguas viven una inevitable evolución, lo que desemboca en que las palabras sufran modificaciones y se adapten a cada momento histórico en el que son utilizadas (Pérez y Gardey, 2009).

El significado que tenía una palabra hace un siglo puede ser muy diferente del que posee actualmente. Lo mismo puede ocurrir en el futuro, hasta que el término, por determinadas razones, deje de ser considerado vigente o necesario para la comunicación. Los estudios etimológicos señalan que el castellano es una lengua romance (una serie de idiomas indoeuropeos que derivan del latín vulgar). Sus impulsores fueron los romanos alrededor del año 200 a.C.

La etimología de las palabras esconde historias y secretos que ayudan a estrechar los lazos que existen, o deberían existir, entre la persona y la lengua. Muchas veces, en sus árboles genealógicos existen sorpresas muy reveladoras, al menos para personas que nunca se hayan acercado a un idioma a este nivel tan íntimo (Pérez y Gardey, 2009).

La palabra religión en otras lenguas

La mayoría de las lenguas no tienen una palabra para designar lo que las personas entienden por ‘religión’. Las lenguas europeas tomaron la palabra del latín y no parece existir una palabra correspondiente en ninguna lengua germánica ni eslava (Fernández, S.F.). Es difícil encontrar una palabra equivalente a la latina religio (religión) en aquellas lenguas que no han tomado la palabra del latín, más teniendo en cuenta que el significado del término latino religio estuvo sometido a cambios semánticos (Fernández, S.F.):

  • Sánscrito: hay varios conceptos que se aplican en la India a las diferentes religiones allí existentes: Dharma (‘ley, moral, orden’), Srutri (‘oír’), Bhakti (‘fe’, ‘veneración de los dioses’), Sraddha (‘fe en los poderes naturales’). En la india, la palabra Dharma se suele traducir al inglés por religión.
  • Chino: la palabra más usada en chino para traducir religión es Zong jiao (‘doctrina celestial’), concepto usado ya desde la introducción del budismo en china.
  • Japonés: para referirse a la religión importada forjaron la palabra shûkyô, que significa enseñanza de lo esencial, es decir, catecismo.
  • Griego: se ha hablado siempre de «la religión de los griegos» sin saber exactamente qué es. Para acercarse a la concepción griega de la religión se han buscado conceptos como theón timé (‘veneración de los dioses’), de ahí el nombre de persona Timoteo (= el que honra a Dios).
  • Hebreo: la Vulgata (traducción de la Biblia al latín) emplea casi siempre la palabra religio para traducir del hebreo la palabra huqqat (‘ley’, ‘estatuto’, ‘ordenamiento cultual’).

Conclusiones del término

Según el diccionario histórico de filosofía (Historisches Wörterbuch der Philosophie, de J. Ritter y K. Gründer, Darmstadt, 1992), de todo esto se pueden obtener las siguientes conclusiones:

  1. No existe un concepto general que abarque todas las concepciones religiosas de la humanidad.
  2. No hay ningún concepto que corresponda a todo lo que hoy se entiende por religión; ni incluso tomando todos los conceptos disponibles juntos se llega a expresar todo lo que hoy se quiere decir con esta palabra.
  3. A diferencia de lo que hoy se entiende por religión, los antiguos conceptos se centran en la ‘observancia escrupulosa de los ritos y el cumplimiento exterior de las normas del culto, así como de la ley (religiosa)’. Todos los conceptos antiguos sobre religión no son fáciles de reducir a un común denominador, ni tienen una función central en las concepciones religiosas de los pueblos de la antigüedad (Fernández, S.F.).

Significado de la palabra religión a lo largo de la historia

El testimonio más antiguo del empleo de la palabra religio en latín es la cita que Aulus Gellius (130-180 d.C.) en su obra Noches en Atenas, año 175 d.C. donde hace de un verso de Publius Nigidius Figulus (98-45 a.C.), senador romano y consejero de Cicerón.

Sin embargo, también se pueden encontrar diferentes referencias en personajes históricos como, por ejemplo:

  • Gelio cita un verso de Nigidius Figulus que este tomó de una vieja canción, para ilustrar el significado de la palabra religiosus. Este verso dice que hay que ser «escrupuloso y temeroso frente a los dioses», pero sin ser «miedoso o supersticioso». La religio, así como el hombre religiosus, significaría el cumplimiento escrupuloso de las obligaciones frente a los dioses (Fernández, S.F.).
  • En la comedia Curculio (350) de Titus Maccius Plautus (254-184 a. C.) se comenta el rechazo de una invitación a una comida como algo que hubiera sido cuestión de religio (‘deber de conciencia’) haberla aceptado.
  • Para los romanos ser “religiosus” significaba ser escrupuloso, esto es, escrupuloso en el cumplimiento de los deberes que se imponen al ciudadano en el culto a los dioses del EstadoCiudad. Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.) en su escrito De natur deorum II, 72, del año 51 a. C.

Los que retomaban cuidadosamente y de algún modo ‘reunían escrupulosamente (relegerent)’ todas las cosas que se refieren al culto de los dioses, estas personas han sido llamadas ‘religiosas’ de relegendo, como elegantes de eligiendo, diligentes de diligendo e inteligentes de intellegendo. En todos estos términos subyace el mismo sentido de legere que en religioso.» (Sobre la naturaleza de los dioses II, 72).

Percepción del término

La etimología ciceroniana para religio (relegere= ‘observar escrupulosamente’) indica lo importante que era para los romanos la observancia escrupulosa del culto: la función primordial de la religión romana era el mantenimiento de las estructuras del estado para evitar el desmembramiento del imperio (Fernández, S.F.).

Lucio Cecilio Firmiano Lactancio (250-317 d. C.), llamado el «Cicerón cristiano» por su excelente estilo clásico, en sus Divinae Institutiones 4,28,2, escritas entre el 304-311: «Estamos ligados y unidos (religati) a Dios con este vínculo de la piedad, del que la misma religión ha tomado su nombre y no, como interpreta Cicerón, de relegendo» En este escrito, Lactancio pone en evidencia los errores de la religión y filosofía paganas y expone la «verdadera sabiduría» y la «verdadera religión».

A diferencia de la superstición, la verdadera religión es un vínculo de piedad por el que el hombre está religado a Dios que consiste en una sincera relación de este mediante el vinculum pietatis (Fernández, S.F.). La religión sería la forma de religar al hombre con Dios y, por parte del hombre, de sentirse criatura dependiente del Dios creador (Fernández, S.F.).

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